Warning: Undefined variable $pagina_actual_area in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198

Warning: Trying to access array offset on null in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198

Warning: Undefined variable $pagina_actual_area in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198

Warning: Trying to access array offset on null in /var/www/html/nextllobregat/root/noticia.php on line 198
El negocio del turismo nocturno, en expansión en la ciudad bajo frágiles equilibrios - Next LLobregat
-

El negocio del turismo nocturno, en expansión en la ciudad bajo frágiles equilibrios


Img El negocio del turismo nocturno, en expansión en la ciudad bajo frágiles equilibrios
Paola Arenas
16 Enero 2026
Img Autor
Compartir Comparteix
Cuando comienza el verano, Barcelona se transforma. En invierno, es tranquilidad. Los bares del Raval laten al ritmo de los vecinos de siempre, los clubs de la zona alta mantienen a su clientela habitual, y algunos los turistas, y la mayoría prefieren cenas tempranas y caminatas por el Born. Pero sólo hace falta que pasen los meses y llegue junio para que todo cambie. La ciudad respira distinta. Se alarga, se expande, se desborda. La noche deja de ser refugio y se convierte en espectáculo. Y con ella, florece una deslumbrante economía.

Este espectáculo de transformación no es sólo cuestión de ambiente, es también cuestión de cifras. El turismo, y en especial el ocio nocturno, ha pasado de ser un complemento estacional a convertirse en un motor central de la economía local. Según datos recientes del Observatorio del Turismo de Barcelona, ​​la ciudad recibió 15,6 millones de turistas, una cifra ligeramente inferior a la de 2023. Pero lo que disminuyó en volumen, creció en valor: el gasto medio por persona y día alcanzó los 99,71 euros, lo que supuso un impacto económico directo de más de 1 de 8 de los 8 millones de euros. histórica.
Barcelona se ha consolidado como una de las capitales europeas del ocio nocturno.
Shôko Barcelona. Fuente: Shôko
Shôko Barcelona. Fuente: Shôko
Buena parte de ese dinero fluye por la noche, entre copas, entradas a discotecas, cenas con vistas y traslados en VTC. Aunque no existe una cifra oficial exacta, se estima que el ocio nocturno concentra entre el 55 y el 65% de la facturación anual del sector HORECA durante los meses de verano. Y julio sigue siendo el rey de los meses: entre el Port Olímpic, la Barceloneta y el Eixample, la caja no para.

Distribución y perfiles del ocio

El perfil del visitante también cambia. Mientras que en invierno el público es mayoritariamente local, con una media de edad de 35 a 45 años, en verano la ciudad está ocupada por un turismo joven e internacional. Estadounidenses, británicos y alemanes encabezan las estadísticas. La edad media desciende a 31 años, y la mayoría viaja con amigos o en pareja, con la vida nocturna como motivación declarada. Turisme de Barcelona calcula que el 42% de los visitantes entre junio y agosto mencionan "vivir la noche barcelonesa" como razón central del viaje.

Los puntos de ocio veraniego están claramente definidos y son los que están en primera línea de playa. El Puerto Olímpico, la Barceloneta, la Villa Olímpica y el Frente Marítimo concentran la mayoría del público nocturno. Discotecas como Opium, Pacha o Shôko atraen a más de 8.000 personas por noche en fines de semana, generando colas que bordean el Paseo Marítimo de la ciudad condal. Estos espacios, junto con eventos populares como el festival Primavera Sound, Brunch-in the Park o Piknic Electrónik, movilizan a cientos de miles de personas. Sólo el Primavera Sound 2024 vendió 268.000 entradas en una semana.
Los grandes eventos concentran a miles de visitantes y tensionan servicios y barrios enteros.

Vulnerabilidad económica del turismo

Sin embargo, este modelo también plantea interrogantes desde el punto de vista económico. Aunque el ocio nocturno genera una elevada facturación estacional, su sostenibilidad a largo plazo es incierta. Según el Observatorio del Turismo de Barcelona, ​​el gasto turístico vinculado exclusivamente al ocio nocturno representó en 2023 una cifra cercana al 24% del gasto total del visitante, lo que se traduce en aproximadamente 3.060 millones de euros. Sin embargo, este flujo de ingresos depende fuertemente de la estacionalidad, con un 68% concentrado entre mayo y septiembre. Además, la sobreexplotación de ciertas zonas ha derivado en un incremento del 22% en los costes operativos de locales situados en áreas tensionadas, especialmente en seguridad privada, mantenimiento y licencias.

