Ediciones | Anuarios | Agenda 2030
ODS 15 vida terrestre
Patti Elias
27 Enero 2026
Compartir
PRESERVAR EL ENTORNO DEL LLOBREGAT BAJO LOS PELIGROS DEL PRISMA URBANÍSTICO METROPOLIO
En el Baix Llobregat, el máximo exponente natural es el entorno fluvial del río Llobregat, que se extiende a través de la comarca albergando a más de 2.500 especies de flora y fauna – de las que 336 son protegidas. Preservar los ecosistemas de montaña, bosques y agua dulce, revertir su degradación y procurar un uso sostenible es parte fundamental del ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres, que recuerda que los entornos naturales son el motor sobre el que pelotan todos los ciclos de la naturaleza y, en consecuencia, también todo lo que beneficia. Este Objetivo de Desarrollo Sostenible aboga por la meta última de preservar la biodiversidad, incorporando una gestión ecosistémica en la planificación de políticas territoriales, haciendo barrera ante ciertas actuaciones que perjudican a los hábitats naturales y planteando la renaturalización de espacios ya existentes en las metrópolis.
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) corrobora, a través del trabajo de análisis de la biodiversidad en el ámbito metropolitano del Llobregat, la importancia del patrimonio natural del Llobregat en el territorio barcelonés y bajollobregatino, sosteniendo simultáneamente el planteamiento de que es posible compatibilizar su preservación ecológica con un uso social. Éste es otro reto que se añade, aparte de la protección de los espacios naturales, a la obligada perspectiva 2030 y el cumplimiento del ODS 15. Pero, para el territorio del Baix Llobregat, las zonas donde se tendrá que poner el foco serán el Delta del río – espacio que alberga especies únicas en Cataluña – de las áreas forestales Rey, los acantilados de Ca n'Albareda y los prados y herbazales del Parque Agrario del Baix Llobregat, así como diferentes rieras y torrentes de la comarca que hay que continuar planificando ecológicamente.
Un espacio natural con carácter singular
La zona fluvial del territorio metropolitano y de Baix Llobregat reúne una serie de características especialmente perfiladas en el último estudio del AMB y que explican la singularidad de este espacio. Por ejemplo, el 80% de los anfibios – como ranas, sapos, tritones y salamandras – y el 70% de los pájaros son especies protegidas. El informe indica sin embargo que un 30% la fauna identificada en la zona está protegida, destacando las especies de mariposas diurnas y líquenes que nunca se habían observado en el área metropolitana de Barcelona. Además, desde el 2000 hasta la actualidad, un 85% de las especies de pájaros identificadas en Cataluña han sido detectadas en algún momento en el ámbito metropolitano del río.
Otro aspecto fundamental de este espacio es su fragmentación territorial, originada por la complejidad de infraestructuras viarias y ferroviarias que actúan como barrera ante el flujo de fauna. Es por este motivo por el que la mayor parte de fauna detectada en el estudio se encuentra cerca de los cursos fluviales, que se convierten en corredores ecológicos en espacios como el torrente de Batzacs (El Papiol), el torrente de la Font entre Collserola y el río Llobregat, el torrente de los Bufadors (Pallejà), la riera de Corbera Clemente y la riera de Canyars entre el Garraf y la llanura deltaica del Llobregat.
Por otra parte, los espacios naturales en torno al Llobregat destacan por su importancia a nivel social, y es que reciben alrededor de 2,5 millones de visitas al año. El dato es aportado por el estudio “Uso social del ámbito metropolitano del río Llobregat: sistema de seguimiento de la afluencia, frecuentación y perfiles de las visitas”, elaborado por el Instituto Metrópoli y por encargo del AMB, que estima que en el período entre julio de 2021 y junio de 2022 el total 2 2.464.473 visitas. En este marco, las zonas más frecuentadas corresponden a la parte sur de la comarca, desde Sant Boi de Llobregat y Sant Joan Despí hasta la desembocadura, en El Prat de Llobregat.
Lo que demuestra la relevancia de este espacio, y por tanto, reafirma su necesidad de protección, es que la mayoría de personas que hacen uso de este entorno provienen de algún municipio metropolitano (93%), existiendo una gran mayoría que lo visita entre dos y tres veces por semana (37,4 %) y cada día (20,6%). De estos datos, y también de que un 88,3% de la gente llega al río andando o en bicicleta y sólo un 2% va en transporte privado, se desprende que el entorno del Llobregat se percibe como un lugar de recreo de proximidad fundamental en el territorio.
Zonas de vulnerabilidad en el entorno del Llobregat
Hablar de tan único entorno es sinónimo de ser conscientes de los riesgos que implica, y es que el entorno fluvial del río Llobregat se enfrenta a fenómenos potencialmente peligrosos, como el riesgo de inundabilidad y la pérdida de biodiversidad. El biólogo gavanense Jaume Grau, portavoz de Ecologistas en Acción y también miembro de la plataforma SOS Baix Llobregat y L'Hospitalet, señala los espacios naturales de mayor sensibilidad en la comarca, quizás las zonas donde deberá prestarse mayor atención con mirada 2030.
