Juan Jurado Bracero y la sombra del caso Rivas en Esparreguera
En Esparreguera, el PSC también llega a la recta final del mandato con un alcalde que deberá examinarse por primera vez ante las urnas como cabeza visible del proyecto socialista. Juan Jurado Bracero fue escogido alcalde en septiembre de 2024, en sustitución de Eduard Rivas, que dejó el cargo para incorporarse al núcleo de confianza del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, como jefe de gabinete.
El relevo, sin embargo, llega ahora condicionado por una derivada judicial con posible lectura política de cara a 2027. Rivas, alcalde de Esparreguera entre 2015 y 2024, está siendo investigado en una causa sobre presuntas irregularidades en contratos municipales durante su etapa al frente del Ayuntamiento. La investigación, instruida por un juzgado de Martorell y todavía bajo secreto de sumario, se centra en contratos o convenios vinculados a la Fundación para la Inclusión Laboral de Esparreguera.
La situación no afecta directamente a Juan Jurado en términos judiciales, pero sí condiciona el contexto político en el que el nuevo alcalde deberá construir su candidatura. Jurado hereda una larga etapa encabezada por Rivas y llega a 2027 con el reto de consolidar un perfil propio, defender la gestión socialista y evitar que la sucesión quede marcada por el ruido judicial alrededor de su antecesor.
Su investidura se produjo con los votos favorables del PSC y ERC, una mayoría que le permitió asumir la alcaldía en un contexto de continuidad institucional. Hasta entonces, Jurado había sido primer teniente de alcaldía y formaba parte del núcleo del gobierno municipal. Su ventaja es el conocimiento interno del Ayuntamiento. Su desafío, demostrar que no es solo la prolongación de Eduard Rivas, sino el inicio de una etapa propia.
Para el PSC, Esparreguera se convierte en una pieza especialmente sensible dentro del mapa de relevos municipales. Si Jurado sale reforzado en 2027, los socialistas podrán presentar el cambio como una transición superada. Si el caso Rivas pesa en campaña, la oposición tendrá un flanco para cuestionar no solo la gestión anterior, sino también la continuidad del proyecto socialista en el municipio.