ODS 12 Consumo y producción responsables
Patti Elias
26 Enero 2026
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UNA LLAMAMIENTO A CORREGIR EL RECICLAJE MUNICIPAL A ENFORTIR LA CULTURA DE CONSUMO LOCAL EN EL BAIX LLOBREGAT
El sistema productivo y de consumo actualmente actúa bajo unos criterios de economía lineal, generando una gran cantidad de productos programados para convertirse en inutilizables a posteriori, y provocando una liberación de residuos que acaban siendo nocivos por el medio ambiente y la salud humana. Alcanzar una producción y consumo sostenibles es un objetivo que recae en la acción conjunta del trinomio sociedad, gobierno y empresa, realizando cambios a nivel social, legal y administrativo que promuevan la economía circular y se opongan a la dinámica actual del consumo rápido y la escasez de concienciación.
EL ODS 12: Consumo y Producción Sostenibles busca la reducción del impacto que tienen la producción y el consumo sobre el planeta, y, concretamente en el Baix Llobregat, algunas de las claves más importantes para cumplir el objetivo europeo serán el desarrollo de un sistema agroalimentario sostenible y el fortalecimiento del comercio de proximidad, a las derroche de alimentos y fomentar las buenas prácticas de reciclaje, hacia las cuales algunos municipios se encuentran muy atrasados.
En esta línea de proximidad, algunas de las medidas que demanda el ODS 12 se encuentran en el Plan de Actuación de Mandato 2024-2027 de la Diputación de Barcelona, que confirma las prioridades en este ámbito – campañas de reciclaje, instrumentos de vigilancia y promoción para la sostenibilidad turística y empresarial, reducción del desperdicio – y establece más metas con perspectiva 2030, como la aplicación del Marco decenal de programas sobre modalidades de consumo y producción sostenibles en el territorio y alcanzar la gestión sostenible y eficiente de los recursos naturales en esta demarcación. Sin embargo, asegurar que la población tenga la información y la conciencia referentes a un estilo de vida saludable es otro de los objetivos marcados en los que deberá enfocarse el territorio.
La agricultura ecológica en ascenso
La producción ecológica en el territorio, uno de los indicadores de una economía bajo los criterios de la producción sostenible, plantea una posición favorable para la comarca en el marco del ODS 12. En 2023 ha habido un aumento de la superficie de producción agraria ecológica del 4% y un incremento de los operadores ecológicos del 6% en Cataluña. En el Baix Llobregat, un total de 930 hectáreas están destinadas a la agricultura ecológica en 2023 y hay 148 operadores inscritos en el Consejo Catalán de la Producción Agraria Ecológica (CCPAE), de los que 53 son productores, 59 son empresas dedicadas a la elaboración y 36 son comercializadores.
Así lo apunta Ángeles Parra, presidenta de la Asociación Vida Sana, directora de la feria de productos ecológicos BioCultura – la mayor a nivel nacional – y del proyecto MamaTerra. "En general, son pequeñas parcelas dedicadas a la huerta, a los frutales y la viña. Y hay una única ganadería de cabras en El Prat de Llobregat", destaca la experta. Según el balance anual realizado por el CCPAE, el 22,5% de la superficie agraria útil en Cataluña es ecológica –con un crecimiento del 152,29% en la última década–, lo que supone que el territorio está muy cerca de alcanzar el 25% marcado por la Unión Europea para el año 2030, en consonancia con el documento 2 por el Gobierno de Cataluña dentro del Pacto Verde Europeo.
Cataluña también ha experimentado un aumento de la ganadería ecológica y la agroindustria en un 3,5% con respecto al año 2022, datos que reafirman esta tendencia positiva en el marco de la Agenda 2030, aunque en el entorno de la provincia de Barcelona, donde se incluye el Baix Llobregat, el impacto operadores, siendo la demarcación que más destaca en ambos sentidos. Parra señala – en relación a los datos – que en el Baix Llobregat, “en la producción ecológica vemos traducido el carácter económico de la comarca con una mayor dedicación a la elaboración y la comercialización”.
movilización de los campesinos en el Baix
El reto de un modelo agroalimentario justo
En este sentido, el desarrollo exitoso de un modelo agroalimentario ecológico en el territorio puede suscitar dudas por su dificultad al competir con el mercado convencional, que actualmente predomina en detrimento de los sistemas de producción más sostenibles y que a su vez se enfrenta a desafíos como la aplicación inefectiva de la Ley de Cadena Alimentaria, que beneficia a las distribuidoras. A la vez, enfrentarse al reto de procurar que la alimentación ecológica y sostenible esté al alcance de todos y que tanto consumidores como productores sean adecuadamente recompensados es uno de los grandes interrogantes de cara a fortalecer este modelo y alcanzar los criterios que demanda el ODS 12. En esta línea, Parra – quien también es vocal de la Comisión la tabla que "es difícil que la producción ecológica pueda competir repitiendo el modelo de cadena alimentaria del sector convencional. Y en realidad esta idea nunca estuvo en el origen del consumo ecológico".
