Gran patrimonio artístico del Baix
Ahora, en pleno centenario de Gaudí, su escultura santboiana de homenaje al arquitecto adquiere un valor especial. No solo como pieza artística, sino como testimonio de un diálogo entre creadores, ciudades y memorias. Gaudí representa la dimensión universal de la arquitectura catalana; Soriano, la persistencia de un arte nacido del oficio, del metal y de la vida cotidiana de los barrios.
La coincidencia entre el recuerdo de Gaudí, la visita papal a la Sagrada Familia y la recuperación de la figura de Ferran Soriano permite mirar el patrimonio artístico del Baix Llobregat y L’Hospitalet con una perspectiva más amplia. No solo como un conjunto de obras dispersas, sino como una red de memoria pública que une arquitectura, escultura, espiritualidad, lucha vecinal e identidad popular.
Soriano resume su trayectoria con dos palabras: trabajo e ilusión. Sin la ilusión, dice, no habría empezado a esculpir; sin el trabajo, no habría llegado la inspiración. En el año de Gaudí, esta mirada vuelve a tener sentido: el arte como perseverancia, como huella en la calle y como forma de transformar la memoria colectiva en presencia viva.