-
Generación | Senior

La llista d’espera per una plaça pública a una residència al Baix Llobregat ronda els 4 anys


Img La llista d’espera per una plaça pública a una residència al Baix Llobregat ronda els 4 anys
Next Llobregat
22 Enero 2026
Img Autor
Compartir Comparteix
Es importante que las personas de todas las edades puedan vivir de forma autónoma tanto tiempo como sea posible, en sus domicilios, y cuando ya no sean autónomos, deben poder seguir viviendo dignamente. Debe preservarse su voluntad, su intimidad y privacidad y sus derechos. Parece obvio, pero no está garantizado en nuestra sociedad.

Para conseguir esta autonomía de los ciudadanos a todas las edades, en primer lugar, es necesario ofrecer servicios de asistencia a domicilio adaptados a las necesidades de la persona. Tener ciertos problemas de movilidad o de autonomía no es lo mismo que ser totalmente dependiente y, por tanto, la respuesta asistencial que es mujer tampoco debería ser la misma.
Cuando aparecen enfermedades avanzadas es cuando comienzan a ser necesarias las residencias
Cuando aparecen enfermedades avanzadas es cuando comienzan a ser necesarias las residencias

Prestigio que merecen los cuidados

En este sentido, un reciente dictamen del Consejo Consultivo de las Personas Mayores del Baix Llobregat, afirma que es indispensable otorgar al trabajo de cuidados el prestigio que merece en el mundo laboral. "No tiene ningún sentido que justamente, el trabajo que se encarga de preservar la vida en todas sus etapas, sea uno de los menos valorados", continúa el dictamen.

En Cataluña existen 7 tipos de servicios asistenciales: residencias, centros de día, centros sociosanitarios, hospitales de día, viviendas tuteladas, ayuda a domicilio y la teleasistencia. La gran mayoría de estos servicios son de iniciativa privada y tienen ánimo de lucro, aunque hay buena parte de las plazas de estos centros que son públicas, mediante conciertos con la administración. Sin embargo, las plazas públicas, en la mayoría de servicios, no llegan ni de lejos a cubrir las necesidades de la población. Por ejemplo, la lista de espera por una plaza pública en una residencia en el Baix Llobregat, ronda los 4 años.

Las residencias, además, son servicios indispensables, si, pero el Consejo Consultivo de las Personas Mayores de la comarca considera que “también son servicios a repensar, rediseñar y adecuar como espacios de vida”. Por ejemplo, con estancias adaptadas y con plazas reducidas, libertad de horarios y movimientos, autonomía en la toma de decisiones, sin pérdida de intimidad alguna y respetando en todo momento, los derechos y la voluntad de la persona.

En el Baix Llobregat hay 3.078 personas que viven en residencias, siendo los municipios de Castelldefels, Corbera de Llobregat y Vallirana, quienes tienen más centros residenciales. Por el contrario, hay tres municipios en la comarca que no tienen ninguna residencia: El Papiol, La Palma de Cervelló y Sant Climent de Llobregat.
Hay que contratar a 26.000 profesionales cuidadores más antes de 2035, según alerta la Asociación catalana de Recursos Residenciales (ACRA)
Hay que contratar a 26.000 profesionales cuidadores más antes de 2035, según alerta la Asociación catalana de Recursos Residenciales (ACRA)

Cuando no es necesaria una residencia

Sin embargo, las limitaciones en la movilidad o una pérdida parcial de autonomía no deberían implicar en modo alguno el ingreso en una residencia. Son indispensables otro tipo de servicios que se adapten a las necesidades de cuidado de cada persona: viviendas con servicios, ayuda a domicilio, etc.
​​​​​​​
También el dictamen del Consejo de las Personas Mayores de la comarca destaca algunas iniciativas que empiezan a ponerse en marcha, que utilizan las nuevas tecnologías o que se basan en modelos de éxito en el ámbito comunitario en otros países. La innovación tiene mucho camino aún por recorrer en el mundo de los cuidados.

Hay que tener en cuenta que, según datos del Observatorio Comarcal de El Baix Llobregat, casi 28.000 personas mayores viven solas en la comarca, de las cuales 3 de cada 4 son mujeres. La media de edad de estas personas se sitúa en 78,3 años y los municipios del Baix Llobregat con mayor porcentaje de personas mayores que viven solas son Cornellà de Llobregat (21,9%) y Molins de Rei (20,6%).

Llamamiento a los poderes públicos

Para el Consejo Consultivo de las Personas Mayores, “los poderes públicos tienen un papel primordial en los cuidados: provisión de servicios, normativa que garantice derechos, y sobre todo, reconocimiento a las personas cuidadoras”. Pero el reto que supone para nuestra sociedad el progresivo envejecimiento de la población, junto con una financiación insuficiente del sector asistencial de cuidados y una carencia de profesionales provocada entre otros, por el desprestigio del sector, provoca desgraciadamente que no todo el mundo pueda envejecer con dignidad, autonomía y seguridad. Es por estos motivos que el lugar de residencia y, sobre todo, los recursos económicos que disponemos, determinarán la forma en que envejecemos.
nom

Decálogo reivindicativo del Baix

1. Que se controlen y refuercen las condiciones de seguridad de los edificios donde residen personas mayores: condiciones constructivas, instalaciones, etc., incluidos también los centros residenciales, ya sean públicos o privados para que no ocurra como en la tragedia de Valencia, donde más de la mitad de las personas fallecidas por Dana eran mayores de 70 años al vivir en bajos antiguos.

