El lujo y la baja densidad es determinante
Y es que en Gavà, la estrategia ha sido la preservación natural y el lujo discreto. En esta población, el modelo huye de la masificación para integrarse en la pineda litoral. Gavà Mar, por ejemplo, se ha consolidado como la zona residencial y hotelera más exclusiva. Los establecimientos de 4 estrellas en esta zona operan bajo un concepto de "club social", donde la proximidad a centros de alto rendimiento y el Canal Olímpico los convierte en el búnker ideal para concentraciones deportivas internacionales.
Tres son las claves de este éxito turístico de lujo en la comarca. La primera, porque se dispone de una logística de transporte privilegiada, ya que desde el litoral del Llobregat se puede llegar a la puerta de embarque del avión en menos de 10 minutos, cuando desde el Paseo de Gracia se tarda unos 30 minutos. El entorno natural no es menos importante, ya que el Parque Natural del Garraf y los Espacios Naturales del Delta funcionan como un pulmón verde que aporta un valor añadido "eco-friendly", muy demandado por el cliente centroeuropeo y norteamericano.
Y, cómo no, la excelente gastronomía y las posibilidades de practicar diversos deportes también pesan, ya que se ha consolidado el Baix como una zona sede de grandes eventos (desde el tenis hasta la náutica) lo que ha obligado a la planta hotelera a profesionalizarse hacia un servicio de guante blanco.