Mirada descarnada con la fuerza de la indignación
Hace unos meses conocimos a Ramon Millà, realizador audiovisual y fotógrafo, en L’Espai de Lliure Creació Carme Malaret de Sant Just Desvern, un lugar donde se reúnen personas para dialogar y hacerse preguntas a través del agente inquisidor del arte. La filosofía también es una forma de mirar el mundo, y su mirada descarnada nos ha permitido acceder a un submundo que solo percibimos de soslayo.
Abarca un período de cerca de veinte años (a partir de la crisis inmobiliaria de 2008), recogiendo el testimonio gráfico de espacios y lugares vividos, dejando traslucir la desesperanza de quien no tiene otra solución que encontrar un lugar a la intemperie para constituir su hogar; una memoria cruda, en muchos casos de un antes y un después en una vivencia repleta de dolor, llena de ausencias; siempre privados de aquello que nos hace humanos: la palabra. Las imágenes de Ramon Millà transmiten la fuerza de la indignación, no apaciguada, sino multiplicada por el aparente sarcasmo. Y así lo hemos querido exhibir, montando a la entrada del Ateneu una “pequeña agencia inmobiliaria” con sus fotografías y los materiales que nos ha traído.
En este encuentro artístico y filosófico, hemos tenido la suerte de contar con invitados excepcionales que nos han aportado su gran experiencia en el ámbito del sinhogarismo.