Restauradores parque agrario
Así, recuerda que a la hora de implantar un sistema agroalimentario sostenible “la alternativa no debe ser sólo en la calidad de los productos, sino en las relaciones entre las personas productoras y consumidoras. Por eso se buscan vías alternativas, como ahora las cooperativas de consumidores o la compra directa al productor.” Porque, de hecho, romper con el modelo convencional de mercado y alcanzar una economía más sostenible en territorio también exige la modificación de unas relaciones productor-consumidor con las suficientes garantías de sostenibilidad social y jurídica. “La moda de comprar cestas de verdura que te llevaban a casa nació con la producción ecológica”, señala Parra, y concluye que, para que este modelo agroalimentario se desarrolle adecuadamente, “hay que seguir explorando otras vías para que los productos ecológicos lleguen a buen precio al consumidor, al tiempo que permiten vivir con dignidad los productores”.
Impulso de la producción agraria empresarial
En el marco de la producción agroalimentaria como elemento característico de la comarca y esencial en el desempeño del ODS 12, la Diputación de Barcelona ha desplegado el manual digital “Territorio artesano: Guía práctica para impulsar obradores y pequeños mataderos compartidos de iniciativa local”, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de apostar por estos equipamientos colectivos en pro de un modelo alimenticio más sostenible y de proximidad.
Con esta publicación, que ofrece tanto estudios de viabilidad iniciales como modelos de gestión y que incorpora recursos prácticos que faciliten la puesta en marcha de los equipamientos, la administración metropolitana pretende recuperar el uso de obradores y mataderos compartidos –ahora escasos debido a la industrialización del modelo agroalimentario–, recordando su papel como a los municipios como a los municipios como a los municipios como a los municipios.

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La Diputación señala en este sentido que un obrador compartido disminuiría la inversión inicial y minimizaría los riesgos para los emprendedores que se inician en éste ámbito, aparte del hecho de que el ahorro de costes influye en el precio final de los productos, facilitando que los nuevos artesanos puedan ofrecer alimentos de la más alta calidad a un precio más asequible. Dirigido a los municipios ya los campesinos, ganaderos, elaboradores, entidades y colectivos interesados, el manual representa un paso más allá en la apuesta por la transformación agroalimentaria artesanal y el fortalecimiento de la economía local en el territorio.
Cultura 'Bio'
El territorio del Baix Llobregat puede presumir de situarse en una buena posición para con la cultura ecológica. Según el Informe Anual 2024. Consumo y Producción Ecológicos de Ecovalia, el mercado ecológico español ha tenido un crecimiento del 6,2% respecto al año 2023, siendo Cataluña una de las comunidades que más destacan en este ámbito. También, según un informe del Consejo Catalán de la Producción Agraria Ecológica (CCPAE), el 41% de los productos elaborados en el territorio se comercializan en la misma demarcación, el 26% se distribuye en el resto de España y el porcentaje restante se exporta a la Unión Europea y en terceros países, lo que prueba que el consumo 'bio' se expande favorablemente.
Angeles Parra
La experta en consumo ecológico Ángeles Parra expresa el deseo de que esta tendencia in crescendo continúe de cara al año 2030, aunque argumenta que “todavía estamos muy lejos del consumo de otros países europeos, algunos tan cercanos y similares en Cataluña como Francia. Así que hay mucho recorrido". Y advierte: "Pero también mucho trabajo por hacer, porque cuando lo ecológico no estaba de moda, todo estaba más claro. Ahora que la sostenibilidad vende, hay mucha confusión y es más fácil comprar un producto creyendo que es ecológico cuando en realidad no lo es.” Hacia la falta de información y las dudas que pueden surgir en a la hora de apostar por el mercado ecológico, Parra recuerda que “los productos ecológicos suelen ser más caros (no siempre es así) porque incluyen a su coste valores ambientales y sociales que no tiene en cuenta la producción convencional”, aunque subraya un aspecto que a veces pasa desapercibido: que “el precio de los productos ecológicos es más real y la inflación. además, si compramos productos locales y mediante cooperativas de consumidores o directamente a productores, el precio está menos influido por las fluctuaciones del mercado mundial”.