"Si hablamos de zonas húmedas en el Delta del Llobregat, una es el Remolar Filipinas, que es este sistema de la desembocadura de una riera además de una laguna que es Filipinas. Es una zona muy importante, pero es cierto que está muy degradada", argumenta. "Está degradada porque ya han entrado especies exóticas como la carpa americana, el cangrejo americano, o plantas exóticas que están afectando y eliminando especies autóctonas. A menudo falta agua, y el agua que entra también está bastante contaminada, tanto por el agua que viene de los vertidos de aguas fecales sin depurar como también la contaminación.
à Y añade: “Esta zona, al igual que la laguna de la Murtra, entre Gavà y Viladecans, son zonas húmedas absolutamente claves para este ecosistema acuático del Delta del Llobregat que se han dejado degradar y que sería bastante fácil restaurar y recuperar el pasado y tener una prioridad máxima restaurar y recuperar y tener una prioridad máxima restaurar y recuperar que en el presente están en bastante mal estado”, asevera.
En el marco de protección del medio ambiente y del cumplimiento del ODS 15, el Delta de Llobregat se convierte en un espacio de gran valor ecológico en la comarca, donde destacan los ambientes dunares del litoral que incluyen los pinares de pinos mediterráneos, catalogados como de los hábitos naturales y la conservación de la Directiva europea. Aparte de los humedales, explica el experto, los espacios dunares con pinares litorales “son ecosistemas muy singulares y también con bastantes problemas”. Alude en este sentido a “diferentes impactos asociados a la aparición urbana”, como la frecuentación de turistas, las ejecuciones urbanísticas, la contaminación por residuos y, en general, el uso de estos espacios por parte de vecinos y otra población, lo que provoca que la vegetación propia de zonas secas y áridas acabe recibiendo un exceso de las nutrientes las que correspondería por las características geológicas y ambientales iniciales. "Las dunas y los pinares litorales están catalogados como hábitats prioritarios a nivel europeo, por tanto, es una prioridad máxima conservarlos", asegura, aunque lamenta la falta de políticas en este ámbito.
El modelo urbanístico propicia el riesgo de inundación
En la misma línea, Jaume Grau pone sobre la mesa lo que considera el mayor reto en la preservación medioambiental del territorio de Baix Llobregat de cara a los próximos años: el actual planteamiento de crecimiento urbanístico, que degrada el entorno y potencia aún más la probabilidad de sufrir riesgos naturales. "En medio del área metropolitana, el Baix Llobregat es la segunda comarca más poblada y, por tanto, más urbanizada también de Cataluña, por lo que está sometida a muchísimas presiones derivadas de esta centralidad. Entonces, la principal amenaza para los ecosistemas terrestres y la naturaleza es justamente de ahí el plazo que es el corto en el plazo, el problema, el problema, el problema, lo que es el corto, el problema, el problema, lo que es el corto, el problema, lo que es el corto, el problema, el problema, que es el corto en el plazo, el problema, que es el corto en el plazo, el problema, lo que es justo en el plazo, el problema, que es el corto en el plazo, el problema, que el problema es el corto en el plazo, el problema, el problema, que es el corto en el plazo, el problema, lo que es justo en el plazo, el problema en que el corto es el segundo en el plazo, el problema, lo que es justo en el plazo, el problema que es en el plazo que es el plazo, en el plazo, el problema que es el corto en el plazo, el problema, que es el corto en el plazo, el problema que es el plazo que en el área es metropolitana. 2025, pero en todo el futuro inmediato, es justamente consolidar la calidad de vida de la población en el área metropolitana sin destruir aún más la naturaleza”, sentencia.
Y añade: “Los múltiples planes urbanísticos que plantean los ayuntamientos y la propia Área Metropolitana de Barcelona suponen – bajo nuestro punto de vista – un gravísimo error, porque es profundizar aún más en un modelo de ocupación del territorio y, por tanto, de transformar zonas naturales y zonas agrarias en más zonas urbanas, haciendo más densa la ciudad y degrad. zonas húmedas, las marismas, las lagunas”.
Tal y como alerta la organización Ecologistas en Acción, la experiencia del temporal Gloria en enero de 2020, que recogió cerca de 200 l/m2 en la costa central, dejó un panorama de zonas agrícolas inundadas y una playa prácticamente desaparecida en todo el delta del Llobregat. Los datos climáticos en la actualidad demuestran que los episodios meteorológicos extremos a los que se enfrenta el territorio se incrementan conforme avanza el cambio climático, con el potencial de generar tormentas de gran magnitud como la que se sufrió recientemente por la DANA en la Comunidad Valenciana.
