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La AMB cumple quince años con los grandes problemas metropolitanos todavía pendientes


Img La AMB cumple quince años con los grandes problemas metropolitanos todavía pendientes
Joan Carles Valero
15 Agosto 2026
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La institución ha ganado competencias y recursos desde 2011, pero afronta graves déficits de vivienda, movilidad, financiación y planificación. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) celebra quince años desde su constitución en la configuración actual reivindicándose como una administración imprescindible para gobernar una realidad urbana que supera ampliamente los límites municipales. La conmemoración, sin embargo, también evidencia que buena parte de los grandes problemas metropolitanos continúan sin resolverse. Encabeza este análisis una ortografía del área metropolitana con los nombres de los 36 municipios que la integran.

La falta de vivienda asequible, las deficiencias del transporte público, la presión sobre los espacios naturales y la inestabilidad financiera de la propia institución forman parte de una agenda pendiente que adquiere mayor urgencia ante el crecimiento demográfico previsto.
Fotografía de familia de los alcaldes y alcaldesas metropolitanos recién elegidos en las elecciones de mayo de 2023 en la primera reunión
Fotografía de familia de los alcaldes y alcaldesas metropolitanos recién elegidos en las elecciones de mayo de 2023 en la primera reunión

Un área con 3,4 millones de habitantes y 36 municipios

La actual AMB nació de la Ley 31/2010, aprobada por unanimidad en el Parlament, y constituyó sus primeros órganos de gobierno en julio de 2011. La institución integró la antigua Mancomunitat de Municipis y las entidades metropolitanas del Transporte y del Medio Ambiente.

Desde entonces ha ampliado recursos y consolidado competencias sobre movilidad, agua, residuos, urbanismo, vivienda, espacio público y espacios naturales. Atiende a 3,4 millones de habitantes en 36 municipios, que concentran el 42% de la población catalana y alrededor del 52% del PIB de Cataluña. Para 2026 dispone de un presupuesto de 2.896 millones de euros.

Durante el acto institucional celebrado en el Parlament, el presidente del AMB y alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, sostuvo que la creación del organismo permitió «curar una herida» en la gobernanza metropolitana. Salvador Illa definió el modelo como una forma de «federalismo municipal».

El consenso que hizo posible la institución es uno de sus principales activos, pero el aniversario plantea hasta qué punto esa capacidad de acuerdo sirve hoy para tomar decisiones difíciles y acelerar proyectos que acumulan años de demora.
 El presidente del AMB y el vicepresidente ejecutivo, Jaume Collboni y Antonio Balmón, respectivamente
El presidente del AMB y el vicepresidente ejecutivo, Jaume Collboni y Antonio Balmón, respectivamente

Más población y una vivienda insuficiente

El vicepresidente ejecutivo del AMB y alcalde de Cornellà, Antonio Balmón, ha advertido en declaraciones a nextllobregat.cat de que Cataluña puede alcanzar los diez millones de habitantes. La región metropolitana deberá acoger una parte sustancial de los dos millones de residentes adicionales.

El escenario afecta especialmente a l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde ya se concentran algunos de los municipios con mayor densidad, grandes infraestructuras y una fuerte presión residencial.

Balmón ha reclamado planificación para evitar los errores de las oleadas migratorias de los años sesenta y setenta, cuando la población creció más rápidamente que las escuelas, los centros sanitarios, el transporte y el resto de servicios públicos.

Pero la advertencia llega cuando la emergencia habitacional ya está plenamente instalada. Jóvenes, familias y trabajadores con rentas medias encuentran cada vez más dificultades para alquilar o comprar una vivienda en el entorno metropolitano.

Prepararse para recibir más población exige construir vivienda asequible, movilizar suelo, rehabilitar edificios y garantizar equipamientos. El problema es que la respuesta pública continúa avanzando a un ritmo muy inferior al de la demanda.

El AMB ha impulsado promociones protegidas y políticas comunes, pero la magnitud de sus actuaciones todavía resulta insuficiente. Los próximos años deberán demostrar si la vivienda deja de ser una prioridad repetida en discursos y se convierte en una política con resultados visibles.
En la celebración de los 15 años del AMB se han celebrado una serie de actos y debates
En la celebración de los 15 años del AMB se han celebrado una serie de actos y debates

Financiación y poder limitado

Balmón considera que la ley metropolitana ha permitido triplicar los recursos y mejorar las políticas de movilidad, medio ambiente, vivienda, litoral y espacio público. No obstante, reconoce que la financiación continúa siendo una asignatura pendiente.

