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Actividades | Familiares

El Prat sorprende por su naturaleza y tranquilidad


Img El Prat sorprende por su naturaleza y tranquilidad
Indira Zifras
19 Agosto 2026
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El Prat ofrece algo cada vez más difícil de encontrar en el área metropolitana: tranquilidad. Mientras Barcelona bulle de turistas y de actividad constante, este municipio de poco más de 60.000 habitantes se mantiene al margen del frenesí, preservando una identidad que combina naturaleza salvaje, tradición agrícola y un ritmo de vida pausado. “Aquí encuentras una paz que ya no existe en otros lugares tan cerca de Barcelona”, explica la propietaria de la floristería Montané, con más de 50 años de trayectoria.

Y precisamente esa tranquilidad es lo que sorprende a quien visita El Prat por primera vez. La alcaldesa Alba Bou define su municipio con orgullo: “El Prat es sorprendente, como dice nuestro lema de promoción de la ciudad: sorprende por sus espacios naturales y agrícolas y por la marcada identidad que hemos desarrollado como comunidad, que aprecia estar cerca de todo sin renunciar a lo nuestro”.
Las aves migratorias son habituales en el Delta del Llobregat, ya que es una zona de descanso en sus rutas hacia el centro de Europa durante el verano
Las aves migratorias son habituales en el Delta del Llobregat, ya que es una zona de descanso en sus rutas hacia el centro de Europa durante el verano

La L9 del Metro conecta directamente con Barcelona

El Prat vive un momento decisivo. La llegada de la línea 9 del metro ha conectado el municipio directamente con Barcelona, atrayendo a muchos visitantes que eligen alojarse allí por unos precios más económicos que en la ciudad. Sin embargo, la mayoría se limita a dormir en El Prat y tomar el metro hacia Barcelona cada mañana, sin descubrir lo que esconde este lugar. “La L9 nos ha conectado todavía más con Barcelona y ha aumentado la calidad de vida de una ciudad que lo tiene todo y que, además, está a un paso del centro”, explica Alba Bou, aunque reconoce el reto: “Esto, por supuesto, también nos sitúa ante el desafío de reforzar las políticas de vivienda para que la gente de El Prat pueda seguir viviendo en su ciudad, desarrollar aquí su proyecto de vida y mantener el tejido que nos define”.

Lo que podría parecer una simple escala es un destino completo donde es posible pasar un día entero de escapada de proximidad: desayunar rodeado de naturaleza, comer productos locales, pedalear junto al río y terminar con una puesta de sol en la playa. Para aquellos turistas que se alojan allí únicamente por el precio, la alcaldesa tiene un mensaje claro: “Aquí descubrirán tesoros inesperados, playas amplias y muy vírgenes, gastronomía local basada en productos singulares como el Pota Blava o la Alcachofa Prat, y espacios naturales y agrícolas únicos”.
El contraste es enorme entre la proximidad del aeropuerto y los espacios naturales
El contraste es enorme entre la proximidad del aeropuerto y los espacios naturales

Más allá del modernismo

Cuando pensamos en Barcelona y su área metropolitana, nos viene a la cabeza su arquitectura modernista o su cultura urbana, pero raramente imaginamos playas vírgenes, humedales llenos de aves migratorias o dunas con una rica vegetación. Sin embargo, eso es exactamente lo que ofrecen los Espacios Naturales del Delta del Llobregat. “Lo que más sorprende a los visitantes es encontrarse con un delta lleno de vida, kilómetros de naturaleza protegida y una ciudad de tamaño humano, a un paso del aeropuerto y del centro de Barcelona”, asegura Bou. Esta red de espacios protegidos se extiende por el margen derecho del tramo final del río Llobregat y ocupa unas 145 hectáreas de naturaleza. Pasear por estos paisajes durante la mañana resulta un auténtico placer.

Este espacio es especialmente importante para las aves, ya que se encuentra justo en medio de la ruta migratoria que siguen los pájaros del norte de Europa cuando viajan hacia África. Según la época del año, es posible observar especies procedentes de países lejanos que utilizan el delta como zona de descanso y alimentación antes de continuar su viaje.
La propietaria de la floristería Montané, con más de 50 años de trayectoria, junto a la autora de este reportaje
La propietaria de la floristería Montané, con más de 50 años de trayectoria, junto a la autora de este reportaje

A pie o en bicicleta

Los visitantes encontrarán diferentes rutas señalizadas para recorrer a pie o en bicicleta, repartidas por diversos sectores: los Espacios Naturales del Río, Remolar-Filipines, la Murtra, los Estanys de Can Dimoni, el Pinar de Can Camins y el Pinar de la Maiola. Cada sector tiene su encanto particular y ofrece experiencias diferentes según los intereses de cada visitante.