En este contexto, en el que se suman factores como la subida del nivel del mar y el fenómeno de subsidencia – el hundimiento paulatino del delta debido a la compactación de las capas de sedimentos que lo forman y debido a no recibir ninguna nueva aportación del río –, una mala planificación urbanística puede ser desastrosa a nivel social y medioambiental. Y, en el caso del Baix Llobregat, las zonas de máxima tensión vienen definidas por los planes urbanísticos territoriales. El experto gavanense indica en este sentido el mapa de zonas más vulnerables -definidas por la propia Agencia Catalana del Agua (ACA)-, que son todas aquellas situadas al nivel del delta del Llobregat. “Claramente, todo lo que hay en la inmediación de El Prat de Llobregat y, por tanto, cualquier ampliación del aeropuerto, serían zonas inundables”, asegura.
à Y señala las dos zonas más amenazadas: "El proyecto de Ribera-Salines, en Cornellà de Llobregat, se quiere hacer en un meandro del río donde claramente hay un riesgo de inundación en caso de avenida del río Llobregat, que podría arrasar con todo. Y en Gavà, el Pla de Ponent uno para hacer pisos y el otro para hacer un polígono industrial, están situados a lo largo de la riera de los Canyars, que es la riera más importante que baja desde el macizo del Garraf hacia el mar, atravesando el delta. Por tanto, al ser una riera que recoge más agua, es la que potencialmente tiene más efectos destructivos si cayera una DANA.
Así, la organización señala la problemática que supondría seguir edificando en un territorio que – indican – está cubierto por cemento al 60% y al nivel del mar, constituyendo especialmente el delta del Llobregat como entorno de vulnerabilidad. Grau califica de un "grave error seguir profundizando hacia este modelo de crecimiento urbanístico", concluyendo que "los riesgos naturales derivados del cambio climático, como es la inundabilidad, es claramente una amenaza muy seria, pero la misma profundización de este modelo de crecimiento urbano es claramente otro problema muy serio que nos puede situar".
En esta línea señala “el proyecto de ampliación del aeropuerto de El Prat, que es claramente el mayor pero también el más grave, desde el punto de vista de formación de los espacios naturales húmedos y ecosistemas acuáticos”. "Pero el resto de planes urbanísticos que plantean Gavà, Viladecans, Sant Boi, Cornellà, El Prat, Hospitalet, Santa Coloma de Cervelló o Molins de Rei, y la mayoría de municipios del valle bajo del Llobregat, son una amenaza muy grave porque destruirán espacios forestales, agrícolas y de conexión ecológica".
El plan de poniente de Gavà, bajo el punto de mira
Son notorios los proyectos urbanísticos que se están desplegando últimamente por los gobiernos locales en la zona delta del Llobregat. Planes como el de Levante Mar y Plan de Poniente en Gavà, el Plan Ribera-Salinas de Cornellà o el Plan Director Urbanístico Metropolitano, que dan continuidad a la mirada metropolitana y en su mayoría socialista bajo el afán de grandes planteamientos urbanísticos, han suscitado las protestas de grupos vecinales y plataformas de estos. El biólogo gavanense Jaume Grau no duda en señalar lo que desde Ecologistas en Acción se considera el proyecto urbanístico más perjudicial para el entorno, y, por tanto, el que pide una paralización de forma urgente. Es el Plan de Poniente de Gavà, que, como se señala, afectaría de forma irremediable al último conector ecológico existente entre el macizo del Garraf, el Parque Agrario del Baix Llobregat y los espacios naturales del delta. Según este plan, el gobierno local prevería la construcción de unas 5.000 viviendas, una nueva estación de tren y una piscina local descubierta, además del futuro CAP3 de Gavà, que ya está en construcción en el barrio de Can Ribes y que, según indican grupos vecinales, ha supuesto la tala de más de 50 árboles y otras afectaciones en parte.
Aunque el Pla de Ponent ya ha recibido la aprobación definitiva con el visto bueno del grupo municipal del PSC, quien gobierna en mayoría absoluta, y con el apoyo del PP y Junts -del que su concejal también forma parte del gobierno municipal-, lo hace con mucha oposición detrás. Entre ésta, los grupos políticos de ERC y ECP y la asociación Aturem el Pla de Ponent, cuyas alegaciones judiciales han sido últimamente desestimadas. Sin embargo, Grau pone sobre la mesa las afectaciones a nivel medioambiental que comportaría el desarrollo de este proyecto: "Desde un punto de vista de afectación sobre la biodiversidad, claramente el Plan de Poniente es el más grave. Primero, por su extensión. Estamos hablando de 180 hectáreas donde se quieren construir unos 4.800. cálculos de los que representa esto a nivel de impactos. A nivel de cambio climático, la pérdida de bosques, la pérdida del carbono que contiene la vegetación, que contiene el sol, más las emisiones asociadas a la construcción y la movilidad que se va a provocar –porque es una zona mal comunicada y habrá coches–, los impactos son muy grandes”, afirma.