Un proyecto que potencia el comercio de proximidad
En el Baix Llobregat, contribuir al ODS 12 pasa por fomentar el comercio de proximidad, que se convierte en una práctica más sostenible al acortar la distancia de desplazamiento, reducir el uso de plásticos y envoltorios y generar riqueza local en los municipios. La campaña de la Diputación de Barcelona en el marco del Día Mundial del Consumidor de 2024, bajo el lema 'El consumo responsable está cerca de ti', ya recordaba el impacto positivo de esta práctica en los municipios y ciudades del territorio, donde el fenómeno de la compra online y en las grandes superficies continúa en auge, pero también donde el comercio de proximidad presenta una gran facilidad y baja conflictividad demarcación provienen del comercio de proximidad. La Diputación de Barcelona también apuesta por el comercio local mediante el proyecto 'Acercando el mercado: competitivo, digital y sostenible', que ya se ha desplegado en algunos municipios del Baix Llobregat y que continuará desarrollándose para modernizar y mejorar la competitividad de los mercados municipales y hacer de estos espacios un servicio público bajo los valores de la sostenibilidad y la economía local. Porque en el marco del ODS 12, las administraciones son quienes marcan el camino a seguir a través de las políticas fiscales y de impulso a la concienciación sobre el desarrollo sostenible.

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El programa, que cuenta con una financiación de 2 millones de euros de los fondos Next Generation EU Zonas Urbanos y 500.000 euros de la Diputación de Barcelona, ofrece a los mercados municipales mejoras en infraestructura y organización, como la instalación de armarios multitemperatura para la recogida de pedidos. El objetivo de esta mejora en concreto es captar clientes que, por horario laboral u otros motivos, no pueden comprar durante el horario del mercado, facilitando así que puedan realizar el pedido por teléfono o vía web y, mediante un código QR, abran la taquilla donde el paradista le habrá dejado el pedido preparado. A este proyecto, destinado a 23 mercados, se han adherido los municipios de Gavà, Sant Joan Despí y Sant Andreu de la Barca. Otra medida que facilitará la entrega de pedidos son unos triciclos eléctricos para realizar envíos a domicilio distribuidos en 11 mercados. Los municipios aplicados son Gavà, Sant Andreu de la Barca y Viladecans. Paralelamente, el Mercado del Centro de Gavà, Olesa de Montserrat y el Mercado Plaza Europa de Viladecans han aplicado para la creación de plataformas de venta online. En 9 mercados de la demarcación – de entre los cuales, Esplugues de Llobregat y Gavà – se instalarán también dobles puertas para mejorar el aislamiento térmico dentro del espacio, y 8 mercados – El Prat de Llobregat, Molins de Rei, Sant Just Desvern y Viladecans – implementarán tecnologías de control de control clientela, ambas medidas para mejorar la eficiencia y calidad de estos servicios locales.
Fomentar el oficio local y reducir el uso de plástico
Para hacer los mercados más sostenibles, la administración provincial a través del proyecto 'Acercando el mercado: competitivo, digital y sostenible' instalará sistemas de monitorización de control de consumos energéticos en 10 mercados: a partir de la colocación de unas unidades terminales remotas instaladas en los cuadros eléctricos, se tendrá en todo momento datos del consumo de cada Diputació de Barcelona. Los municipios de Abrera, Olesa de Montserrat, Pallejà y Viladecans han aplicado a esta mejora.
Otro eje del programa es impulsar el relevo generacional en el oficio de paradista, por lo que se ha puesto en marcha una formación piloto para formar a personas en paro en el ámbito del mercado municipal. En el Baix Llobregat, de momento, se ha realizado una prueba piloto en el mercado de Sant Boi de Llobregat, y otros 9 municipios de la comarca se han interesado en realizarla en un futuro, contribuyendo así al fomento del comercio de proximidad.
Todas estas actuaciones, recuerda la Diputación, irán acompañadas de acciones de sensibilización para reducir el uso de plásticos desechables en todos los mercados municipales, mediante, por ejemplo, el reparto de materiales como fiambreras reutilizables o bolsas de poliéster reciclado. Las acciones se enmarcan en la campaña ¡Oh, por supuesto! para promocionar el comercio de proximidad y el consumo sostenible y responsable, objetivo también adherido al ODS 12.
