Un itinerario que continúa después del contrato
Para Valls, la inserción no se mide solo por haber encontrado trabajo. La adaptación a un nuevo puesto también requiere acompañamiento, especialmente en los primeros meses, cuando la persona y el equipo de trabajo empiezan a conocerse y a afrontar los retos cotidianos.
La asociación vincula esta labor con la mejora de la calidad de vida y la igualdad de oportunidades. Su actividad contribuye, además, a objetivos como la educación de calidad, el trabajo decente, la reducción de las desigualdades y la lucha contra la pobreza.
Detrás de los programas, sostiene Valls, están las historias de quienes consiguen avanzar en su itinerario. «Los casos de éxito nos motivan a seguir con nuestra misión», afirma. Para SaóPrat, cada paso —aprender un oficio, ganar experiencia y adaptarse a un empleo— forma parte de un mismo propósito: que la vulnerabilidad no cierre las puertas a un proyecto de futuro.