Estos espacios son totalmente accesibles, con facilidades para personas en silla de ruedas y con movilidad reducida. Para grupos organizados, excursionistas, familias, grupos de amigos, personas mayores o profesionales, el Consorcio para la Protección de los Espacios Naturales del Delta del Llobregat ofrece visitas guiadas que permiten conocer a fondo estos ecosistemas y comprender su importancia.

Sobre el equilibrio entre turismo y preservación del municipio, la alcaldesa es contundente: “Nuestro modelo es claro: un turismo sostenible, respetuoso con el entorno y centrado en la vida local. Para nosotros, dar a conocer nuestro entorno, nuestro patrimonio agrícola y natural, es una manera de acercarlo a las personas. Se trata de mostrarlo para aprender a quererlo, algo imprescindible para poder protegerlo”.
Alba Bou, alcaldesa de El Prat desde el 16 de enero de 2025, explica en este reportaje que trabajan para que la llegada de más turistas no modifique la vida local
Alba Bou, alcaldesa de El Prat desde el 16 de enero de 2025, explica en este reportaje que trabajan para que la llegada de más turistas no modifique la vida local

Los miradores del Aeropuerto de El Prat

Después de caminar entre la naturaleza, se puede hacer una parada en alguno de los miradores de aviones situados en la carretera de la playa. Aquí es posible ver aviones muy de cerca y sentir la emoción de cómo aterrizan y despegan a pocos metros de distancia. El Aeropuerto de El Prat es uno de los más activos de España, lo que significa que cada pocos minutos pasan aviones. Es un espectáculo gratuito e impresionante que gusta tanto a niños como a adultos.

Alrededor del aeropuerto existen cuatro espacios preparados específicamente para disfrutar de este fenómeno, cada uno desde perspectivas diferentes. Los bancos de piedra son el lugar más popular y donde se reúne más gente. Están situados justo al lado del inicio de la pista de aterrizaje. Aquí hay una veintena de bancos donde es posible tumbarse y ver cómo los aviones pasan por encima antes de tocar tierra. El Mirador del Camí de València es accesible a pie desde la zona de los bancos. Este mirador elevado ofrece una vista lateral de la misma pista de aterrizaje.

El Mirador tubular se encuentra en el otro extremo del aeropuerto y permite ver los despegues desde la pista habitual. Hay que ir en coche porque está a varios minutos de los demás miradores, pero merece mucho la pena. Al estar más alejado de la zona principal, suele tener menos afluencia que los bancos de piedra, por lo que se puede disfrutar del espectáculo con más tranquilidad. Finalmente, el Mirador de l’Illa se sitúa en la cabecera de la pista de despegue, muy cerca de la playa y accesible a pie desde los otros miradores.

Fundación de animales marinos

Si se prefiere una mañana más relajada y educativa, o si te interesan los animales y te preocupa el estado de nuestros mares, la Fundación CRAM es un lugar ideal. No se trata de un simple acuario turístico: esta entidad privada sin ánimo de lucro se dedica completamente a la protección del medio marino y de todas las especies que lo habitan.

El CRAM abre sus puertas a todo tipo de visitantes. A través de AulaCRAM, su espacio educativo, la conservación marina se convierte en una experiencia participativa. Aquí los visitantes no se limitan a observar, sino que se implican activamente en el aprendizaje sobre el medio marino. El espacio está diseñado para que el público comprenda qué especies y ecosistemas marinos están en peligro, qué amenazas afrontan y, sobre todo, qué soluciones puede aplicar cada persona en su día a día.

Los sábados y domingos se organizan talleres prácticos adaptados a diferentes edades. Para adultos y jóvenes a partir de 16 años hay talleres de conservación marina, mientras que para los más pequeños existen actividades como la del “delfín Ulises”. Toda la información sobre estas actividades está disponible en su web, donde se puede consultar el calendario actualizado de talleres, horarios y el formulario de inscripción.
Las rutas en bicicleta son muy agradables gracias al terreno llano y al entorno natural
Las rutas en bicicleta son muy agradables gracias al terreno llano y al entorno natural

Gastronomía en el corazón de El Prat

A la hora de comer, el núcleo histórico del municipio, articulado alrededor de la plaza de la Vila, donde se encuentra el Ayuntamiento y el corazón del centro, ofrece diversas opciones gastronómicas. Entre ellas destaca L’Àpat del Prat, a pocos metros del Ayuntamiento, un referente de la cocina catalana y de proximidad, liderado por el cocinero Marc Gallardo. Si vas, no puedes marcharte sin probar sus croquetas, ganadoras del premio Platillo Pota Blava en la Fira Avícola 2023.

Muy cerca, en el Cèntric Espai Cultural, 9Cèntric ofrece una experiencia gastronómica que cambia con las estaciones. Si lo visitas durante la temporada de alcachofas, tendrás la oportunidad de degustar uno de los tesoros gastronómicos de El Prat de Llobregat: la alcachofa del Prat, presente en múltiples platos que van desde las preparaciones más clásicas hasta las propuestas más innovadoras. El restaurante colabora estrechamente con agricultores locales y cooperativas del Parc Agrari para promover y apoyar la producción y el consumo de este producto emblemático.

