El objetivo es el ajuste
En el backstage del centro, la palabra clave es adaptación. Las mejoras introducidas durante los últimos años se han enfocado en «actualizar la experiencia del cliente», incorporar nuevas marcas y transformar espacios «para alinearlos con las tendencias actuales». Algunos ejemplos de nuevas aperturas son Santagloria, como espacio para familias y de tendencia entre las panaderías, y la joyería José Luis, una firma española líder y especialmente accesible también para la clase media. Por lo tanto, no se trata de una única gran reforma, sino de un proceso continuo de ajuste.
Sobre las novedades de cara al verano, el entrevistado revela que se está trabajando en campañas y acontecimientos diseñados para «dinamizar el tráfico» y para reforzar «la experiencia familiar», sobre todo garantizando nuevas actividades infantiles, similares a la reciente iniciativa Piratix. Aquí es donde el marketing deja de ser un complemento para convertirse en un motor directo de generación de ingresos.
Este centro se diferencia también por su ubicación, ya que se encuentra en la zona de Fira, que atrae a más de tres millones de visitantes anuales, incluidos grandes congresos como el Mobile World Congress. Por lo tanto, puede considerarse una posición estratégica, accesible tanto para los vecinos como para quienes vienen a trabajar a las ferias y congresos de la zona.
Así, detrás de cada visita existe una lógica económica: se trata de una auténtica ingeniería del consumo.