De fábrica histórica a innovación
Roca City no busca abandonar su identidad industrial, sino transformarla. La operación quiere mantener la actividad económica de Roca, pero adaptarla a los nuevos modelos productivos vinculados a la sostenibilidad, la digitalización y la innovación industrial.
Roca plantea nuevos espacios de investigación, centros de conocimiento, zonas empresariales y actividades vinculadas a la industria 4.0. También se proyectan espacios para startups, formación especializada y nuevas fábricas sin emisiones.
La consejera y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, ha situado esta operación dentro del modelo de transformación urbana que, según ha defendido, necesita Cataluña. Paneque ha destacado la colaboración entre administraciones y ha subrayado que el proyecto representa una nueva relación entre industria y ciudad: “No se trata solo de actividad industrial, sino también de su relación con el entorno y con la ciudadanía”.
Miquel Ángel Munar ha definido el proyecto como “un punto de inflexión” y ha destacado que la transformación permitirá generar “nuevos espacios públicos de calidad”, nueva actividad económica y “fábricas libres de emisiones”.
Este proyecto es un espejo de cómo intenta evolucionar parte del Baix Llobregat. Un territorio históricamente industrial que quiere transformarse en un espacio que combina producción, tecnología, servicios y conocimiento.
Además, la transformación también conservará parte del patrimonio industrial histórico de Roca, manteniendo algunos edificios emblemáticos e integrándolos dentro del futuro desarrollo urbano. La idea es que el pasado industrial no desaparezca del todo, sino que pueda convivir con la nueva ciudad.