I alude a la protesta contra la destrucción de lo que sería el último conector ecológico de la zona, indicando la ineficacia de las ya previstas medidas compensatorias, como la de mejorar la riera de Els Canyars. "Muchas especies naturales y salvajes, de forma lógica, evitan las zonas pobladas. Si hay un barrio con 10.000 habitantes, que es el que habrá en el Pla de Ponent, y por allí pasa una riera, por más que la quieran limpiar, hay animales que evitarán una zona urbanizada con luz, con ruido, con gente, con gente, con gente, la afectación sobre la conectividad es muy clara”, asegura. Grau menciona la existencia de ejemplares faunísticos como ranas y sapos, que a pesar de la voluntad por aplicar medidas de compensación – bajo el prisma de que el urbanismo es el eje de todas las políticas –, no serán aptas para su proliferación.
"Sólo hay que ver, por ejemplo una especie sobreprotegida como el águila perdicera o perdicera, que es la especie de rapaz más amenazada de Cataluña y de la región ibérica, y que tiene tres parejas de aquí en el macizo del Garraf", indica. "Una de las parejas, que vive entre Castelldefels y Sitges, utiliza el Plan de Poniente actual, que está sin urbanizar, y lo sobrevuela para ir a cazar en el Delta del Llobregat. Y eso se ve cuando se le hace un radioseguimiento: no vuela sobre Castelldefels ni vuela porque hay sobre, Gavà, porque hay contaminación lumí, porque hay contaminación lumí, Pla de Ponent, porque hay bosques y es una zona muy natural todavía”. Desde el Ayuntamiento gavanense se defiende la función del proyecto en respuesta a la situación de emergencia residencial que sufre la ciudadanía, con la promoción de 1.800 viviendas protegidas y, según la memoria del plan urbanístico, "la preservación del medio natural en más del 60% de la superficie del sector del Pla de Ponent y la creación prevista de cinco nuevos parques".
Las playas, espacios ecosistémicos capitales
El Área Metropolitana de Barcelona también tiene competencia sobre la gestión integral de las playas, espacios naturales con gran importancia ecológica. En este sentido, la corporación celebra la jornada Acció Platges Met, que se enmarca en el 18º ciclo de actividades en los parques, playas y ríos metropolitanos que organiza y promueve el AMB en colaboración – entre otras localidades litorales – con los ayuntamientos de los municipios costeros del Baix Llobregat.
La 7ª edición de esta jornada, celebrada a finales de 2024, ha sido enfocada sensibilizar sobre la regresión del litoral y la problemática de los microplásticos a través de diversos proyectos lúdico-educativos que hacen partícipes a los ciudadanos como agentes activos en la conservación de las playas. Uno de los principales objetivos de esta actividad es cambiar la percepción social que se tiene sobre las playas, para que sean concebidas como espacios ecosistémicos cruciales sobre los que hay que mantener el civismo, así como recordar aspectos clave de estos entornos como la función que cumplen las mismas dunas, que actúan como escudos protectores frente a los temporales espacio natural.
Entre las actividades llevadas a cabo en esta última edición, destaca la plantación popular de yemas y otras plantas autóctonas que tuvo lugar en el espacio dunar de Castelldefels, una acción que buscaba resaltar la función de estas especies vegetales en la formación de los ecosistemas y su protección frente a los temporales y la erosión de la costa.
Estas plantaciones se complementarán con recuentos de especies para el proyecto europeo BioPlatgesMet, actividad que también se desarrollará en Gavà, Viladecans y en El Prat de Llobregat, entre otras localidades. Y es que uno de los objetivos de esta jornada es también consolidar BioPlatgesMet, que se encuentra en el segundo año de desarrollo público y se incluye en el proyecto europeo GUARDEN, realizado conjuntamente por el AMB, el ICM-CSIC y el Instituto Metrópoli.
Propuesta de mejora de los flujos faunísticos del río
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) se convierte en la preservación del medio ambiente en un actor clave, lo que se deriva de la competencia sobre la conservación de la infraestructura verde y azul metropolitana. En el último período, la corporación ha realizado acciones de mejora de los accesos y entornos del espacio fluvial del Llobregat, obras de restauración ambiental, creación de cunetas verdes e impulso a proyectos como la construcción de balsas y zonas de acumulación de agua para favorecer la biodiversidad. En esta línea, y en el marco del trabajo de análisis de la biodiversidad en el ámbito metropolitano del Llobregat del AMB, destaca la propuesta de la entidad con un total de 200 puntos de intervención y casi 500 actuaciones sobre 16 ejes de conectividad que contribuyan a preservar ambientalmente la zona. Acciones como reanudar los usos tradicionales como el pasto, la recuperación de especies amenazadas como la reineta o el sapo y la construcción de refugios o pasos de fauna son los ejemplos más relevantes que la autoridad metropolitana pone sobre la mesa en el objetivo de mejora del entorno del Llobregat.
