¿Qué quieres ser de mayor?
"La última vez que nos preguntaron qué queríamos ser mayores, pensábamos en alguien de 30 o 40 años como máximo. La vida hoy es mucho más larga, pero nuestro imaginario sigue limitado", afirma. Y añade: "No vemos las oportunidades que puede ofrecer esta etapa, ya que se nos proyecta como un momento de inactividad o de aislamiento. Algunas de estas cosas pueden ocurrir, como en cualquier otra fase de la vida, pero la vejez se ha pintado casi siempre desde una mirada negativa".
Por último, De la Fuente defiende que hay que romper con la tendencia a homogeneizar a las personas mayores. "No tiene ninguna lógica pensar que todas las personas mayores comparten la misma personalidad, características o valores", dice. Y recuerda que el edadismo es transversal y estructural: "Lo vemos en el mundo laboral, en el ámbito sanitario, en el acceso a la vivienda, en los medios de comunicación, en el sistema judicial o en la tecnología. Los datos y los algoritmos a menudo no representan a las personas mayores, y eso también genera discriminación".
La experta busca contribuir a un cambio social profundo: "Quise escribir un libro para generar la transformación social que busco: construir un mundo para todas las edades. A través de él, intento dar herramientas para que cualquier persona pueda reconocer el edadismo en su vida y aprender cómo desafiarlo o hacer algo al respecto", concluye.