La ciencia de la predicción
En esa misma línea, se están implementando sistemas de inteligencia artificial para mejorar la gestión del tráfico. “Vamos a salir adelante un gemelo digital que se ha licitado para reproducir todo el anillo metropolitano y así poder definir estrategias de gestión de tráfico, hacer predicciones y proponer medidas para reducir las incidencias y la siniestralidad”, ha apuntado Lamiel, quien ha asegurado que también se trabaja con la UPC para diseñar más herramientas para anticiparse y predecir siniestros: “Estamos prediciendo intensidades y velocidades, pero en el futuro queremos predecir las zonas donde pueden ocurrir accidentes y decir 'atención que en un rato este área puede sufrir un riesgo alto de siniestro'”, ha relatado.
En definitiva, con la tecnología de los gemelos digitales se puede conocer, predecir y actuar a partir de simulaciones. Para ello, el SCT distribuye las carreteras entre las A, las B y las C metropolitanas. La A2 y AP7, la B23, B30, B10 y B20 y la C32, C16, C58, C33, C17 y C31 en el sur. Lamiel afirma que en el corredor del Llobregat, que integran las vías de alta capacidad A2 y B23 “tenemos muy estudiado el índice de problemas, de congestión por averías, colapsos, accidentes, etcétera, repartidos por kilómetros y número de vehículos”.
También tiene el SCT muy estudiados los niveles de saturación, que es el resultado de los problemas o incidencias por kilómetro y también por número de vehículos, lo que arroja distintas conclusiones para lograr mayor plasticidad de estas vías y aplicar dinamismos distintos a partir de establecer diferentes velocidades máximas, otorgación de permisos a vehículos concretos y, entre otras medidas, permitir el goteo de entrada de vehículos en una vía para controlar la densidad del tronco principal. Una vez concluyan todas las simulaciones, Lamiel señala que “el próximo mes tendremos el contrato para intervenir a diario con equipos propios con el Ministerio de Transportes y el Departament de Territori, de modo que intervengamos en el índice de saturación de estas vías”.
Con la liberación de los peajes los camiones se han incrementado un 40% en la AP-7 y ha dicho que este territorio se ha convertido en “la zona con mayor tráfico de camiones de la Península”. En ese sentido, el crecimiento de la siniestralidad está estrechamente ligado a un aumento de los accidentes con estos vehículos implicados y, aunque no siempre son graves, sí generan grandes retenciones.