El estudio sobre la biodiversidad en el río Llobregat concluye -como problemática base que sufre este entorno fluvial- que existe cierta dificultad en el desplazamiento de la fauna terrestre en espacios como Collserola, el mismo río y las montañas del Baix Llobregat y el Garraf, debido a la cantidad de infraestructuras superpuestas en este territorio. El trabajo, que ha permitido analizar 192 pasos, apunta a que si estos espacios estuvieran bien adaptados para la fauna permitirían esquivar la mayoría de las barreras existentes en su desplazamiento, lo que favorecería la proliferación de la biodiversidad. De hecho, se apunta que la calidad conectora de la red fluvial del ámbito de estudio aún tiene mucho potencial de mejora, ya que el 87% de los tramos analizados presentaban una calidad insuficiente, ya sea por los criterios hidromorfológicos – tipos de márgenes, presencia de barreras transversales, canalizaciones de ribera – o por la vegetación de rieras – o por la de especies exóticas –. En este sentido, las medidas del AMB para restablecer los flujos ecológicos apunta a un coste de transformación que rondaría los 23 millones de euros. De entre las acciones más relevantes, destacan las obras de mejora en las infraestructuras de transporte, como por ejemplo vallas que conduzcan a los animales y eviten que éstos atraviesen las infraestructuras y puedan ser atropellados o provoquen accidentes, así como vallas opacas para evitar que las luces de los vehículos afecten al paso de la fauna. De la misma forma, se proponen actuaciones en cursos fluviales como la eliminación de especies exóticas, la revegetación de zonas húmedas, la creación de balsas y la mejora de la calidad del agua. Para proteger los hábitats naturales, el AMB pone sobre la mesa la necesidad de obras de revegetación y eliminación de escombros, desechos o infraestructuras obsoletas que constituyan un impedimento para el desarrollo de la fauna. Asimismo, se subrayan 8 actuaciones con una inversión de 8 millones de euros, que incluirían la creación de nuevos pasos inferiores o superiores tipo ecoductos y falsos túneles.
La Diputación de Barcelona trabaja contra el riesgo de incendios
En el marco del ODS 15, proteger los hábitats naturales y las especies amenazadas, así como revertir la degradación de los ecosistemas, es el objetivo sobre el que deben trabajar las administraciones territoriales. Así lo reafirma el Plan de Actuación de Mandato (PAM 2024-2027) de la Diputación de Barcelona, que fija como metas de mandato el restablecimiento y uso sostenible de los ecosistemas terrestres y de agua dulce locales. También aboga por aumentar el número de bosques en el territorio con gestión sostenible, poniendo fin a la deforestación e incrementando la repoblación forestal y la reforestación.
En esta línea, la autoridad provincial ha publicado el manual digital 'Bosques de pasto: Guía práctica para recuperar el mosaico agroforestal con ganadería extensiva', dirigido especialmente a los ayuntamientos y entes locales. La guía, que tiene como enfoque la prevención de incendios forestales y la conservación de la biodiversidad, ofrece herramientas prácticas para implementar proyectos de silvopasto, un sistema que integra la ganadería con la gestión forestal para aprovechar los beneficios ambientales y preventivos del pasto. El despoblamiento rural y el abandono de tierras han favorecido la expansión de bosques densos y han aumentado el riesgo de incendios, tal y como recuerda el documento. Para responder a esta problemática, la Diputación defiende que el modelo del silvopasto mejoraría la resiliencia climática y reduciría el riesgo de sufrir grandes incendios, ya que este sistema reduce el combustible y crea cortafuegos naturales en el entorno. La publicación ofrece una guía completa para la implementación de estos proyectos y proporciona información sobre recursos disponibles y fuentes de financiación para los entes locales que deseen trabajar en una gestión sostenible de sus bosques.
El documento ha sido cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del programa BCN Smart Rural y junto con la colaboración de la Fundación Pau Costa. Jordi Fàbrega, diputado delegado de Prevención de Incendios y Gestión Forestal de la Diputación de Barcelona, destaca en este sentido que “los ayuntamientos tienen un papel clave en la prevención de incendios forestales, y con esta guía les damos las herramientas necesarias para impulsar la ganadería extensiva como aliada en esta tarea”. Así, la guía destaca el papel fundamental de las administraciones locales, tanto como gestores directos de los terrenos públicos como en su labor de establecer acuerdos entre propietarios forestales y ganaderos, desarrollar infraestructuras y colaborar con otros agentes del territorio para proteger el paisaje natural.