El reciclage municipal, suspendido
Reducir la generación de residuos es uno de los hitos más importantes para la comarca en el marco del ODS 12, pero los datos de reciclaje municipal no son favorecedores. Gran parte de las localidades del Baix Llobregat y el resto de municipios que pertenecen al Área Metropolitana de Barcelona no llegan, en su mayoría, a la tasa europea de reciclaje, que en 2025 deberá ser del 55% de los residuos municipales y para 2030, del 60%. En total, 26 localidades del total de 36 que constituyen el AMB presentan niveles inferiores en 2023, con una proporción media de reciclaje del 40% en el territorio metropolitano. La corporación metropolitana ha señalado que se mantiene una tendencia de estancamiento con respecto a los datos recogidos en 2021 y 2022, aunque se puede aplaudir el hecho de que la producción de residuos de la fracción del contenedor gris – la más cara de tratar – ha obtenido un mínimo histórico de 358,2 kg producidos 4% respecto al año anterior. Sin embargo, no acercarse a los niveles europeos implica que más de la mitad de los residuos producidos en el área metropolitana – que se traduce a 1,4 millones de toneladas en una demarcación de 3,3 millones de habitantes – deben ser destinados al contenedor gris y grabados por la Tasa Metropolitana de Tratamiento de Residuos (TMTR) del tratamiento con el AMB.
Contra el consumo irresponsable: voluntad política y educación
Llegar a calar en el ideario del consumo rápido exige acciones de sensibilización social e incentivación en el ámbito de la innovación y sostenibilidad empresarial, como modelo reconocido y aplicado por las administraciones. Pero también es necesario plantear un cambio de paradigma: entender que el modelo actual no funciona, ya no sólo a nivel de responsabilidad ambiental, sino como conductor de una sociedad con unas prioridades y anhelos vitales muy marcados.
“Es necesaria mucha educación porque las personas dejamos de creer que consumir es lo único que nos puede dar la felicidad”, apunta Ángeles Parra, presidenta de la Asociación Vida Sana y directora de la feria nacional de productos ecológicos BioCultura. "En esto, las redes sociales y los famosos influencers están haciendo mucho daño a nuestros jóvenes. Y ya lo estamos pagando con el aumento exponencial de los problemas psicológicos y las enfermedades mentales", pone sobre la mesa.
Acabar con la cultura del usar y tirar, sin embargo, se logrará "sólo con voluntad política", porque "mientras lo más fácil y barato sea usar y tirar, pocas personas harán el esfuerzo en cambiar", expone Parra. Añade, como ejemplo, que "prohibir la obsolescencia programada es una de las maneras. Si te paras a pensar, que una empresa fabrique un producto sabiendo que tendrá una vida limitada para seguir vendiendo, con el problema de residuos que tenemos actualmente, es una obscenidad".
En este camino, conseguir fidelizar y constituir una comunidad de consumidores responsables es un reto que choca directamente con un nivel de recursos que en muchos casos es precario, y que impide, por tanto, establecer prioridades a la hora de adquirir comportamientos responsables. Expertos de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC), señalan en referencia al estudio Connecting with eco-conscious consumers que las circunstancias económicas, condicionadas por factores externos como el alto precio de la vivienda y la inflación en la cesta de la compra, pueden provocar que un consumidor concienciado deje a un lado las aspiraciones ecológicas y termine prioritarios de productos ecológicos y acabe prioritario.
En este sentido, Parra subraya que "el problema de la vivienda es un problema muy grande en nuestro país y es verdad que hay familias que destinan gran parte de sus ingresos a pagarlo. Por eso, no podemos responsabilizar a las personas exclusivamente en el cambio de modelo a una producción de alimentos ecológicos". De hecho, alude directamente a las administraciones públicas a la hora de marcar el camino a seguir, señalando acciones como la compra pública verde, mediante la cual las autoridades públicas y semipúblicas adquieren productos y servicios con menor impacto ambiental a los convencionales.
