Víctima de los fondos buitre en Sant Boi
La pérdida de su estudio de Sant Boi en 2023, tras la presión inmobiliaria y de los fondos buitre, marcó un punto de inflexión doloroso. Soriano lo ha descrito como “perder su mundo”: no solo un lugar de trabajo, sino el espacio donde se sentía más libre y donde había creado y expuesto buena parte de sus esculturas, pinturas y poemas durante 30 años. A ello se sumaron problemas de salud que frenaron su producción escultórica más intensa y orientaron parte de su energía hacia la poesía.
Hoy, al mirar atrás, Ferran Soriano resume estas cinco décadas con dos palabras: trabajo e ilusión. Sin la ilusión, dice, no habría empezado a esculpir; sin el trabajo, no habría llegado la inspiración. Su obra permanece integrada en calles, parques y plazas, como una forma de memoria pública de una ciudad obrera y de un creador que convirtió el hierro en relato vital.