Los bosques del Baix Llobregat, prevenidos ante los fenómenos extremos
Una de las actuaciones que promueve la conservación de los espacios naturales en el cumplimiento del ODS 15 es la prevención frente al riesgo de incendio en los bosques del Baix Llobregat. En diciembre de 2024 tuvieron inicio las intervenciones en el marco de El Programa metropolitano de actuaciones de gestión forestal (PMAF) del AMB para minimizar este riesgo y aumentar la resiliencia de los bosques ante los fenómenos meteorológicos extremos como sequías severas, lluvias torrenciales o fuertes vientos. La segunda edición de este Plan contaba con 300.000 euros de presupuesto y se ha ejecutado hasta finales de 2024, con mirada hacia el futuro ambiental de los bosques del territorio. La acción comprendía los municipios baixllobregatins de Begues, Castelldefels, Cervelló, Corbera de Llobregat, Gavà, Molins de Rei, Pallejà, Papiol, Palma de Cervelló, El Prat, Sant Andreu de la Barca, Sant Boi, Sant Climent, Sant Vicenç dels Horts, Santa Vicente de los Horts. Las actuaciones desarrolladas en el Plan incluyen la apertura de nuevas franjas forestales y mantenimiento de las ya existentes, trabajos de mejora selvícola y reducción de la carga de combustible, mejora de la red de puntos de agua de prevención de incendios y el mantenimiento de la red viaria de prevención de incendios. La administración metropolitana recuerda sus competencias en este ámbito, persiguiendo el objetivo de mejorar la infraestructura verde metropolitana y impulsar la conservación activa de espacios como el del río Llobregat, las montañas del Baix, o el conjunto de parques urbanos de la red de parques metropolitanos (XPM). En la misma línea, en otoño de 2024 también ha tenido lugar la acción de prevención de incendios forestales en el Parque Natural de la Sierra de Collserola, en la que colaboran los ayuntamientos de Molins de Rei y Sant Just Desvern entre otros municipios. Las tareas forestales que se han llevado a cabo en este ámbito han sido el mantenimiento de las infraestructuras de prevención – la vegetación adyacente, el firme a caminos y las balsas y los hidrantes – y de las franjas de prevención en zonas urbanizadas. Paralelamente, se ha intensificado la tala y retirada de árboles muertos a causa de los episodios de sequía de los últimos tres años.
El Consorcio recuerda, sin embargo, que durante 2024 se ha reducido significativamente el riesgo muy alto o extremo de incendio forestal, recuperando valores similares al año 2020, y con más de un 80% de los días en niveles bajo y moderado. Esto ha sido gracias al dispositivo de vigilancia activa del área metropolitana de Barcelona, coordinado desde el Consorcio del Parque Natural de la Sierra de Collserola, que ha contribuido a que el verano de 2024 haya sido el escenario de sólo 38 incendios en toda la zona metropolitana, un número muy inferior a los 71 del 202 2021. Estos datos invitan, de este modo, a seguir potenciando un modelo responsable de gestión forestal de cara a los próximos años.
El turismo responsable beneficia al patrimonio natural
Entre las medidas de la autoridad provincial con mirada hacia el ODS 15 destaca también el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) Costa Barcelona Delta Llobregat, uno de los tres proyectos que lidera la Diputación de Barcelona en este ámbito para ayudar a los municipios a avanzar hacia un modelo de turismo sostenible. El proyecto, iniciado en septiembre de 2024, se ejecutará hasta el mes de marzo de 2026, contando con la participación del AMB, el Consorcio de Turismo del Baix Llobregat y los ayuntamientos de Castelldefels, Gavà, El Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat y Viladecans. Este plan se desarrolla gracias a 2 millones de euros de los fondos Next Generation de la UE, que posibilitarán la implantación de medidas en beneficio del patrimonio natural y su uso responsable.
El PSTD Costa Barcelona Delta Llobregat se plantea desde la idea de que las playas del territorio son el principal generador de riqueza en los municipios costeros, donde la sostenibilidad y la mejora de la competitividad son los ejes fundamentales, y, por tanto, es necesario realizar una gestión coordinada que permita mejorar la experiencia del visitante pero también manteniendo como eje vertebrador la preserva.
· De entre las actuaciones ya puestas en marcha en el plan, se incluye la restauración de las dunas, la construcción de un mirador de los flamencos en El Prat de Llobregat, el estudio de planificación de la movilidad sostenible en la zona del Delta del Llobregat y el estudio sobre el impulso del turismo azul en la zona de la Costa Barcelona. Estos estudios darán fruto en diciembre de 2025, cuando se prevé realizar la adecuación de itinerarios entre la zona litoral y el interior que favorecerán la movilidad sostenible y la diversificación de los flujos turísticos, así como impulsar el turismo azul. Asimismo, destaca la localidad de Sant Boi de Llobregat, donde se han planteado actuaciones de mejora de los itinerarios para garantizar una accesibilidad completa y evitar que la zona quede intransitable debido a los fangos y limos acumulados en períodos de crecida del río por fuertes lluvias.
En marzo de 2026, el calendario indica que el plan culminará con una prueba piloto de una red de comunicación y gestión turística en Castelldefels, instalando pantallas informativas en puntos de alta afluencia que aporten información sobre capacidad de los aparcamientos o el estado del mar, contribuyendo así a una mejor gestión de los flujos de visitantes en la zona.
Compatibilizar el crecimiento urbano con la preservación del medio ambiente
Uno de los objetivos que pide el ODS 15 es adoptar una planificación territorial con mirada ecosistémica. Las administraciones del territorio -el AMB, la Diputación de Barcelona y el Consejo Comarcal del Baix Llobregat- defienden que es posible compatibilizar la preservación ecológica con los usos sociales de los espacios naturales, y así lo reflejan las políticas desarrolladas en este ámbito.
