Warning: Undefined variable $pagina_actual_area in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198

Warning: Trying to access array offset on null in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198

Warning: Undefined variable $pagina_actual_area in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198

Warning: Trying to access array offset on null in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198
Judith García, investigadora en Ciencias Biomédicas y galardonada por su TFG sobre el cáncer de mama - Next LLobregat
-

Judith García, investigadora en Ciencias Biomédicas y galardonada por su TFG sobre el cáncer de mama


Img Judith García, investigadora en Ciencias Biomédicas y galardonada por su TFG sobre el cáncer de mama
Patricia Elias
26 Enero 2026
Img Autor
Compartir Comparteix
Judith García nació en 2001 en Sant Boi. A sus 22 años, se ha graduado en Ciencias Biomédicas en la Universidad de Barcelona (UB) y ha sido galardonada con el primer Premio al Mejor Trabajo de Final de Grado, otorgado por el mismo centro y la Sociedad Catalana de Biología. También recibió el Premio Extraordinario de Bachillerato en 2019 por ser una de las estudiantes con mejores calificaciones de Cataluña. Actualmente, cursa un Máster en Genética y Genómica, y su objetivo profesional radica en la investigación biomédica del cáncer de mama, temática a la que ha dedicado todos sus esfuerzos a lo largo de la carrera.

"El cáncer era un ámbito que me gustaba porque es una enfermedad muy misteriosa, tan diferente en cada paciente. Esta heterogeneidad me parecía superinteresante. Y afecta a tantas personas que siento que estoy aportando un granito de arena", explica Judith García. Actualmente, está desarrollando su TFM por el Máster en Genética y Genómica que cursa en la UB, y en paralelo, realiza las correspondientes prácticas de laboratorio en colaboración con el Instituto de Biología Molecular de Barcelona.

La investigación sobre el cáncer de mama es el núcleo de todos sus estudios. De hecho, avanza que cuando finalice el Máster tiene previsto realizar un Doctorado en Biomedicina para seguir profundizando en este campo. Sin embargo, su dedicación no cesa, y explica los avances que se están llevando a cabo en el laboratorio. "Estamos probando un fármaco nuevo para un tratamiento de cáncer de mama. Lo que hacemos nosotros es un tema mecanístico, es decir, intentamos saber cómo funciona el fármaco y porque, a qué proteínas afecta y cómo responden los pacientes. Lo positivo de este fármaco es que evita muchos de los efectos negativos de las terapias de ahora". Y añade también que "estamos investigando algunos de los mecanismos que hacen que el cáncer sea más agresivo, y esto puede desarrollarse en nuevas terapias".

El síndrome del impostor

García es consciente de que en las carreras STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) escasean a las mujeres, pero resalta que es curioso que precisamente en los estudios científicos aplicados a la salud el mayor porcentaje de estudiantes sean mujeres. "Mi carrera, por ejemplo, tiene un 80% de mujeres", explica. Sin embargo, esto no implica que las estudiantes de Biomedicina no se enfrenten a diversas dificultades.

Tal y como señala García, el obstáculo más evidente en el ámbito de las ciencias es la competitividad. "Es un campo tan competitivo que a veces piensas que no eres suficientemente buena. En clase, había gente que era súper inteligente, súper capaz, y ahora, en investigación, también lo veo. Y piensas, "pues igual yo no soy una persona tan adecuada para ello"". Sin embargo, afirma que esta sensación intermitente de inferioridad es una característica común en este ámbito. "Si le preguntas a otra persona, también te diría lo mismo. Hay como una especie de síndrome del impostor".
Judith García nació en 2001 en Sant Boi. Con 22 años, se ha graduado en Ciencias Biomédicas en la Universidad de Barcelona (UB) y ha sido galardonada con el primer Premio al Mejor Trabajo de Final de Grado
Judith García nació en 2001 en Sant Boi. Con 22 años, se ha graduado en Ciencias Biomédicas en la Universidad de Barcelona (UB) y ha sido galardonada con el primer Premio al Mejor Trabajo de Final de Grado

Confesiones de éxito y fracaso

La joven investigadora se define a sí misma como una persona "determinada y ambiciosa". En una isla desierta, se llevaría "un móvil, algo para hacer cultivos y un objeto para entretenerme, como una pelota". Le gusta tener un estilo de vida activo y practicar el deporte, pero también invierte su tiempo libre en actividades más relajadas, como ver series o películas y disfrutar con sus amigos. Sin embargo, avanza que este verano no ha planeado ninguna actividad divertida, pues está enfocada en la conclusión de sus estudios: en agosto deberá presentar el TFM y, en septiembre, realizar la defensa ante un tribunal.

