Perfil con puente sanitario-social
La trayectoria de Cano en gestión sanitaria, innovación y transformación digital aporta un enfoque práctico para desplegar itinerarios de cuidado integrados, con mayor atención en el domicilio y menos fragmentación. Los ejes previsibles de trabajo son la coordinación sociosanitaria y la continuidad asistencial a este importante grupo social, para facilitar Itinerarios sin fisuras entre hospital, atención primaria, rehabilitación, servicios sociales y soporte domiciliario.
Los expertos también atribuyen a su responsabilidad una cartera de servicios con protocolos comunes, puntos de contacto únicos y tiempos de respuesta medibles, además de los cuidados de larga duración centrados en la persona, el impulso a la atención domiciliaria avanzada ya modelos comunitarios que retrasen la institucionalización, los planes individuales con revisión por la participación y objetivos funcionales (ABVD/AIVD).
En cuanto a la prevención y envejecimiento activo, se prevé impulsar programas de actividad física, nutrición, memoria y vínculos sociales con métricas de impacto, la lucha contra la soledad no deseada, con detección proactiva y recursos comunitarios de proximidad. Además de la transformación digital con utilidad real, con una historia social-sanitaria compartida, telemonitoraje y analítica para priorizar recursos donde mayor efecto tengan, además de potenciar interoperabilidad y tramitación más simple para ciudadanía y profesionales.
También el nuevo cargo puede cambiar las prácticas que afectan a los diferentes actores de la actividad en torno a las personas mayores y las familias, con una entrada única a la información sobre derechos, prestaciones y servicios, más cuidado en casa cuando sea seguro, con soportes profesionales y tecnológicos que reduzcan ingresos evitables. Y a los Ayuntamientos y entes locales, ofrecer marcos comunes de cartera y financiación y herramientas compartidas de gestión, datos útiles para planificar refuerzos y justificar necesidades frente a la administración autonómica.
También a las entidades proveedoras y tercer sector, facilitar contratación y conciertos con exigencias claras de resultado en la persona, no sólo de actividad, impulso a la innovación escalable (pilotos que se extienden si funcionan) y formación continua de plantillas. Respecto a los riesgos y desafíos de implementación, el nuevo director general tiene tareas de gobernanza y coordinación efectiva, porque sin tablas operativas que integren salud, mundo local y entidades sociales, el avance puede quedarse en declaraciones. Por tanto, será clave una hoja de ruta con hitos y responsables, una financiación suficiente y precios adecuados, porque, para elevar estándares se exige financiación estable, criterios transparentes para precios públicos y revisión de ratios según perfil de dependencia y complejidad. Respecto a la equidad territorial y brecha digital, la digitalización debe incluir: alternativas presenciales, soporte al uso y cobertura en zonas rurales, evitando nuevas desigualdades.