De río olvidado a gran parque metropolitano
La candidatura culmina un largo proceso de reconciliación entre el Baix Llobregat y un río que durante buena parte del siglo XX fue tratado, primero como fuente de energía y necesidades de agua en las colonias industriales y luego como patio trasero, barrera territorial y canal de paso de infraestructuras.
Desde Martorell hasta el delta, las administraciones han ido recuperando las riberas mediante intervenciones sucesivas. En el tramo comprendido entre Martorell y Sant Andreu de la Barca se ha trabajado especialmente en la restauración del paisaje fluvial y en la mejora de los accesos desde los municipios próximos, dentro de un entorno especialmente saturado por las redes viarias y ferroviarias.
Aguas abajo, los proyectos han permitido crear y enlazar caminos en Castellbisbal, Sant Andreu de la Barca, Pallejà, Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Boi de Llobregat, Cornellà y El Prat, entre otros municipios. El catálogo de actuaciones del AMB incluye recuperaciones de frentes fluviales, pasarelas, vados, áreas de descanso, restauraciones ambientales y mejoras de la conectividad entre los espacios urbanos y naturales.
Entre Sant Joan Despí y El Prat, la recuperación ambiental se acompañó de nuevos itinerarios y áreas de ocio, además de actuaciones para acercar el río a las poblaciones de su entorno. Esta continuidad ha hecho posible recorrer buena parte del curso bajo a pie o en bicicleta y ha ayudado a superar la antigua fragmentación de las riberas.