” “La compra verde, por ejemplo, juega un papel clave. La ciudadanía debería encontrar alimentos ecológicos en los comedores escolares, en los hospitales o en los comedores sociales”, apunta. "Además, los recursos que destina la administración para alimentar a las personas más necesitadas deberían destinarse a alimentos ecológicos y de proximidad. El impacto sobre la salud de una mala alimentación debería ser motivo suficiente para hacer actuar las administraciones, ya que a largo plazo supondrá un coste mucho mayor en sanidad"
Municipios ejemplares en reciclaje
Algunos municipios del Baix Llobregat sí pueden presumir de tener las mejores tasas de reciclaje del área metropolitana, y es que Santa Coloma de Cervelló, Corbera y Torrelles de Llobregat forman parte de las cuatro primeras localidades con un porcentaje ejemplar, las tres con una cifra por encima del 70%, gracias a la implementación de sistemas de recogida “ Lleva'. A estas localidades les siguen otras que se sitúan por encima del 55%, que son Sant Just Desvern, El Papiol y Begues, mientras que municipios como Pallejà y La Palma de Cervelló están en el umbral entre el 50% y el mínimo exigido por la Unión Europea. El resto de pueblos y ciudades del Baix Llobregat quedan suspendidos, y, al final de la lista, destaca la baja tasa de Sant Andreu de la Barca (30,7%) y Cervelló (28,7%). La ciudad más densa de la UE, Hospitalet de Llobregat, se sitúa con tan sólo un 28,5%, siendo la peor localidad del Baix Llobregat y la segunda del área de Barcelona en materia de reciclaje de residuos.
Carne alimentária
Necesidad de nuevas fórmulas
Desde el AMB se había apuntado que la fórmula del contenedor abierto podría haber quedado obsoleta de cara a mejorar el sistema de reciclaje, puesto que los municipios que presentan tasas más favorecedoras son aquellos que han cambiado su sistema de recogida de residuos. Asimismo, y aunque grandes ciudades como Hospitalet de Llobregat podrían enfrentar un coste mucho más elevado al implantar nuevos sistemas de recogida, la mirada metropolitana conduce a reflexionar sobre el beneficio a largo plazo, sobre todo en términos de reciclaje, que implicaría para estas extensivas localidades, donde se suman las bonificaciones y asesoramiento técnico.De hecho, precisamente, el AMB sostiene que los municipios que mejor reciclan son también los que tienen un menor importe de tratamiento de residuos en el Área Metropolitana de Barcelona, y también una media más reducida del importe de la TMTR, mientras que algunas de las localidades con peor tasa llegan a pagar alrededor del doble de ese importe. Un dato que podría indicar avances en este camino es que, en el período de una década – de 2013 a 2023 – ha aumentado en un 10,6% la recogida selectiva en los municipios que forman parte del Círculo de comparación intermunicipal de gestión de residuos y limpieza viaria, herramienta con la que la Diputación de Barcelona apoya a 49 municipios gran parte de los municipios del Baix Llobregat – para reducir sus residuos y mejorar los niveles de recogida selectiva. De este modo, el porcentaje de recogida selectiva agrupa al 43,6% de los municipios del Cercle, un dato que se presenta como favorecedor, aunque se reconoce que todavía no se acerca a lo que pide la Unión Europea.
Lejos de las tasas europeas
Para Ángeles Parra, la viabilidad de realizar los objetivos de reciclaje en el territorio es cuestionable. Se trata de unos objetivos que, a pesar de reconocer no ser experta en gestión de residuos, califica de "muy utópicos". Y es que para 2030 - aparte del ya suspendido reciclaje municipal - la normativa de la Unión Europea exige que los países alcancen específicamente una tasa de reciclaje del 80% en papel y cartón, un 70% de los envases, un 80% de los metales ferrosos, un 75% del vidrio, un 50% del madera y un 50% del madera. También se tendrá que conseguir lo que se denomina como una gestión ecológica de los residuos de la producción y reducir su liberación a la atmósfera, el agua y el suelo.
"Ni siquiera sabemos si los datos oficiales que nos dan sobre el reciclaje son reales. Algunas entidades como Greenpeace han denunciado que las empresas encargadas de reciclar nos engañan", pone sobre la mesa. "Así que lo veo muy difícil si no hay un cambio profundo en los sistemas de recogida de residuos y de su reciclaje posterior". Del mismo modo, Parra plantea nuevas dificultades añadidas para con el paradigma sostenible, como “los envases alternativos al plástico, con nuevos materiales difíciles de reciclar y compostar con la tecnología actual, que aún han complicado más las cosas”. Y explica que, si se quiere llegar a alcanzar los objetivos europeos, sólo existe un camino: “La única manera es dejar de generar residuos: comprar a granel, reutilizar, reparar, optar por envases familiares, etcétera”. Es decir, que asegurar la sostenibilidad en el territorio implicará un cambio radical en las dinámicas de consumo.
