Los primeros años
Cuando eran niños, no eran conscientes del contexto que se vivía. Tomi recuerda su infancia con nostalgia: ir a casa de la abuela, jugar con sus amigos y una vida tranquila. Julio lo explica igual, en casa y en el barrio no se hablaba de lo que estaba pasando, y en la escuela tampoco enseñaban qué era la democracia. Con el tiempo, él mismo reconoce que le hubiera gustado insistir más en su formación: "Si pudiera hablar con mi yo del pasado, le diría: aunque se enfaden, tú estudia."
En la juventud, las manifestaciones empezaron a formar parte de su día a día. Julio recuerda que, cuando iba a trabajar a Barcelona, a menudo se encontraba protestas en la Via Laietana y la policía cargaba sin distinguir a nadie: “Si te cogían en medio, te daban palos igual, fueras un crio o un adulto.” Tomi, por su parte, siempre había sido "muy rojilla" y participó en muchas manifestaciones, aunque por suerte nunca llegó a recibir golpes directamente.
"Fue un contexto que nos marcó mucho y, cuando falleció Franco, nosotros brindamos con una botella de cava. Nos la bebimos entera, sí, ambos"; recuerda a Tomi