Decálogo reivindicativo del Baix
1. Que se controlen y refuercen las condiciones de seguridad de los edificios donde residen personas mayores: condiciones constructivas, instalaciones, etc., incluidos también los centros residenciales, ya sean públicos o privados para que no ocurra como en la tragedia de Valencia, donde más de la mitad de las personas fallecidas por Dana eran mayores de 70 años al vivir en bajos antiguos.
2. Adaptar los servicios asistenciales a las necesidades de cuidado de cada persona, ya sus recursos personales y económicos. Se deben reforzar los servicios de ayuda a domicilio como prioritarios para que las personas puedan vivir el máximo tiempo posible en sus domicilios.
3. Se deben mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras que se dedican al cuidado de las personas mayores: mejora de los ratios, más formación, sueldos dignos, etc. Además, teniendo en cuenta que la mayoría de los trabajos de cuidado son realizados por familiares, especialmente mujeres, es necesario también garantizar los derechos de estas cuidadoras familiares.
4. Es necesario repensar las residencias en clave de derechos, teniendo presente la vinculación comunitaria dentro del propio centro y con el entorno. Es necesaria una autoevaluación por parte de las propias residencias: trabajadoras y residentes, con la implicación de los principales agentes del sector.
5. Que el nuevo modelo de residencias se incorpore como requisito a los pliegos de condiciones de las plazas concertadas y se asegure su cumplimiento, con un control y seguimiento continuo durante toda la duración del contrato. Además, debería exigirse también un informe memoria del resultado del servicio que se ha prestado.
6. Que se avance hacia un sistema totalmente público de atención a los cuidados, evitando la privatización de servicios esenciales para la vida. La vida no puede ser un negocio.
7. Priorizar un verdadero impulso a la innovación aplicada a los cuidados, que permita desarrollar todo el potencial que las herramientas tecnológicas van poniendo paulatinamente a nuestro alcance.
8. Que se promuevan desde todos los ámbitos, programas de acompañamiento, soporte y detección de las soledades no deseadas y el aislamiento.
9. Dar a conocer las buenas prácticas que se están desarrollando en la comarca y en otros territorios, incentivando su réplica en toda la comarca.
10. Priorizar el apoyo y la promoción del voluntariado de acompañamiento: con reconocimiento, formación, etc. Las alianzas con el tejido asociativo y las colaboraciones con los centros educativos del ámbito son principales.