Resistencia y resiliencia
Las principales dificultades que Ferrer ha tenido que superar como profesional del atletismo tienen mucho que ver con su capacidad mental de resiliencia. "Lo más difícil ha sido tomar confianza en mí mismo después de algunos errores que he tenido en campeonatos internacionales, e incluso renuncias personales", expone. "En el europeo, el año pasado, no pude finalizar el decatlón. Y en el Mundial de Cali iba segundo en el ranking, hice tres nulos en la pértiga y me sacaron de las opciones de medalla", recuerda, entre las experiencias más complicadas que ha tenido que afrontar.
Por eso, si tuviera que dar un consejo a algún joven que quisiera seguir sus pasos, el santboiense le diría "que disfrute del deporte y que no se obsesione con los objetivos". Y añade: "A mí me gusta tener los objetivos presentes, pero creo que cuando disfrutas y te diviertes es cuando realmente mejoras".
De hecho, y en referencia a las capacidades de los jóvenes para desarrollarse como profesionales del deporte, Ferrer opina que "el talento joven no está subestimado. Se tiene demasiado en cuenta, y eso a veces hace que ese talento deje de serlo". Así, aprovecha para denunciar la situación que han sufrido coetáneos del deporte, que han acabado ahogados por la presión y carga física. "Cuando ven a una persona que empieza a destacar en edades muy jóvenes, se obsesionan con ella y aquella persona se acaba quemando o lo dejando. Y en el caso del deporte, esto provoca lesiones fuertes. Esto le pasó a una compañera mía", manifiesta.
Por eso, concluye que "la salud mental es el principal en el deporte". Y apunta: "En mi caso, considero que tengo una mente bastante centrada. En las competiciones, cuando hago 10 pruebas, si fallo en una, en la siguiente tengo que estar bien. Tienes que saber recuperarte".