El origen de un libro que abrió un debate
La idea del primer volumen de Senior surgió en Cornellà, en Citilab, donde Domínguez descubrió a un grupo de personas de 60, 70 y 80 años —los llamados SeniorLabs— trabajando sobre sociedad digital. "Pensaba que la brecha digital existía, pero ellos estaban avanzando el futuro de la humanidad", recuerda. Aquel impacto inicial se combinó con la lectura del libro "Envejecer en Estados Unidos", de Dan Buettner, y con el vacío científico que en ese momento existía sobre longevidad. Al unir estos elementos, empezó a estirar el hilo hasta construir lo que se convertiría en un ensayo central para el debate social.
El cambio fue inmediato. "En el 2023 tenía que dedicar quince minutos a explicar qué era el edadismo", recuerda. "Ahora todo el mundo lo utiliza con naturalidad". Para él, esto demuestra que el libro trascendió: "Cuando un libro deja de ser del autor por ser de la sociedad, has conseguido algo inesperado".
Y mientras Senior sigue expandiendo su impacto, Domínguez ya trabaja en su segundo libro, que define como "más concreto, más difícil y más necesario". Si el primero ofrecía una visión amplia del edadismo, de la biología del envejecimiento y de la nueva longevidad, el próximo volumen abordará cuestiones prácticas y sensibles: autoayuda, comprensión profunda del proceso de envejecer y lucha directa contra el maltrato a las personas mayores. Su intención, afirma, es “dar de nuevo” y aportar herramientas reales para que la sociedad tenga criterio y actúe.