2. Adaptar los servicios asistenciales a las necesidades de cuidado de cada persona, ya sus recursos personales y económicos. Se deben reforzar los servicios de ayuda a domicilio como prioritarios para que las personas puedan vivir el máximo tiempo posible en sus domicilios.

3. Se deben mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras que se dedican al cuidado de las personas mayores: mejora de los ratios, más formación, sueldos dignos, etc. Además, teniendo en cuenta que la mayoría de los trabajos de cuidado son realizados por familiares, especialmente mujeres, es necesario también garantizar los derechos de estas cuidadoras familiares.

4. Es necesario repensar las residencias en clave de derechos, teniendo presente la vinculación comunitaria dentro del propio centro y con el entorno. Es necesaria una autoevaluación por parte de las propias residencias: trabajadoras y residentes, con la implicación de los principales agentes del sector.

5. Que el nuevo modelo de residencias se incorpore como requisito a los pliegos de condiciones de las plazas concertadas y se asegure su cumplimiento, con un control y seguimiento continuo durante toda la duración del contrato. Además, debería exigirse también un informe memoria del resultado del servicio que se ha prestado.

6. Que se avance hacia un sistema totalmente público de atención a los cuidados, evitando la privatización de servicios esenciales para la vida. La vida no puede ser un negocio.

7. Priorizar un verdadero impulso a la innovación aplicada a los cuidados, que permita desarrollar todo el potencial que las herramientas tecnológicas van poniendo paulatinamente a nuestro alcance.

8. Que se promuevan desde todos los ámbitos, programas de acompañamiento, soporte y detección de las soledades no deseadas y el aislamiento.

9. Dar a conocer las buenas prácticas que se están desarrollando en la comarca y en otros territorios, incentivando su réplica en toda la comarca.

10. Priorizar el apoyo y la promoción del voluntariado de acompañamiento: con reconocimiento, formación, etc. Las alianzas con el tejido asociativo y las colaboraciones con los centros educativos del ámbito son principales.
nom

Necesitaremos 80.000 plazas y otros 26.000 profesionales para atender en 10 años el reto de la dependencia

El invierno demográfico que vive nuestra sociedad, una de las más longevas del mundo, provocará que en 25 años el número de mayores de 80 años se doble en Cataluña, al pasar de una estimación de 497.000 en 2026 a casi un millón en 2050, con la llegada completa de la generación del “baby boom”.

Y, como lo previsible es que el grueso de estas personas necesite ayuda y cuidados, es necesario crear 80.000 nuevas plazas en residencias y contratar a 26.000 profesionales más antes de 2035, según alerta la Asociación catalana de Recursos Residenciales (ACRA) que ha presentado recientemente un estudio socioeconómico sobre la situación del sistema de dependencia.

El estudio indica que el sistema actual "ya muestra signos de saturación", pues hay tanta falta de profesionales y plazas que el tiempo medio en Cataluña para resolver una solicitud de dependencia es de 275 días y la lista de espera para acceder a una prestación individual supera a las 38.000 personas, la más alta de toda España.

El motivo de estos déficits, según ha denunciado la presidenta del ACRA, Cinta Pascual en la presentación del informe, es la histórica "infrafinanciación del sistema", ya que España sólo destina el 0,9% del PIB a la atención de dependientes, muy por debajo de países como Suecia, Alemania o Países Bajos. Para paliar la situación, ACRA solicita un «pacto de país» que implique llegar al 2% del PIB a fin de garantizar una cobertura adecuada y sostenible.

«Sin un incremento significativo de la financiación, el sistema no podrá hacer frente a las crecientes necesidades de la población de personas mayores con dependencia. Estamos ante un riesgo real de hundimiento del Estado del bienestar», ha advertido Pascual, quien ha pedido a las administraciones que sitúen la atención en la dependencia como una prioridad estratégica.
El estudio indica que Cataluña tiene 63.213 plazas en residencias de ancianos y 20.177 en centros de día. La tasa de cobertura por cada 100 personas mayores de 80 años es de 13,19, por debajo de la media europea, que se sitúa en 16,3 plazas.

Asimismo, el sistema de ayuda a domicilio atiende a 67.316 personas, es decir, el 4,3% de los mayores de 65 años, un porcentaje inferior al estándar europeo, que se sitúa en el 10%. Además, la media son 13 horas de ayuda al mes, por debajo de la cobertura que ofrecen otras comunidades autónomas. El informe denuncia, además, que las tarifas de financiación de las plazas residenciales "dificultan la mejora de las condiciones laborales y la contratación" de más profesionales.

Este estudio se suma a otro publicado por el Ministerio de Derechos Sociales el pasado marzo y que advierte que en toda España el sistema de dependencia, para mantener la cobertura actual requerirá a 751.000 trabajadores, lo que supone que se tendrán que incorporar 626.400 de aquí al 2030. Este incremento implica aumentar un 53% el número que ya aumenta el 53% En 2024 había 489.900 cuidadoras profesionales en el sistema.

Sin embargo, si se quiere aumentar los cuidados en casa, tal y como marca el nuevo modelo de cuidados aprobado por el Gobierno y las autonomías, se requerirían muchos más profesionales: otros 639.000, un 131% más.
Volver al listado Volver al listado
Next Llobregat

Utilizamos cookies propias y de terceros para finalidades analíticas y técnicas, tratando datos necesarios para la elaboración de perfiles basados en tus hábitos de navegación. Puedes obtener más información y configurar tus preferencias desde 'Configuración de cookies'.

 

Configuración de cookies