Territorio de oportunidades de defensa y espacio
La nueva nave adquiere relevancia porque aterriza en un territorio que ya se perfila como espacio de oportunidad para la nueva economía espacial y de defensa. El Baix Llobregat y L’Hospitalet cuentan con tejido industrial, logístico, tecnológico y de servicios avanzados capaz de incorporarse a sectores de alto valor añadido como las telecomunicaciones críticas, la energía, la electrónica, la movilidad, el software, los datos, los sistemas de tierra, las infraestructuras estratégicas y las tecnologías de uso dual, civil y militar, según las intervenciones de Indra Space y Amper en el seminario de la APIE en la UIMP con la asistencia de nextllobregat.cat.
Ese debate territorial sitúa la inauguración de Pangea en una lógica más amplia: la de convertir la innovación en actividad industrial real. En las jornadas recientes de AeroS y AEMES, la asociación impulsada por la patronal comarcal AEBALL ha defendido que la sostenibilidad, la movilidad, la energía y las nuevas tecnologías necesitan mercado, proyectos, infraestructuras, regulación clara, compra pública y colaboración público-privada para transformarse en economía productiva. El mismo razonamiento se aplica ahora al espacio y la defensa: sin demanda estable, programas tractores y cooperación entre administraciones y empresas, el tejido local corre el riesgo de quedar al margen de inversiones estratégicas.
En este escenario, el espacio ya no se interpreta solo como una carrera científica o militar, sino como una infraestructura crítica de la economía contemporánea. Miguel Ángel Panduro, director general de Indra Space, ha defendido en la UIMP que actividades cotidianas como la televisión, la radio, el GPS, las telecomunicaciones, la logística o la observación de la Tierra dependen de satélites y sistemas espaciales. También ha subrayado que el gran cambio de los últimos años ha sido el paso “de la carrera espacial a la economía espacial”; un paso que va de plantar banderas a construir mercados, negocio, rentabilidad y soberanía tecnológica.