Vulnerabilidad económica del turismo
Sin embargo, este modelo también plantea interrogantes desde el punto de vista económico. Aunque el ocio nocturno genera una elevada facturación estacional, su sostenibilidad a largo plazo es incierta. Según el Observatorio del Turismo de Barcelona, el gasto turístico vinculado exclusivamente al ocio nocturno representó en 2023 una cifra cercana al 24% del gasto total del visitante, lo que se traduce en aproximadamente 3.060 millones de euros. Sin embargo, este flujo de ingresos depende fuertemente de la estacionalidad, con un 68% concentrado entre mayo y septiembre. Además, la sobreexplotación de ciertas zonas ha derivado en un incremento del 22% en los costes operativos de locales situados en áreas tensionadas, especialmente en seguridad privada, mantenimiento y licencias.
A nivel fiscal, la recaudación del impuesto turístico vinculada al ocio nocturno aportó 29,5 millones de euros en 2023, según datos del Ayuntamiento, convirtiéndose en una de las partidas que más ha crecido dentro del presupuesto local. Estas cifras reflejan la importancia económica del modelo, pero también su vulnerabilidad frente a cambios de regulación, saturación o transformaciones en las preferencias turísticas globales.
En este sentido, el Ayuntamiento respondió con una combinación de medidas restrictivas y de reconversión. Se está limitando el otorgamiento de nuevas licencias de locales de ocio en zonas tensionadas, y se han creado "rutas seguras" para combatir la violencia sexual y mejorar la convivencia. El plan más ambicioso es la reforma del Puerto Olímpico, que busca reducir un 30% los locales de ocio y aumentar la presencia de actividades culturales, deportivas y familiares.