Sin embargo, la cuestión que aquí procede es cómo cohesionar un imparable crecimiento urbanístico y las derivadas necesidades poblacionales con un modelo para la preservación de los ecosistemas naturales. La consolidación del binomio sociedad y medio ambiente debería ser posible, tal y como señala el portavoz de Ecologistas en Acción, Jaume Grau. Alternativas como la zonificación podrían dar respuesta a las demandas de un entorno metropolitano que se expande y un entorno natural tan vulnerable como el espacio fluvial del Llobregat. "Se pueden delimitar zonas de bosque, zonas de pinar litoral y zonas de duna que se prohíban a la visita. Y esto es una manera de proteger y conservar. Y pueden haber otras zonas, de playa o de barbacoas, espacios también dedicados al ocio y al turismo. Esto es compatible", apunta.
Todavía, organizaciones como Ecologistas en Acción critican que las políticas gubernamentales no responden a estos criterios de ordenación territorial con perspectiva ecológica. Una de las acciones cuestionada por su impacto medioambiental es el Plan Director Urbanístico Metropolitano del Área Metropolitana de Barcelona, que este 2025 hará una década que empezó a redactarse. Se trata de la hoja de ruta que sentará las bases del crecimiento de las ciudades metropolitanas y del Baix Llobregat de cara a los próximos 25 años, y que busca no sólo abandonar el obsoleto Plan General Metropolitano (PGM) de 1976, sino también responder a las necesidades de la sociedad actual, con perspectiva hacia el desarrollo sostenible, social y ambiental, y en la línea de los criterios La previsión es que el AMB pueda obtener la aprobación definitiva entre finales de este mandato y la segunda mitad de 2027, culminando el proyecto con la también aprobación de nuevos planes de ordenación urbanística metropolitanos (POUMet). Entre las propuestas concretas del PDUM se encuentra “la construcción de más de 120.000 viviendas sostenibles, 870 kilómetros de ejes verdes, 240 kilómetros de avenidas metropolitanas y 15 nuevas áreas de centralidad”.
Grau reafirma en este sentido la necesidad de replantear el urbanismo actual, que debe responder al crecimiento poblacional y aportar simultáneamente calidad de vida a la ciudadanía, un hito que la propia entidad defiende. "Lo que ocurre es que el documento del PDUM que primero se ha planteado prioriza el crecimiento de la ciudad otra vez, definiendo nuevas zonas donde se debe construir más, y en cambio pone muy poco énfasis en mejorar la ciudad ya construida en un sentido de recuperar todos estos pisos que están dedicados al turismo o restaurar zonas degradadas o zonas envejecidas de las ciudades para hacer más".
Sin embargo, el experto gavanense denuncia que "el pecado original de este PDU metropolitano es esta visión de crecer y planificar un área metropolitana aún más poblada". Es por este motivo por lo que Ecologistas en Acción pide un paro en la tramitación del PDUM y su reorientación, con el objetivo de maximizar la funcionalidad de los cursos fluviales y la gestión integral del agua en el delta del Llobregat. El planteamiento del ODS 15 puede ser ambicioso, pero Grau reconoce que existen contradicciones de fondo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por este motivo, y en referencia a si es posible el desempeño de este ODS en el territorio, sentencia que "el crecimiento continuo en un planeta infinito es imposible. Sólo puede haber crecimiento a costa de agravar más el estado de la naturaleza, y por tanto hay que detener esta lógica de crecer infinitamente y apostar en todo caso por crecer en calidad de vida y en recrearla en calidad de vida".
“Y cuando miramos los datos que da la Generalitat del Estado de la naturaleza en Cataluña 2020, justamente los ecosistemas acuáticos de agua dulce son los que más han empeorado su estado en los últimos años. Por lo tanto, hay que tomar medidas drásticas. justamente el turismo masivo y el crecimiento económico”
La zona delta, amenazada por el aeropuerto de El Prat y en riesgo de pérdida de la biodiversidad
La ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat ha sido una de las cuestiones más polémicas al albergar una disputa de intereses entre gobiernos locales, entidades ecologistas y un importante sector de la economía catalana. La aprobación de la ampliación de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del Delta del Llobregat por parte del Gobierno catalán en el verano de 2024 añadía más leña al fuego, al incluir los reclamos de la patronal agroindustrial del Baix Llobregat y la advertencia de entidades como la Foment aeroportuaria y perjudicaría a la economía del territorio, mientras que organizaciones como Ecologistas en Acción y gobiernos locales como el de El Prat aplaudían la coherencia de esta medida.
