Objetivos vitales ligados a la longevidad
El último informe mundial de la felicidad, publicado por Naciones Unidas, lo confirma: en nuestro país, los mayores de 60 años se consideran a sí mismos más felices que los menores de 30. También estudios recientes muestran que la satisfacción sexual puede mejorar con los años: las relaciones se vuelven más íntimas, más divertidas, menos centradas en el rendimiento. Y en cuanto a recomendaciones sobre hábitos saludables, no hay variaciones sobre los cuatro clásicos de siempre: no fumar, mantener el peso, hacer ejercicio y comer sano, porque se reduce el riesgo de contraer enfermedades crónicas.
Al contrario de cuando se es joven, etapa donde se antoja probarlo todo, de mayor se sabe que el tiempo es limitado y el cerebro suele centrarse en lo que de verdad importa. Con los años, las personas suelen centrarse más en el presente, en lo que da satisfacción inmediata al no tener que planificar un futuro a largo plazo, lo que reduce la ansiedad existencial. En cuanto a ellas, estudios epidemiológicos señalan que las redes femeninas de amistad son un factor que influye en los cinco o seis años de media que viven más que los hombres.
Una investigación de Harvard confirma que mantener objetivos vitales está vinculado a la longevidad y la calidad de vida, como aprender algo nuevo, viajar, completar un proyecto personal o mimar una relación. Todos los entrevistados en el Anuari 2026 Next Llobregat son la muestra viva de esas conclusiones y rechazan con su actividad cotidiana las múltiples discriminaciones a las que suelen estar sometidos los mayores en nuestra sociedad. Se conoce como edadismo, y esta publicación lo combate a través de una apuesta intergeneracional.