Nuestra sociedad está envejeciendo, y esto no debería ser visto como un problema sino como una oportunidad para reforzar los vínculos y compartir conocimiento. En el Baix Llobregat, muchas personas mayores de 60 años siguen activas, implicadas y con ganas de participar en la vida comunitaria. La comarca ha crecido gracias al esfuerzo y aportación de todas las generaciones, y es esencial reconocer este valor para avanzar hacia una sociedad inclusiva y respetuosa con todas las etapas de la vida.
El edadismo, la discriminación por motivos de edad, tiene efectos negativos sobre la convivencia y sobre la autoestima de muchas personas que ven cuestionada su capacidad. Cuando se piensa que la edad limita el aprendizaje, la creatividad o la participación, se está reduciendo la dignidad de las personas y se pierde una oportunidad para enriquecer a la comunidad. Dejar atrás estos estereotipos es responsabilidad de todos: instituciones, entidades y ciudadanía.
El Baix Llobregat tiene un enorme potencial para seguir avanzando hacia un modelo de relación más abierto e inclusivo. Promover una cultura basada en el respeto, el diálogo y el intercambio de experiencias es clave. Cuando personas de distintas edades comparten proyectos educativos, culturales o sociales, se rompen prejuicios y se refuerza el tejido comunitario.
En la comarca, esta convivencia intergeneracional a menudo surge de forma natural: en las escuelas, en los centros cívicos, en las asociaciones y en iniciativas vecinales. Estos espacios de encuentro permiten aprender en todas las direcciones y reconocer que cada etapa de la vida aporta perspectivas útiles y complementarias. Construir entornos accesibles y amables, favorecer la formación a lo largo de la vida y garantizar la participación activa son elementos indispensables por un envejecimiento lleno de sentido.
El Baix Llobregat ha sido, y puede seguir siendo, una comarca pionera en la lucha contra el edadismo. Su tradición asociativa, el compromiso de muchas personas y la existencia de una red comunitaria fuerte facilitan el desarrollo de iniciativas que pongan en el centro el respeto por todas las edades. Este liderazgo puede convertirse en referente para otros territorios, demostrando que es posible construir una sociedad que valore la experiencia acumulada, reconozca las aportaciones de cada etapa vital y entienda el envejecimiento como un proceso natural, digno y lleno de posibilidades.
Tener la herramienta de un plan estratégico
Ejemplo de ello es el Plan Estratégico de las Personas Mayores del Baix Llobregat, una herramienta clave para orientar las políticas futuras de la comarca en relación al envejecimiento. Una hoja de ruta que hace hincapié en la importancia de garantizar derechos, fomentar la participación y mejorar el bienestar de las personas mayores, siempre desde una mirada que evita la discriminación por motivos de edad.
Avanzar hacia un futuro libre de edadismo es apostar por una sociedad más justa, cercana y humana. Significa garantizar que todas las personas, independientemente de su edad, puedan participar, relacionarse y construir un futuro colectivo. El Baix Llobregat tiene las herramientas, la historia y la voluntad para seguir siendo un ejemplo en esta lucha, tejiendo cada día una comarca donde todo el mundo cuenta y todo el mundo tiene lugar.
Como sociedad, no podemos permitirnos perder el talento, la mirada y la experiencia de las personas mayores, porque forman parte indispensable de nuestro presente y de nuestro futuro.