Lo cierto es que la decisión respondía no tanto a la voluntad del Gobierno –que ha estado lleno de desacuerdos en este ámbito–, sino a las exigencias de la Comisión Europea, que en 2021 enviaba un requerimiento judicial a la Generalitat y al Estado español en el que les reprochaba que la superficie protegida en la zona delta era insuficiente por el hecho de no ser suficiente silvestres después de la última ampliación del aeropuerto de El Prat y del puerto de Barcelona. Ahora, la ZEPA del Delta del Llobregat se extiende hasta una superficie de 2.407,12 ha, y el acuerdo del gobierno también contempla la ampliación del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Delta del Llobregat, que pasa a denominarse Humedales del Delta del Llobregat ya tener una superficie de 6. El Gobierno destaca, sin embargo, que esta última ampliación comportará una protección de más del 56% del hábitat de las depresiones húmedas interdunares, del 47% de las dunas movientes del cordón litoral con yema y del 13% de las dunas con pinares de pino piñonero o de pino negral.
Paralelamente, el nuevo presidente de la Generalidad de Cataluña, Salvador Illa, ponía luz a la cuestión aeroportuaria confirmando que la ampliación se llevaría a cabo, aunque garantizaba mantener el rigor medioambiental. De hecho, el secretario de Transición Ecológica del Govern, Jordi Sargatal, negaba dar un paso atrás en la medida de prolongación la superficie de la Zona de Especial Protección para las Aves, compromiso que debía mantenerse, no tanto por el medio ambiente, sino ante Europa.
Del mismo modo, el secretario defendía que la actuación de ampliación de la tercera pista sería compatible con la demandada preservación de las aves y del entorno natural, avanzando la aprobación de un plan especial de gestión para proteger toda la zona delta. La ampliación del aeropuerto podría servir, explicaba, para mejorar el ya degradado espacio del Delta del Llobregat, con la promesa de multiplicar el número de aves y proveyendo medidas alternativas como la hipotética creación de una nueva zona húmeda alejada de las pistas para trasladar las aves de la Ricarda, espacio natural que quedaría afectado.
El también especialista en ecología política, justicia ambiental y decrecimiento, Jaume Grau, critica en este sentido la incompatibilidad de preservar el entorno natural con la ampliación de una infraestructura que sustenta el medio de transporte más contaminante que existe. "Claramente no es compatible. Y también denunciamos que se está jugando con las palabras y manipulando el lenguaje. Es decir, sí es cierto que el Delta del Llobregat ha estado muy mal gestionado durante las últimas décadas y que, por tanto, ha empeorado muy ambientalmente, pero no debido a que sea el destino de la humanidad, sino a causa de la mala".
ÃY asegura que la propuesta para mejorar este espacio bajo la excusa de ampliación del aeropuerto no es sólo una medida que responda a la lógica del contexto medioambiental, sino que, recuerda, es una exigencia europea. "Por supuesto que se puede mejorar mucho la biodiversidad y se pueden recuperar muchos ecosistemas y, de hecho, la nueva Ley europea de Restauración de la Naturaleza obligará a las administraciones a hacer planes de recuperación de aquellos entornos que se han degradado", explica. De hecho, la denominada Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE determina que, para 2030, los estados miembros deberán restaurar como mínimo el 20% de sus áreas terrestres y marítimas, objetivos que se extienden con hitos adicionales para 2040 y 2050. El espacio protegido en el paisaje áreas urbanas, agrícolas y de servicios, en las que el espacio natural ha resultado en un reducto con una fuerte presión humana y urbanística. Grau indica los daños que ha sufrido esta área en las últimas décadas, poniendo al descubierto la inoperancia de las administraciones en la defensa del patrimonio natural. “En el Delta Llobregat estaban documentadas siete especies de anfibios, sapos y ranas en los años 80. Ahora, cuatro décadas más tarde, sólo queda una especie autóctona que esté bien extendida y una especie exótica de rana que ha entrado ahora y que se está expandiendo, pero que por tanto, no es de aquí si se es de aquí. suerte, es por una mala gestión que han hecho las administraciones públicas: los ayuntamientos, la administración metropolitana y la propia Generalitat”, lamenta. Del mismo modo, rompe una lanza a favor de la continuidad del debatido espacio de Ricarda. "Sabemos seguro, porque esto nos lo dice la ciencia y nos lo dice el sentido común, que destruir más espacios naturales nunca será beneficioso para la naturaleza. Por el contrario, sabemos que Ricarda - y eso lo dice el máximo experto en ecosistemas de agua dulce, como es el Narcís Prat - es insustituible, porque no es sólo un sistema de no es sólo una piscina, no es sólo una piscina, geológico”, explica. "El agua dulce que viene de la montaña se infiltra por debajo del suelo, sale a la laguna y va hacia el mar, y esta mezcla de agua dulce con el agua de mar que entra hace que cada metro sea diferente al anterior. Esto provoca que haya espacio para especies que viven sólo con agua dulce, que viven sólo con agua salada, o que vive sólo con agua salada, o que vive sólo mezclando”. Y denuncia, haciendo alusión al planteamiento de gobierno de trasladar las aves a un nuevo humedal: "Esto es insustituible, no lo pueden crear artificialmente. Por tanto, desde un punto de vista científico y desde un punto de vista de conocer el territorio y la realidad material que tenemos, este proyecto es bastante tomada de pelo".

Volver al listado