Para llegar a la excelencia, específicamente en su campo, García explica que todo se reduce a una cuestión de autoexigencia. "Siempre me han dicho desde pequeña que soy muy exigente y perfeccionista", recuerda. Y añade que el hecho de tener éxito en lo que hace "trato de querer hacer las cosas bien por mí misma. Si no lo hago, no me quedo tranquila". De hecho, el legado al que aspira llegar a su trabajo es el del reconocimiento personal. "El legado que me gustaría tener es el de dejar la impresión de ser una buena científica. Justo lo que me pasa a mí con mis compañeros, que les miro y pienso que son muy buenos en lo que hacen. Pues me gustaría que esto al final también me ocurriera a mí".

A la pregunta de si teme al fracaso, declara que sí, pero que a la vez confía en sus buenos progresos. "He tenido la suerte de que todo me ha ido saliendo más o menos bien, he podido hacer la carrera que quería, me he graduado...", señala. “Ahora mismo puedo considerarme exitosa en el sentido de estar haciendo lo que me gusta hacer y lo que esperaba hacer”.

Santboienca de siempre

La joven biomédica es de Sant Boi de toda la vida. Cuenta que lo que más le gusta de su municipio es su carácter moderno y abierto a todos los públicos. "A nivel de actividades, se organizan cosas que pienso que están muy alineadas con la gente joven". Y añade: "Se preocupan de que los ciudadanos se sientan cómodos y tengan a su alcance muchos recursos".

En referencia a situación de la generación Z ya si se siente identificada con las características que definen este espectro de población –digitalización, hiperexposición, consumo acelerado–, Garcia explica que "me siento identificada, pero no en extremo. Por ejemplo, utilizo muy poco las redes, sólo tengo Instagram y no soy mucho de colgar fotos o compartir todo lo que hago". Y señala que "en generaciones más jóvenes en la nuestra se utilizan todas las redes, y pienso que es un poco excesivo el hecho de estar tan conectado y saber tanto de la gente". Además, la santboiense no duda en apuntar que las redes sociales y la presencia constante de información provocan que las relaciones interpersonales en general sean más frías.
La ermita de San Ramón en Sant Boi
La ermita de San Ramón en Sant Boi

Mayor conciencia en salud mental

Sin embargo, y en relación a una posible crisis de valores en la sociedad, García considera que la población ha avanzado en otros aspectos dignos de mención, como es el caso de una mayor visibilización de la salud mental. "Pienso que últimamente hay más conciencia sobre la salud mental en todas partes y hay muchas actividades por parte de instituciones para promover una mejora en este sentido", asevera. Y afirma que esta concienciación y respeto hacia las situaciones ajenas se ve muy reflejada en el campo de las ciencias, donde el estrés entre estudiantes y jóvenes investigadores es un denominador común.

En cómputo, hablando de las diferencias entre las nuevas generaciones y las más anteriores, García se muestra optimista. "A partir de mi generación hay un comportamiento más libre o separado de las generaciones más grandes. Por ejemplo, en la forma de darle más importancia a la salud mental ya los sentimientos. Y pienso que todo esto también es positivo". Y añade: "Veo muy positiva la mentalidad de enfocarte en ti mismo y llegar allá donde quieres llegar".

Compromiso con la sostenibilidad

En relación con las diversas problemáticas medioambientales y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la investigadora biomédica explica que mantiene un cierto compromiso con la mejora de estos ámbitos. Expone, por ejemplo, que el trabajo que realiza junto a sus compañeros de laboratorio podría tener una aplicación importante en el desempeño del ODS número 5, “Gender equality”, que persigue la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres en todos los aspectos de la vida.

