Del recinto fabril al nuevo ecobarrio
El legado de Àngela Roca adquiere ahora otra dimensión. Los terrenos industriales situados entre Gavà y Viladecans serán objeto de una de las mayores operaciones urbanísticas previstas en el área metropolitana. El proyecto, inicialmente conocido como Espai Roca y presentado posteriormente como Roca City, abarca 32 hectáreas: seis en Gavà y 26 en Viladecans.
El planeamiento aprobado provisionalmente por el Área Metropolitana de Barcelona prevé combinar la continuidad de la actividad económica de Roca con equipamientos, zonas verdes y 2.730 viviendas. De ellas, 1.260 tendrán protección oficial y, como mínimo, la mitad de estas últimas se destinarán al alquiler.
Roca mantendrá en el ámbito instalaciones vinculadas a su sede mundial, la innovación, la investigación y la difusión de su patrimonio industrial. El objetivo es transformar un espacio fabril cerrado en un nuevo distrito urbano, conectado con los dos municipios y capaz de alojar población y nuevas actividades económicas. La operación se plantea como una inversión aproximada de 250 millones de euros, con el inicio de las obras condicionado a la aprobación definitiva del planeamiento.
El proyecto no significa borrar el pasado industrial, sino utilizarlo como punto de partida. Roca nació allí hace más de un siglo y se convirtió desde Gavà y Viladecans en una compañía global vinculada al espacio de baño, con presencia comercial en más de 170 países. La transformación pretende conservar esa raíz y adaptarla a una metrópoli que necesita vivienda, espacios públicos y actividad económica innovadora.
Tecla Sala y Àngela Roca no pudieron imaginar el destino de los recintos que ayudaron a levantar. Una convirtió la viudedad en liderazgo empresarial; la otra aportó la organización y las cuentas que permitieron convertir un pequeño taller familiar en una multinacional. Ambas entendieron que una empresa no era únicamente maquinaria, producción y beneficios, sino también una comunidad humana.
Hoy, sus legados vuelven a transformar el territorio. En L’Hospitalet, la industria se ha convertido en arte, lectura y memoria. Entre Gavà y Viladecans, el antiguo recinto de Roca se prepara para convertirse en ciudad. Dos mujeres que trabajaron casi siempre a la sombra continúan, más de un siglo después, dando forma a la metrópoli.