Boomers: herència, privilegi i contrast generacional
"La vida cañón", de Analía Plaza, analiza la generación del baby boom en España, especialmente los nacidos en los años sesenta, como un grupo demográfico numeroso, decisivo y privilegiado en comparación con las generaciones posteriores. La autora subraya que los boomers crecieron en un momento de expansión económica, urbanización y creación del estado de bienestar. Fueron los primeros en acceder de forma generalizada a la universidad pública, a trabajos estables, sueldos dignos y oportunidades de ascenso social.
El libro parte de la situación actual de este colectivo: muchos ya jubilados oa punto de jubilarse, con la vivienda pagada, buenas pensiones vinculadas a la inflación y una salud que les permite gozar de un ocio subvencionado o asequible. Según Plaza, no es casual que se hayan convertido en el grupo de edad con mayor patrimonio de España. Esta comodidad es lo que ella llama como “la vida cañón”, una etapa de disfrute después de décadas de trabajo, sacrificio y crianza familiar.
Sin embargo, la autora contrapone esta narrativa del esfuerzo a la realidad de las generaciones posteriores. Los millennials y la generación Z crecieron bajo la promesa: estudiar y esforzarse sería suficiente para progresar. Ahora bien, el libro recoge que la precarización del mercado laboral desde los años noventa, agravada por la crisis de 2008, destruyó esta narrativa. Hoy, muchos jóvenes encadenan contratos temporales, no pueden ahorrar y destinan una parte enorme de los ingresos al alquiler, alimentando incluso a propietarios boomers que han heredado o invertido en ladrillos.
Otro tema clave es la vivienda: los boomers accedieron a hipotecas accesibles y propiedades que con el tiempo se han revalorizado mientras que los menores de 35 años han quedado prácticamente fuera del mercado inmobiliario. Esta desigualdad patrimonial se proyecta hacia el futuro mediante numerosas y abundantes herencias, que concentran riqueza y poder.
Analía Plaza destaca también el peso cultural y político: la transición de la dictadura a la democracia, el paso por las protestas, la creación de las autonomías y su presencia mayoritaria en empleos públicos posicionaron como protagonistas de la modernización del país a la generación baby boom.
La autora concluye que contar su historia equivale a relatar medio siglo de España, desde el éxodo rural hasta la gentrificación urbana, como hilo conductor que refleja tanto los logros como los desequilibrios del país, así como los retos generacionales presentes y futuros.