A nivel fiscal, la recaudación del impuesto turístico vinculada al ocio nocturno aportó 29,5 millones de euros en 2023, según datos del Ayuntamiento, convirtiéndose en una de las partidas que más ha crecido dentro del presupuesto local. Estas cifras reflejan la importancia económica del modelo, pero también su vulnerabilidad frente a cambios de regulación, saturación o transformaciones en las preferencias turísticas globales.

En este sentido, el Ayuntamiento respondió con una combinación de medidas restrictivas y de reconversión. Se está limitando el otorgamiento de nuevas licencias de locales de ocio en zonas tensionadas, y se han creado "rutas seguras" para combatir la violencia sexual y mejorar la convivencia. El plan más ambicioso es la reforma del Puerto Olímpico, que busca reducir un 30% los locales de ocio y aumentar la presencia de actividades culturales, deportivas y familiares.
Un concierto en el Palau Sant Jordi
Un concierto en el Palau Sant Jordi

Precariedad tras la fiesta

En paralelo, la precariedad laboral en el sector del ocio nocturno ha llamado la atención de los sindicatos. Según el informe Lab Tour 2024 de CCOO, el 70% de los trabajadores nocturnos tiene contratos temporales, jornadas irregulares y sueldos por debajo de los 1.300 euros netos mensuales. Y en algunos casos ni siquiera hay contratos. A esto se suma una creciente dificultad para acceder a la vivienda en zonas turísticas, lo que obliga a muchos trabajadores a vivir en el extrarradio y desplazarse de noche sin alternativas de transporte público.
Detrás de la fiesta hay un sector marcado por la temporalidad y la precariedad laboral.
Barcelona se encuentra así frente a una disyuntiva de fondo: seguir siendo un referente mundial del ocio nocturno, con todos los beneficios económicos que esto implica, o corregir un modelo que provoca desgaste urbano, precariedad y rechazo social. Lo que ocurre bajo las luces de neón no es sólo diversión: es también una radiografía de las tensiones que atraviesan la ciudad en la lucha por un modelo turístico sostenible.

Movilidad al límite

A esta compleja realidad se le añade otro factor clave, la movilidad. El auge del ocio nocturno, que ha crecido un 15,6% entre 2022 y 2024 en España -según un informe de Dojo y Mastercard sobre pagos digitales en el sector HORECA-, contrasta con la insuficiencia de servicios de transporte público nocturno. Esa brecha entre la oferta de ocio y la movilidad segura ha generado preocupación institucional. En 2024, el 44% de las muertes en carretera se produjeron durante el fin de semana, especialmente en desplazamientos vinculados al ocio nocturno, según el Informe de Siniestralidad Mortal en Vías Interurbanas de la DGT.

Ante este contexto, la Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos –España de Noche– ha firmado un acuerdo con la plataforma Bolt para ampliar la oferta de movilidad nocturna mediante VTCs y taxis. El objetivo es garantizar alternativas de desplazamiento suficientes y seguras en las principales ciudades del país, especialmente durante los fines de semana y en temporada alta. Además, un estudio de KPMG presentado en febrero de 2025 alerta de que el tiempo de espera para contratar un vehículo en ciudades como Barcelona es más del doble que en París o en Lisboa, lo que provoca más de 500.000 horas de espera acumuladas al año. Según el informe, flexibilizar la regulación del sector del transporte privado podría aportar hasta 6.000 millones de euros a la economía nacional, principalmente a los sectores del turismo, el ocio y la restauración.
El debate ya no es si Barcelona quiere ocio nocturno, sino qué modelo quiere asumir.
Interior de una discoteca
Interior de una discoteca
El auge del ocio nocturno en Barcelona ha evidenciado su papel como pieza clave del engranaje económico urbano. Más allá del entretenimiento, representa un flujo constante de ingresos, empleo y recaudación fiscal. Pero también revela una vulnerabilidad estructural: la excesiva dependencia de un modelo estacional y concentrado en franjas horarias, zonas y públicos específicos. El futuro económico de la ciudad podría fortalecerse si es capaz de diversificar su oferta, profesionalizar el sector y vincularlo con una estrategia de crecimiento más sostenible.
Volver al listado Volver al listado
Next Llobregat

Utilizamos cookies propias y de terceros para finalidades analíticas y técnicas, tratando datos necesarios para la elaboración de perfiles basados en tus hábitos de navegación. Puedes obtener más información y configurar tus preferencias desde 'Configuración de cookies'.

 

Configuración de cookies