Artes | Música
Tres eventos populares que marcan el verano en el Baix Llobregat
Naiara Martinez Garcia
18 Enero 2026
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En verano, aparte del sol y la playa, hay tres tradiciones que no puedes perderte si eres amante de la cultura y las fiestas populares. En este reportaje descubrirás tres experiencias únicas que marcarán tu verano en el Baix Llobregat, desde el impresionante Bestia de Molins de Rei durante las fiestas de Sant Miquel, una tradición llena de magia y chispas, hasta la Fiesta del Mar en Castelldefels, donde la cultura marinera está viva con todo su esplendor.
Y no puede faltar la esencia del Festival en la Calle en Viladecans, un evento que transforma la ciudad en un teatro dedicado a las artes escénicas. Acompáñanos en este recorrido por tres eventos que te acercarán a la tradición, la cultura, el folclore y la creatividad de la región. ¡No te lo puedes perder!
Las fiestas populares siguen siendo uno de los grandes pilares de la identidad comarcal.
El Camell de Molins de Rei
Empezamos nuestro recorrido con una de las tradiciones más impactantes del verano en el Baix: el Camello de Molins de Rei. Este imponente bicho es un símbolo indiscutible del municipio.
El Camell es una bestia de fuego de grandes dimensiones y figura emblemática de Molins de Rei, en una tradición que se recuperó en el año 1981. Sus inicios se remontan al Carnaval del pueblo, escenario en el que el Camell todavía sigue apareciendo y donde se convierte en un auténtico protagonista hasta que se cierra el espectáculo y después de realizar todo el espectáculo y después de realizar todo el espectáculo. al año.
Camell en la calle del Camell. Fuente: Héctor Hernández (@hctrphoto)
El fuego y la música actúan como lenguaje colectivo de la memoria popular.
La primera vez que apareció documentado fue en el siglo XVIII, aunque se llega a creer que puede provenir de antes. A día de hoy, su salida más destacada es el Correcuita y Sarau de Espurnes, durante la Fiesta Mayor de Molins de Rei el día de San Miguel.
El artefacto tiene un aspecto inconfundible debido a la morfología de su cabeza, que recuerda al de una mula, con grandes ojos similares a dos naranjas y un cuerpo que imita al antiguo carro sobre el que se colocaba la cabeza en los inicios de su aparición. Su cuerpo está cubierto por una tela de algodón marrón y una manta de cuadros con el escudo del pueblo.
Fuego, música y emoción
El momento más esperado para los “camellaires” llega cada año el sábado de Fiesta Mayor, el último fin de semana de septiembre y día de Sant Miquel. A las 20:45 horas, el Camell inicia su recorrido desde la calle Enric Granados hacia el Ayuntamiento, acompañado por la canción "La Cárcel del Rey de Francia". En ese instante, el público estalla de energía, saltando, cantando y guiándose por el ritmo de las trompetas, en una explosión de fuego, emoción y tradición que recorre el espíritu del pueblo. Después de su entrada aparecen los Diablos del Camello, que acompañan al bicho durante todo el recorrido por el pueblo, dando aún más espectáculo, fuego y baile.
Para muchos, el Camell es algo más que una tradición. "Desde el Camell es espectacular, la gente te lo da todo. Yo he visto a gente emocionada, con lágrimas", afirma Gal·la, presidenta de la entidad. Y es que esta celebración no sólo llena las calles de fuego y música, sino que refuerza el sentimiento de comunidad, convirtiéndose en una experiencia compartida inolvidable por la gente del pueblo.
La autora de este reportaje (a la izquierda) con el Camell de Molins de Rei
Fiestas del Mar de Castelldefels
Nuestra segunda parada en este recorrido por las fiestas del Baix Llobregat nos lleva a Castelldefels, entre el 12 y el 14 de julio, cuando se celebra una de las festividades más esperadas del litoral: las Fiestas del Mar. El pasado año, la ciudad conmemoró el 25° aniversario de esta fiesta ya tradicional, que gira en torno al día de la Virgen del Carmen -el 16 de julio-, patrona de los marineros.
La relación con el mar sigue marcando el carácter del municipio.
Durante varios días, la costa se transforma en un punto de encuentro entre la tradición y la fiesta. Uno de los momentos más esperados es el desembarco pirata, una representación teatral que revive los antiguos ataques desde el mar, contando con más de 200 participantes entre figurantes, actores y músicos. La playa se convierte así en escenario vivo de la historia local, mientras que la Sardinada Popular, celebrada poco después, reúne a vecinos y visitantes alrededor del fuego y el sabor de mar.
Espectáculo del desembarco pirata. Fuente: Ayuntamiento de Castelldefels
Homenaje a la tradición marinera
La programación pasada también incluyó conciertos, actividades para niños y castillos, destacando la tradicional cantada de habaneras en la plaza de las Palmeras, que cerró la jornada con el clásico ron quemado. Paralelamente, el Mercado del Mar, situado a lo largo del Paseo Marítimo, ofreció productos artesanales, gastronomía y comercio local.
La fiesta concluyó con una misa solemne en Can Bou y la procesión marinera, uno de los actos más sentidos, donde embarcaciones engalanadas acompañan a la Virgen por la costa. Más que una simple celebración, las Fiestas del Mar son una expresión profunda de la identidad de Castelldefels, un vínculo vivo con el Mediterráneo que emociona y une a toda la población.
Festival en la calle de Viladecans
La tercera parada de este viaje nos conduce a un festival único, capaz de convertir la ciudad de Viladecans en un escenario gigante. Celebrado del 5 al 7 de julio desde 1990, este evento se ha consolidado como uno de los más importantes de Cataluña en cuanto a artes escénicas de calle. Con más de treinta compañías participantes y una programación llena de música, circo, teatro y danza, el Festival Al Carrer de Viladecans no sólo transforma el espacio urbano, sino también el corazón de quienes se convierten en espectadores.
Espectáculo en la calle. Fuente: Ayuntamiento de Viladecans
El espacio urbano se transforma cuando el arte sale a la calle.
Durante tres días, este municipio se llena de vida, música, danza, circo, teatro y espectáculos para todos los públicos. Compañías de todo el mundo, entre las que muchas son catalanas, llenan una decena de espacios de la ciudad, como el parque de Can Xic, la plaza de la Constitución, el Museo Ca n’Amat o la rambla Modolell. Todos los espectáculos son gratuitos y pensados tanto para niños como para adultos. La variedad es grande: desde marionetas e instalaciones interactivas hasta danza contemporánea y música itinerante.
Arte con programación diversa
La edición del pasado verano, la 33ª, tuvo lugar los días 1, 2 y 3 de julio y contó con 35 compañías y unas 80 actuaciones, destacando especialmente el circo contemporáneo, con propuestas de compañías como Circo Los y Circo Pistolet. También brillaron nombres como Pere Hosta, con su clown inclasificable, y grupos de danza como Moveo o Crea Moviment. El público podrá vivir una experiencia inmersiva que se mueve por la ciudad y rompe la cuarta pared para acercar el arte a pie de calle.
Más allá del espectáculo, el festival también impulsa el sector cultural con una jornada profesional en la que artistas, técnicos y programadores pueden conectar y generar nuevos proyectos. Como dice Anna, vecina de Viladecans de toda la vida, "el Festival Al Carrer es una de las cosas que más me gustan de mi pueblo; cada año espero a que llegue, porque es especial." Una celebración de la creatividad, la cultura y la proximidad que, sin duda, no puedes perderte.

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