Una Cambra a la que las empresas quieran llamar
Parra prefiere hablar de evolución antes que de ruptura. Su agenda combina cuatro ejes: competitividad, transformación digital e innovación, colaboración entre empresas e instituciones y mayor proximidad con emprendedores, jóvenes e industria.
Su experiencia como fundadora de Trading Films, en 2013, le permite entender las reticencias de un empresario absorbido por clientes, proveedores, equipos, inversiones y cambios normativos. Acercarse a una institución requiere tiempo, admite, pero puede facilitar contactos, formación, internacionalización y acceso a programas de apoyo.
El resultado que le gustaría conseguir es muy concreto: que una empresa, ante un problema o una oportunidad, piense espontáneamente «Hablemos con la Cambra». Para lograrlo, considera que es la propia institución la que debe demostrar qué aporta.
Esto implica explicar mejor los servicios y ofrecer una participación real a las nuevas generaciones. Destaca Futur Cambra, una iniciativa que busca empresarios y emprendedores menores de 45 años con perfiles diversos. También defiende formatos de encuentro más dinámicos, formación vinculada a los retos empresariales y una comunicación más directa.
En cuanto a las mujeres, reivindica el trabajo del Observatori Dona, Empresa i Economia y la necesidad de ampliar los referentes y las oportunidades. Desde su experiencia como inversora business angel, lo resume así: «El talento no tiene género», pero el acceso a redes y financiación no siempre ha sido igual.