Una comarca turisticamente sostenible
Una gestión adecuada del sector turístico en la comarca es un factor clave en el camino de cumplir el ODS 12, y ya lo demostró la presidenta del Consejo Comarcal y del Consorcio de Turismo del Baix Llobregat, Eva Martínez, al destacar que “un 8,5% del PIB de la hostelería generado en Cataluña el 2023 corresponde al Baix la estructura productiva es mayor en el Baix que en el conjunto de Cataluña”. Lo hizo durante la presentación del nuevo Plan Estratégico de Desarrollo Turístico del Baix Llobregat, documento que delimita el modelo de desarrollo turístico que deberá seguir la comarca en el período 2024-2027 con especial mirada hacia la Agenda 2030, y que contiene como objetivos fundamentales minimizar el impacto de la actividad turística y de reducir su peso.
Tal y como detalla el eje 2: Sostenibilidad y Accesibilidad del plan estratégico, las actuaciones contempladas reflejan la voluntad del Baix Llobregat por desarrollarse bajo unos estándares de consumo y producción sostenibles, como el despliegue de un programa de buenas prácticas de economía circular y de apoyo a las empresas del sector turístico, o un catálogo de buenas prácticas para la organización de eventos. Sin embargo, es una acción fundamental para la comarca seguir manteniendo el Compromiso BIOSPHERE, certificación que demuestra que la práctica turística, muy arraigada en este territorio, va en camino de adherirse a los criterios de sostenibilidad que demanda el ODS 12 y el resto de Objetivos de Desarrollo Sostenible. Lo avala el hecho de que 79 empresas y servicios turísticos de la comarca han sido en 2024 reconocidas mediante la Certificación Biosphere Sustainable Certified, impulsada por la Diputación de Barcelona y la Cámara de Comercio, que reconoce las buenas prácticas en gestión sostenible del sector turístico y está enfocada a mejorar el posicionamiento de la empresa o servicio en relación a este compromiso. Entre estas empresas y servicios, destacan restaurantes, comercios, alojamientos turísticos y destinos turísticos, pero también forman parte otro tipo de servicios de proximidad como agencias de viaje, museos y empresas de experiencias, así como un par de playas y espacios naturales protegidos. Las empresas y servicios que han obtenido el certificado - la mayoría, renovando su compromiso - forman también parte del programa Compromiso para la Sostenibilidad Turística Destino Barcelona Biosphere de la Diputación, el Instituto de Turismo Responsable (ITR) y la Cámara de Comercio de Barcelona, que promueve el desarrollo turístico de calidad bajo los mismos criterios europeos.
EL 70% DE LAS MEDIDAS DE ECODISEÑO APLICADAS POR LAS EMPRESAS ESTÁN DESTINADAS A LA REDUCCIÓN
Alcanzar la circularidad plena de los envases se ha convertido en una prioridad para Ecoembes, la organización que lleva más de 25 años trabajando por la economía circular a través del reciclaje de envases, y, cada vez más, de las empresas que forman parte de la misma. Así, impulsadas por estrategias que ponen la sostenibilidad en el centro, unos consumidores con hábitos más conscientes y una legislación ambiciosa, 472 empresas catalanas que forman parte de la organización han apostado por el ecodiseño como herramienta para realizar sus envases más sostenibles.
Ecoembes I
El compromiso de estas empresas queda reflejado en el último Plan Empresarial de Prevención y Ecodiseño (2021-2023) de Ecoembes, período en el que se han aplicado 2.676 medidas de ecodiseño, 543 medidas más que las implementadas en el plan de 2018-2020. De entre todas 1.873 medidas, un 70 por ciento del total. Estas medidas de ecodiseño han sido enfocadas al rediseño de los envases, por ejemplo, usando envases con mayor capacidad de almacenamiento; a la disminución de su impacto ambiental, eliminando tintas o barnices o usando materiales procedentes de fuentes renovables; y el menor uso o eliminación de material necesario en su fabricación.
