La transformación llevada a cabo se traduce en la mejora de un acceso principal en la calle Frederica Montseny y del camino perimetral hasta el torrente, la creación de un itinerario de hormigón de 200 metros de recorrido y la renovación del alumbrado sostenible, junto con nuevas zonas de vegetación y mobiliario urbano como bancos ergonómicos.
En cuanto al espacio de actividades educativas proyectadas por el AMB, se sitúa junto a la entrada principal. También hay un área de juegos que cuenta con columpios, elementos para trepar o un balancín para los más pequeños. Justo al lado se encuentra el módulo de Naturaula, donde se realizarán actividades enmarcadas en el programa metropolitano Aprenem a la Xarxa.
De esta manera, la Jugatecambiental ya está a disposición de la ciudadanía para disfrutar del buen tiempo y el aire libre, aunque queda pendiente la reforma de la zona superior del parque, la masía y la era de Can Coll, para las cuales se están estudiando vías de financiación. De hecho, la masía de Can Coll, construida en el año 1597, se encuentra en proceso de ser declarada Bien Cultural de Interés Local por parte del gobierno municipal, que busca incluirla en el patrimonio arquitectónico y, en un futuro, restaurarla como centro de entidades.