El reto de desestacionalizar el Pota Blava
Durante muchos años, el consumo del Pota Blava ha estado muy ligado a la Navidad y a la Feria Avícola. Esta asociación le ha dado prestigio, pero también ha limitado su consumo a momentos muy concretos del año. Por ello, una de las líneas actuales pasa por desestacionalizar el producto y llevarlo a formatos más cotidianos o accesibles.
Las croquetas, los canelones, las tapas y los pequeños platos gastronómicos permiten acercar el Pota Blava a nuevos públicos sin exigir la compra de un ejemplar entero, a menudo más caro y reservado para ocasiones especiales. Esta estrategia no rebaja el valor del producto, sino que amplía las formas de degustarlo y lo conecta con la restauración local.
El futuro de la Raza Prat dependerá, en buena medida, de este equilibrio: mantener la excelencia y la autenticidad, pero conseguir que el Pota Blava no sea solo un recuerdo de feria o de Navidad, sino un producto vivo durante todo el año.