Envases más fácilmente reciclables
En el periodo 2021-2023 también ha crecido de forma considerable la apuesta de las empresas catalanas por realizar envases más fácilmente reciclables, que incorporan material previamente reciclado o que indiquen dónde deben depositarse una vez consumidos, suponiendo un total de 724 medidas, un 44,8% más con respecto al plan anterior (500). Por el contrario, las medidas de ecodiseño que buscan la reutilización siguen siendo minoritarias: 79 del total, alcanzando una cuota del 3%, un dato que refleja la importancia de seguir avanzando hacia un modelo más circular, donde la reutilización juega un papel más destacado. Al propósito de las empresas para conseguir envases más sostenibles se suma que las obligaciones normativas apuntan a que tengan que poner el foco aún más en su circularidad. De hecho, la normativa actual, con el Real decreto 1055/2022, establece objetivos ambiciosos de reducción, reutilización y reciclabilidad de envases que deben cumplir las empresas. Entre los más destacados está la reducción del peso de los envases en un 13% para 2025, la incorporación de plástico reciclado a su composición y la obligatoriedad de que todos los envases sean 100% reciclables para 2030. Begoña de Benito, directora de Relaciones Externas de Ecoembes de empresas para impulsar la economía circular y reducir el impacto ambiental de los envases. En los últimos años -continúa- hemos conseguido avances significativos que han hecho que los envases sean cada vez más fáciles de reciclar. más circular”.
Más actividad de empresas de activación
Por tipos de empresas, el 37,6% de las que han aplicado medidas de ecodiseño son pymes, lo que demuestra sus esfuerzos por, además de cumplir la normativa, estar más cerca de las peticiones y demandas de los consumidores. Por sectores, el de la alimentación es el que ha activado más medidas: un total de 1094 entre 2021 y 2023. Le sigue el sector del cuidado personal y del hogar, con un total de 698 medidas. Gracias al ecodiseño, estos tres años en toda España, se han ahorrado 78.600 toneladas de materia prima y se ha evitado la emisión de más de un millón de toneladas de CO2. Además, se ha logrado la mejora ambiental de más de 5.800 millones de envases.
Conseguir envases más circulares
Desde hace más de 25 años, Ecoembes acompaña a las empresas para avanzar hacia envases más circulares, que sean reciclados, reciclables y 100% ecodiseñados y, para ayudarles a conseguirlo, la entidad apuesta por la formación y la innovación. De esta forma, a través de TheCircularCampus, su plataforma de formación a profesionales del sector, Ecoembes ha formado en ecodiseño más de 2.100 profesionales de empresas envasadoras y distribuidoras. También cuenta con el Observatorio del Envase del Futuro, una plataforma de conocimiento sobre el envase que recoge y analiza las noticias y tendencias aparecidas a nivel mundial en materia de ecodiseño, legislación, modificación de los procesos de producción actuales o aparición de nuevas tecnologías que mejoren la eficiencia de los mismos, entre otros.
Ecoembes II
Además, mediante herramientas como Pack CD ofrece información técnica, analiza el grado de sostenibilidad del envase y permite a las empresas diagnosticar, predecir y controlar su comportamiento medioambiental. Con este servicio, en constante actualización, Ecoembes ayuda a las empresas a diseñar sus envases con criterios de ecodiseño e implementar los cambios necesarios para hacerlos más sostenibles.
DIEZ PASOS PARA MEDIR EL EJERCICIO EN SOSTENIBILIDAD DE LAS EMPRESAS
JAVIER FERNÁNDEZ
Fundador y director general de la Fundación COPADE
La conciencia sobre la necesidad de desarrollar un modelo económico sostenible que desde hace años impregna la sociedad ha hecho que las empresas busquen generar un impacto positivo tanto en el entorno social en el que actúan como en el medio ambiente. Para facilitar esta labor, la Fundación COPADE incorporó la medición de la huella de sostenibilidad (Compromiso Huella y Sostenibilidad) entre sus certificaciones a través de una herramienta que facilita a las compañías información para impulsar su modelo productivo sostenible y contribuir a la consecución de los objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.
Pero, ¿qué es la huella de una organización y qué beneficios tiene medirla? La huella se define como la suma de efectos que genera la actividad de una organización en el entorno en el que opera. Medir la huella es una valiosa herramienta para mejorar el impacto social y ambiental de las organizaciones, ya que proporciona información útil para tomar decisiones estratégicas. Entre los beneficios de medirla se incluyen:
• Obtener la foto actual de la huella de la organización para conocer el punto exacto donde se encuentra.
• Comprometer a la organización a una mejora de la sostenibilidad en línea con los ODS.
