Una escuela que destaca en condiciones adversas
Alarcón subraya el mérito de haber formado a seis matadores de toros, entre ellos Serafín Marín, en condiciones mucho más adversas que otras escuelas del Estado. También destaca el papel de entidades como la UTIAC o la Peña Taurina El Prat, que organizan desplazamientos, coloquios y actividades culturales para mantener viva la afición.
Sobre “Tendido 5”, cuyo nombre remite al tendido históricamente más exigente de la Monumental, reconoce que después de la prohibición temieron por la continuidad del programa. La respuesta institucional fue clara: “Faltaría más que no se pudiera hablar de toros en la radio pública”, le transmitieron desde el Ayuntamiento. Ha habido presiones políticas y algún episodio aislado de amenazas, pero nunca incidentes en la calle. “Si en 2010 me hubieran dicho que más de diez años después continuaríamos activos, no me lo habría creído. Y, sin embargo, aquí estamos”, resume.
Su vinculación con el mundo del toro es también personal. Hijo del banderillero Mariano Alarcón, fallecido en la Monumental en 1952, se siente “orgulloso” de ser catalán dentro de la tauromaquia. Pero, sobre todo, se hizo taurino por la solidaridad que recibió su familia: la gente del toro se volcó con su madre y con él, y aquel gesto marcó su vida.