Medios de comunicación y edadismo: una mirada crítica
Ballesté considera que "el edadismo está muy presente y de forma sutil" en los medios de comunicación. A su juicio, las personas mayores suelen aparecer invisibilizadas, ya que "raramente son protagonistas de noticias que no estén relacionadas con salud o pensiones". Esta carencia de presencia refuerza la idea de que el envejecimiento es un problema y no una etapa más de la vida.
También denuncia los estereotipos visuales y narrativos. Explica que la publicidad a menudo presenta a los mayores como “dependientes o desorientados con la tecnología”, o en el extremo opuesto, como “jóvenes de espíritu excepcionales”. Estas representaciones no reflejan la realidad diversa del colectivo senior.
El lenguaje mediático tampoco ayuda. Ballesté lamenta el uso de términos "infantilizantes o que enfatizan la decadencia" como "abuelos", "la tercera edad" o "dependientes". Además, subraya que en la información económica y laboral "se habla de los mayores como una carga demográfica y no como un activo".
Reclama que los medios asuman un papel activo en la transformación cultural: dar voz, visibilidad y dignidad a las personas mayores, mostrarlas como trabajadoras, consumidoras y expertas, contribuyendo así a combatir el edadismo estructural.