"Nosotros, que investigamos el cáncer de mama, también investigamos el papel que desempeñan las hormonas en las personas. Y se ha descubierto que un mismo fármaco puede tener diferentes efectos en hombres que en mujeres", expone. Y denuncia que "tradicionalmente, sólo se ha investigado el efecto que tenían los fármacos en hombres, pero es muy posible que a las mujeres les afecte diferente". De hecho, la no inclusión de las mujeres en cuestiones de salud constituye una de las muchas brechas de género que existen actualmente, por lo que la biomédica asegura que todo lo que sea investigación dirigida a las hormonas podría ser beneficiosa para ampliar el conocimiento sobre la reacción a los fármacos en distintos sexos.

Otro aspecto sobre el que García también tiene conciencia es la sostenibilidad. Explica que, a la hora de comprar ciertos productos, intenta fijarse en aspectos como la relación calidad-precio y el respeto medioambiental, aunque reconoce que debería hacerlo con mayor frecuencia. Sin embargo, subraya: "Sí que tengo esta preocupación por temas de sostenibilidad dentro del laboratorio, donde por ejemplo generamos muchos residuos con los plásticos que rodean a los productos". Y añade: "Ahora me he unido a un Comité de Sostenibilidad para reducir la energía que consumimos en el laboratorio y los residuos que producimos".
La joven científica realiza las correspondientes prácticas de laboratorio en colaboración con el Institut de Biologia Molecular de Barcelona
La joven científica realiza las correspondientes prácticas de laboratorio en colaboración con el Institut de Biologia Molecular de Barcelona

Reflexiones de futuro

Haciendo referencia al futuro, la santboienca asegura que su máximo objetivo es conseguir el doctorado. Actualmente, explica, recibe una beca de investigación que constituye su principal apoyo económico mientras dedica todos sus esfuerzos al Máster en Genética y Genómica. Sin embargo, se considera responsable a la hora de organizar la economía personal y confiesa que, salvo en algunas cuestiones de ocio y necesidades personales, ahorra prácticamente todo.

En cuanto a la posibilidad de independizarse o adquirir una hipoteca, García manifiesta que su idea es emanciparse de sus padres cuando comience el doctorado. "Si pudiera, me gustaría comprarme una casa", expone, aunque sabe que las circunstancias del mercado inmobiliario no acompañan a los jóvenes. "Los alquileres cada vez son más caros, y, a la vez, tampoco tenemos dinero para pagar la entrada de una casa".

Paralelamente, García pone sobre la mesa las dificultades económicas y de conciliación personal que comporta cursar un doctorado. La joven biomédica advierte que "cuando haces un doctorado, debes pedir ayudas económicas al Ministerio. Algunas ayudas te obligan a hacer varias horas de docencia, y hay estudiantes que se quejan porque deben compaginar su proyecto de investigación, que es muy exigente, con la obligación de estar enseñando".

En este sentido, reconoce que "para mí sería muy satisfactorio estar enseñando", pero le preocupa la compaginación de las horas de docencia con las que tendrá que dedicar al proyecto. "Después del doctorado, no sé si me veo continuando la carrera académica. Quizás sí, pero es complicado". Y añade: "Es un compromiso muy grande. Porque acabas siendo jefe de un grupo de laboratorio y tienes funciones que no están tan relacionadas con la investigación, sino más de burocracia".

Infravaloración y escasez de recursos

En respuesta a cuáles son los retos que asolan su profesión a medio y largo plazo, García lo tiene muy claro: "En España, el trabajo que hacemos no está muy reconocido. Existe la idea de que los investigadores somos siempre estudiantes". Y manifiesta que "se suele pensar que con este trabajo no hay una contribución real, porque como no existe un efecto físico, no existe la conciencia de que es un trabajo importante".

También denuncia que en el Estado no se destinan los recursos necesarios para ejercer la investigación. "Cuando se hace el doctorado, para tener un sueldo se debe pedir una ayuda al Ministerio. Pero no hay una regulación fija, y, por ejemplo, en tema de derechos laborales, el sueldo es muy bajo y las indemnizaciones no estaban bien reguladas. Sí que es verdad que durante los últimos años, con la Ley de la ciencia, están haciendo las cosas bien." Pero todavía queda mucho por hacer.