Si se pregunta a la alcaldesa qué recomienda hacer durante un día completo en El Prat, tiene claro que la gastronomía es obligada: “Es imprescindible acercarse a alguno de los muchos establecimientos gastronómicos y probar nuestra gastronomía local, desde el pollo Pota Blava hasta la alcachofa del Prat”.

Para una opción más informal, Ganàpia Bodega, una pequeña bodega, ofrece vino, cervezas y tapas en un ambiente relajado donde se puede ir a tomar una copa, picar o comer algo y estar a gusto. La carta incluye vinos por copas o por botella, vermut, platos de la casa, bravas, tablas de quesos, embutidos y otras propuestas.
La tranquilidad se respira en todos los rincones del municipio
La tranquilidad se respira en todos los rincones del municipio

Paseo del río hasta la Casa del Semáforo

Por la tarde, una de las mejores opciones es recorrer el Paseo del Río, un espacio de 1,8 kilómetros paralelo al margen derecho del río Llobregat, que conecta el núcleo urbano con los espacios naturales del Delta. Este recorrido puede hacerse tanto a pie como en bicicleta. En bicicleta, el trayecto es de aproximadamente 4,7 kilómetros y se tarda unos 15 minutos. Es una vía muy utilizada por los ciclistas que buscan terreno llano. Al final del recorrido se encuentra la Casa del Semáforo, una construcción situada justo en la desembocadura del río Llobregat.

Este edificio se construyó en 1887 con el propósito de regular el tráfico marítimo costero. Los vigías que se encontraban allí se comunicaban con el castillo de Montjuïc de Barcelona a través de banderas para avisar de incidencias o naufragios. La Casa del Semáforo tiene un horario de visita que varía según la época, por lo que es recomendable consultarlo antes de ir.
La observación de aves atrae a visitantes de todos los países
La observación de aves atrae a visitantes de todos los países

Puesta de sol en la playa

Finalmente, después de un largo día, nada mejor que relajarse en uno de los chiringuitos de la playa de El Prat de Llobregat. El municipio cuenta con una extensa playa de arena fina que se extiende desde la desembocadura del río Llobregat hasta el estanque del Remolar. Durante el verano, de mayo a septiembre, la playa dispone de servicios como socorristas, el Centro Municipal de Vela, policía y otros equipamientos. Es el lugar ideal para practicar deportes náuticos, disfrutar de una copa frente al mar en chiringuitos como Deseo y Lobo de Mar, o simplemente relajarse con los pies en la arena. Durante el resto del año, la playa ofrece un ambiente más tranquilo, perfecto para pasear y disfrutar del sonido de las olas.

Mirando hacia el futuro, Alba Bou tiene una visión clara para su municipio: “Un Prat más verde, siempre más cohesionado y más orgulloso de su identidad; una ciudad que se desarrolla con el equilibrio que hemos sabido mantener, que protege y preserva su entorno, aunque a veces nos lo quieran quitar, y que continúa siendo un lugar donde vivir y visitar con calma y calidad”.

Cinema Capri, la última sala que resiste en El Prat

Desde 1985 es el único cine que funciona en El Prat de Llobregat y una de las pocas salas de gran formato que quedan en el Baix Llobregat. Su historia es la de una familia que apostó por el cine cuando todo parecía ir en su contra. El 23 de diciembre de 1967 se inauguró el cine Capri en El Prat de Llobregat con la película My Fair Lady. Su fundador, Joaquim Marimón, tuvo la visión de comprar unos terrenos baratos en la avenida Verge de Montserrat, intuyendo que el pueblo crecería hacia allí. Las obras duraron siete años y se financiaron, en parte, vendiendo otro solar que se había revalorizado con el tiempo.

Para evitar la competencia, los cuatro cines de El Prat se aliaron. El Monmari y l’Artesà proyectaban cine familiar, mientras que el Capri y el Moderno exhibían películas para adultos. Como solo alquilaban una copia de cada película, los cines combinaban los horarios. Un joven transportaba corriendo los rollos de película de una sala a otra a medida que terminaban de proyectarse.

Con los años, la crisis cerró l’Artesà, el Monmari y el Moderno. Ahora el Capri es el único cine que permanece abierto en El Prat. Hoy, gestionado todavía por la familia Marimón-Padrosa, es una de las pocas salas grandes que resisten en toda la comarca del Baix Llobregat.

El cine Capri es una opción para disfrutar del arte de ir al cine. No solo permite apoyar a un comercio local histórico gestionado por la misma familia desde hace décadas, sino que también ofrece la experiencia única y nostálgica de ver una película en una gran sala clásica de aquellas que ya casi no quedan.
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