Retos aplicables a la práctica
Entre los premiados destaca el Institut El Calamot de Gavà, que ha ganado el reto planteado por Aigües de Barcelona con el desarrollo de una aplicación para gestionar incidencias y mejorar la comunicación con la ciudadanía en obras en la vía pública. La propuesta incorpora también un sistema de monitorización con Power BI para reducir el impacto de las actuaciones —como el ruido, el polvo o el impacto visual— y mejorar la convivencia con el vecindario.
También ha sido reconocido el Institut Marianao de Sant Boi, que ha trabajado en el reto del Circuit de Barcelona-Catalunya. El proyecto propone el uso de realidad aumentada para orientar al público dentro de las instalaciones del circuito y facilitar los desplazamientos a pie hacia aparcamientos, gradas, zonas de restauración, servicios o espacios sanitarios.
Otro de los centros del Baix Llobregat premiados es el Institut Ferrer i Guàrdia de Sant Joan Despí, ganador del reto de JOVI. El alumnado ha diseñado un kit creativo para trabajar la creatividad plástica en el aula fusionándola con la tecnología digital, con la voluntad de generar experiencias educativas más atractivas y potenciar la imaginación y el aprendizaje.
En Viladecans, el centro Sant Gabriel también figura entre los ganadores. En este caso, el alumnado ha respondido al reto de MB92 con una propuesta para producir pellets reutilizables y otros materiales modulares industriales a partir de plásticos ignífugos sobrantes de los procesos de la empresa, dando una segunda vida a estos materiales y reforzando la dimensión sostenible del proyecto.