García considera, sin embargo, que el impacto de la investigación biomédica es muy pequeño si se habla en términos de individualidad. "Nosotros, por ejemplo, que somos un grupo muy apurado, a veces investigamos una proteína. Para nosotros, igual esto tiene un impacto muy importante, pero para una persona cualquiera esto no le afecta en nada. Pero lo que sí es verdad es que estas pequeñas contribuciones acaban teniendo una pequeña aplicabilidad en la ciencia".
Tecnología médica, imagen de archivo
Tecnología médica, imagen de archivo

Promover un espacio profesional

En cuanto al binomio de jóvenes y mayores y su conciliación dentro del mundo profesional, la investigadora biomédica considera que "hay un problema de tasa de reposición. La gente que es mayor a veces no deja espacio para la gente joven". De hecho, esta situación es común en el mundo de las ciencias y la investigación, donde García explica que “cómo se tarda tanto tiempo en conseguir las calificaciones necesarias, tener 40 años se considera ser muy joven”.

La investigadora también opina que en ocasiones se subestima el talento joven. “Por tener menos experiencia, a veces no se escucha tanto a la gente joven como debería, y no se tiene presente que han recibido muchos conocimientos en la universidad, que los tienen frescos y que pueden aportar nuevas ideas”, defiende. Sin embargo, no cree que los mayores estén obligados a retirarse para dejar paso a los jóvenes. "Pienso que si los mayores tienen conocimientos a ofrecer, si son buenos científicos, no es necesario que se vayan. Pero si que es necesario dejar un espacio para todos, para que puedan entrar los jóvenes, que tienen ideas más innovadoras en temas de tecnología, Inteligencia Artificial..."
nom

Modelos a seguir para el éxito

Si tuviera que dar un consejo a los jóvenes que quieren dedicarse a la investigación científica, García les confesaría la técnica que a ella tan bien le ha funcionado: “Fijarme en un objetivo, saber a dónde quiero llegar y trabajar constantemente para conseguirlo”. Sin embargo, si debe hablar de cualidades ejemplares o de modelos a seguir, tiene muy claro cuáles son sus inspiraciones.

Para ella, las principales cualidades que debería tener un líder son las que posee el jefe de grupo de su laboratorio. "Es una persona muy ambiciosa. Tiene en mente un proyecto con las ideas muy definidas, sabe hacia dónde quiere tirar y va dando pasos de manera constante siempre teniendo presente el objetivo", explica. "Sin prisa, pero sin pausa", matiza.

Sin embargo, la santboiense declara que su mayor referente es la científica Laia Montserrat. “Mi primera experiencia en investigación fue en el laboratorio de nuestros colaboradores en Vall d'Hebron, durante las prácticas de carrera”, explica. "A Laia Montserrat me la pusieron como mentora y es mi máxima inspiración académica. Es una científica superdeterminada, exigente y apasionada", subraya.

En referencia al fracaso escolar que ha señalado el informe PISA de 2023, donde España ha obtenido los peores resultados de su historia, García considera que "a la educación actual le falta creer en que los estudiantes jóvenes pueden aprender muchas más cosas de las que les enseñan".

La biomédica, que ha destacado por sus altas calificaciones y que actualmente dedica también algunas horas a proporcionar repaso a alumnos de ESO, observa que el nivel de dificultad que se enseña a los más jóvenes ha disminuido respecto a años atrás. "Veo que los contenidos que están aprendiendo en 4º de ESO, nosotros los habíamos aprendido en el 2º curso. Falta confiar en dar contenidos más complicados", asegura.

En paralelo, opina que "no todo el conocimiento es matemática o química, también debe aprenderse a fomentar aspectos como la resolución de conflictos o la credibilidad". De esta forma, cree que lo ideal que sería la compaginación de asignaturas de aplicación más teórica con aquellas que también contribuyen al crecimiento personal de los alumnos.
Volver al listado Volver al listado
Next Llobregat

Utilizamos cookies propias y de terceros para finalidades analíticas y técnicas, tratando datos necesarios para la elaboración de perfiles basados en tus hábitos de navegación. Puedes obtener más información y configurar tus preferencias desde 'Configuración de cookies'.

 

Configuración de cookies