Criterio, flexibilidad y contactos
Una parte inesperada de la entrevista es su autocrítica. Admite que siempre ha tenido opinión propia y que le ha defendido demasiado duramente. "Con los años pienso que debería haber sido más flexible", dice. Lo transmite a sus hijos: mantener criterio sí, pero discutirle también. Además, insiste en la importancia de los contactos y en saber tratarlos bien, “porque es cómo funciona la vida”, afirma. Sin ellos, se cierran puertas; con ellos, se abren caminos.
Cuando habla de su vida presente, explica que tiene dos hijos y cuatro nietos, y que esto es "lo mejor de todo". Tiene amigos de siempre, otros nuevos, y una red social que le mantiene activo. Lee, pasea, hace bicicleta y dice que nunca se aburre. "Llegar a los setenta y poder decir que eres un hombre feliz no tiene precio", reconoce. Cuando le preguntamos cómo querría ser recordado, responde que quiere ser recordado por su familia y amigos. "Lo demás es igual", dice. "He hecho lo que he podido para mejorar las condiciones de vida. Si esto queda, ya es suficiente".