El acompañamiento es clave y hace falta coherencia y respeto a la edad
Una recomendación que ofrece es no quedarse en casa. "Que salgan, que caminen, que se apunten a actividades, baile, natación, lo que sea". La actividad grupal, más allá del aspecto físico, refuerza la autoestima: "El deporte o cualquier actividad de equipo da vida. Hace que las personas se reflejen unos en otros y se sientan vivas".
Muñoz González observa que muchas personas mayores no se identifican con los estereotipos de la vejez pasiva. "La mente se abre cuando te relacionas, cuando te mueves. En casa, la mente se apaga". Por eso insiste en la necesidad de "buscar grupos, andar, salir", como forma de mantenerse mentalmente joven.
"La edad debe llevarse con orgullo. Todos hemos tenido 20, 40, 60... y ojalá lleguemos a más", afirma. Esa conciencia le da autoridad para pedir un cambio de mirada social: "Hay que ser respetuoso con la gente que ha tenido su momento y que ha sido referente. Envejecer no es una derrota, es un proceso".
En el atletismo, dice, la edad no se desprecia: "Si sigues teniendo registros, se te respeta, aunque tengas 40". Pero reconoce que en otros deportes o en los medios de comunicación "a veces se habla de la edad como de un defecto". En el fútbol, por ejemplo, se dice “ya está por retirarse”, cuando quizás está rindiendo igual.