Situación “muy preocupante”
El gobierno municipal sostiene que esta fórmula permitiría repartir la devolución a largo plazo y reducir el impacto inmediato de la sentencia sobre el presupuesto y los servicios públicos. El pleno también ha acordado crear una comisión especial, con representación de todos los grupos municipales, para seguir la ejecución de la condena y estudiar propuestas.
La obligación de pago procede de una sentencia dictada en enero de 2018, tras un conflicto sobre la gestión urbanística del sector 21 que se remonta a comienzos de los años 2000. Después de diversos recursos, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 8 de Barcelona ha determinado que el Ayuntamiento debe afrontar el pago. Según la información facilitada por el consistorio, la cantidad comunicada esta semana comprende 2,2 millones de euros más unos 800.000 euros en intereses.
El alcalde, Marc Giribet, había señalado antes del pleno que su prioridad era comenzar a pagar cuanto antes para evitar que siguieran acumulándose intereses. En una entrevista a Ràdio Sant Andreu ha calificado la situación de «muy preocupante» y ha comparado su magnitud con la capacidad de inversión municipal con recursos propios, que ha cifrado en unos 2 o 2,5 millones de euros a lo largo de un mandato.