La humedad y el calor aceleran los mosquitos
En cuanto a los mosquitos, el dispositivo tiene una dimensión metropolitana. El Servicio de Control de Mosquitos del Baix Llobregat, dependiente del Consell Comarcal, actúa en veinticuatro municipios de la comarca, l’Hospitalet, el aeropuerto de El Prat y parte del puerto de Barcelona. La campaña de 2026 llega después de un invierno y una primavera con condiciones favorables para la cría, especialmente en el delta del Llobregat, canales, zonas inundables y espacios húmedos.
La principal estrategia es actuar sobre las larvas antes de que se conviertan en adultos. Para ello se utilizan tratamientos biológicos selectivos en puntos de cría, prospecciones en zonas inundables, trampas de seguimiento e inspecciones entomológicas. También se vigila el mosquito tigre, muy presente en entornos urbanos y asociado a pequeños puntos de agua estancada en macetas, cubos, terrazas, patios o recipientes. La Generalitat mantiene, además, protocolos de vigilancia ante posibles enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, el zika, el chikungunya o la fiebre del Nilo Occidental.
En este ámbito, la colaboración ciudadana es decisiva. Las administraciones insisten en que es necesario vaciar recipientes con agua acumulada, limpiar canalones, controlar bidones y evitar cualquier pequeño foco donde los mosquitos puedan poner huevos. Sin esta implicación en el ámbito privado, los tratamientos públicos pierden eficacia.