Después de quince años, el AMB sigue reclamando un modelo estable que permita planificar inversiones a largo plazo. La institución debe afrontar problemas cada vez más complejos, pero no siempre dispone de los recursos ni de la capacidad ejecutiva necesarios.

Además, muchas actuaciones dependen de la Generalitat, del Estado o de los ayuntamientos. Esta fragmentación provoca que los problemas sean metropolitanos, mientras que las competencias, los presupuestos y los calendarios permanecen repartidos entre diferentes administraciones.

La movilidad es un ejemplo evidente. Aunque se ha avanzado en integración tarifaria, autobuses y movilidad sostenible, las conexiones transversales del Baix Llobregat continúan siendo deficientes. En ocasiones resulta más fácil desplazarse hasta Barcelona que viajar entre municipios cercanos de la comarca.

Las carencias de Rodalies, los retrasos en las ampliaciones del metro y la falta de enlaces ferroviarios penalizan diariamente a miles de trabajadores. El crecimiento de población agravará la congestión si no se refuerza de manera sustancial el transporte público.
Mapa del Baix Llobregat. La mayoría de los municipios de la comarca pertenecen al AMB, excepto los del norte, a partir de Sant Andreu de la Barca
Mapa del Baix Llobregat. La mayoría de los municipios de la comarca pertenecen al AMB, excepto los del norte, a partir de Sant Andreu de la Barca

Un planeamiento que no puede esperar

El Plan Director Urbanístico Metropolitano debe sustituir al Plan General Metropolitano de 1976 y convertirse en la gran herramienta de ordenación del territorio. Su prolongada tramitación muestra, sin embargo, la dificultad de alcanzar acuerdos entre 36 municipios con necesidades distintas.

Mientras el nuevo planeamiento avanza lentamente, se desarrollan proyectos que condicionarán el territorio durante décadas. En l’Hospitalet y el Baix Llobregat destacan la cobertura de la Granvia, el BioCluster, el futuro Hospital Clínic en Esplugues, la transformación del entorno de Roca y nuevos desarrollos residenciales.

Estas operaciones pueden generar actividad económica y modernizar las ciudades, pero también aumentar el precio del suelo y expulsar población si no incorporan suficiente vivienda protegida y equipamientos.

El urbanista Alessandro Balducci, invitado al ciclo «Diàlegs AMB 15+15», ha advertido de que se intenta gobernar la sociedad del siglo XXI con gobiernos del siglo XX y fronteras del siglo XIX. Para el especialista, la vivienda, la movilidad y el cambio climático solo pueden abordarse eficazmente a escala metropolitana.
Antonio Balmón, vicepresidente ejecutivo del AMB, en un reciente acto
Antonio Balmón, vicepresidente ejecutivo del AMB, en un reciente acto

Menos celebración y más resultados

El ciclo «AMB 15+15» pretende reflexionar sobre cómo será la metrópoli en 2041. Los debates han situado en primer plano la vivienda, la cohesión social, la integración de la naturaleza y la adaptación climática.

El delta y el río Llobregat, el Parque Agrario, las playas, Collserola y los parques metropolitanos constituyen una infraestructura verde esencial. Sin embargo, estos espacios continúan sometidos a la presión urbanística, logística y de las grandes infraestructuras.

La adaptación climática exigirá más árboles, sombras, superficies permeables, refugios climáticos y una gestión más eficiente del agua. No bastará con reconocer el valor de la naturaleza en jornadas institucionales: será necesario protegerla cuando entre en conflicto con intereses económicos y urbanísticos.

Balmón descarta por ahora abrir el debate sobre la ampliación del AMB hacia una región de cinco millones de habitantes. Considera prioritario consolidar primero las competencias, la financiación y la capacidad ejecutiva de la institución actual.

La decisión evita un debate territorial complejo, aunque no resuelve la necesidad de coordinar una región urbana que ya funciona por encima de los límites administrativos del AMB.

Quince años después de su creación, la institución ha demostrado que es necesaria. Ha integrado organismos dispersos, aumentado recursos y reforzado servicios metropolitanos. Pero su aniversario no puede convertirse en un ejercicio de autocomplacencia.

En l’Hospitalet y el Baix Llobregat, la utilidad de la AMB se medirá por su capacidad para aumentar la vivienda asequible, mejorar el transporte, proteger el territorio y garantizar servicios a una población creciente. Los próximos quince años deberán demostrar si dispone del poder, los recursos y la agilidad necesarios para no llegar tarde, una vez más, a los principales desafíos metropolitanos.
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