Culminación de la “catedral de los pobres”
La actualidad ha vuelto a situar al templo en el centro de la agenda. El programa oficial de la Santa Sede prevé que el papa León XIV presida el 10 de junio de 2026 una misa en la Basílica de la Sagrada Família con motivo de la inauguración de la Torre de Jesucristo, en el marco de su viaje apostólico a España. Para María Güell, la culminación de esa torre representa un momento de enorme carga simbólica para quienes han trabajado durante décadas en la basílica y para una ciudad que ha visto cómo la llamada “catedral de los pobres” se convertía en un emblema universal.
Más allá de Gaudí, la biografía de María Güell está atravesada por varias tradiciones familiares. Por vía materna, desciende de Isabel Ampuero y Urruela, perteneciente a una importante saga empresarial vasca vinculada a los orígenes del Banco de Bilbao. Su familia aparece también ligada a nombres conocidos de la vida cultural, empresarial y política, aunque María Güell marca distancias con la exposición mediática y la prensa rosa, un terreno que asegura no le interesa.
Su lugar, insiste, está en la cultura. En el Barcelona Film Festival y en el Festival de Cine de Begur continúa ejerciendo el género que más le gusta: la entrevista. Y desde la Fundació Güell y Amics dels Museus mantiene viva una forma de mecenazgo menos monumental que la de su tatarabuelo, pero conectada con la misma idea de fondo: abrir puertas, activar curiosidades y hacer circular el patrimonio. En su caso, el apellido Güell no es una reliquia aristocrática, sino una herramienta para seguir contando una historia que, más de un siglo después, todavía une a Gaudí, Barcelona y el Baix Llobregat.