• Proporcionar información de valor para tomar decisiones orientadas a potenciar impactos positivos y eliminar, reducir y mitigar los negativos.
• Identificar riesgos y nuevas oportunidades para posicionarse como referente.
Este cambio hacia formas de operar más sostenibles permitirá a la empresa cumplir la normativa actual, mejorar su imagen y reputación y generar valor compartido con los grupos de interés. Por otra parte, cada vez hay más consumidores/as que no sólo tienen en cuenta el factor económico a la hora de incorporarse o continuar trabajando en una empresa. Una empresa que comunica al personal que desea mejorar su entorno atrae y retiene talento, y esto es fundamental para garantizar el éxito de una organización. La necesidad de medir la huella de las empresas es una realidad inminente. Pero, llegados a este punto, lo importante es saber cómo medirla de forma correcta. Por eso, desde COPADE instamos a seguir un decálogo de buenas prácticas que permita conocer la huella de las organizaciones.
DECÁLOGO DE BUENAS PRÁCTICAS PARA MEDIR TU HUELLA Y SOSTENIBILIDAD
1-. Identificar en qué punto estamos
El primer paso para empezar cualquier cambio es preguntarnos dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Como entidad debemos reunir a los diferentes equipos de trabajo para evaluar de qué manera estamos afectando a la sociedad y cómo queremos que se posicione nuestra marca en cuanto a sostenibilidad. Después podremos plantearnos empezar con la solicitud de la Huella de COPADE.
2-. Solicitar el certificado Compromís Huella i Sostenibilitat
Después de haber evaluado internamente la situación, es ideal ponernos en mano de profesionales que puedan evaluar nuestro caso concreto. Por eso debemos rellenar una solicitud de información sobre la medición y el sello de la huella de COPADE.
3-. Diagnosticar la situación
El diagnóstico de la situación es decisivo, puesto que ahora veremos en qué punto es realmente nuestra organización para tomar decisiones en consecuencia.
4-. Verificar este diagnóstico
Además, habrá que verificar el diagnóstico, y una vez realizada esta segunda comprobación, la empresa recibirá un presupuesto personalizado que incluye el sello de la huella social, así como el plan de mejora y las mediciones posteriores.
5-. Obtener el Sello Compromiso Huella Social de COPADE
Obtener el Sello se trata del primer paso en la carrera para convertirnos en una empresa con una impronta social positiva en nuestro entorno de trabajo. Esta certificación, además de todas sus implicaciones a la hora de mejorar la situación, otorga prestigio a la organización al mostrar su interés y su compromiso por un modelo económico sostenible.
6-. Diseñar un plan de mejora
Éste es uno de los puntos más importantes del decálogo ya que es el momento donde empezaremos a guiar nuestro modelo empresarial hacia lo que queremos ser. El plan de mejora será nuestra hoja de ruta para convertirse en una empresa referente en la consecución de los objetivos ODS.
7-. Arrancar las acciones concretas de este plan
Si el diseño del plan es importante, poner en marcha las acciones lo es aún más, ya que es el momento en que materializaremos nuestros planes con acciones concretas que nos llevarán a alcanzar los objetivos. Algunas de estas acciones serán a corto o medio plazo y otras a largo plazo, pero todas servirán en una u otra medida para reconfigurar nuestro modelo empresarial.
8-. Realizar una revisión continua de las acciones
Es fundamental que revisemos la forma en que se están implementando estas acciones para comprobar si se está haciendo según el plan de mejoras. También sirve para ver el alcance de las acciones más inmediatas, así como posibles cambios.
9-. Analizar el resultado final de las acciones implantadas
Después de implementar cualquier tipo de cambio en una organización, es esencial realizar un análisis de los resultados. Es relevante verificar que el impacto positivo de nuestra organización en la sociedad haya mejorado gracias al plan de mejoras implementado, a la vista de nuestro compromiso con la Huella Social y el reconocimiento obtenido a través del Sello.
10-. Mantenerse al día de las novedades en materia de sostenibilidad
Para mantener nuestro compromiso a lo largo del tiempo, debemos ser conscientes de que ser una empresa sostenible y ética es una meta continua, ya que la sociedad está en constante evolución. La adaptabilidad y la observación son aspectos cruciales para hacer frente a estos cambios de forma efectiva, contribuyendo a la creación de una sociedad mejor a través de nuestra empresa. Por tanto, estar preparados y abiertos al aprendizaje y la innovación son fundamentales para alcanzar nuestro objetivo.

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