Institución nacida desde la unanimidad
La actual AMB nació de la Ley 31/2010, aprobada por unanimidad en el Parlament el 27 de julio de 2010, y sus primeros órganos de gobierno se constituyeron el 21 de julio de 2011, tras las elecciones municipales. La nueva administración integró la antigua Mancomunitat de Municipis, la Entidad Metropolitana del Transporte y la Entidad Metropolitana del Medio Ambiente, con el objetivo de racionalizar la gobernanza y prestar servicios esenciales a 36 municipios.
Quince años después, el AMB gestiona competencias que inciden directamente en la vida cotidiana de 3,4 millones de habitantes: transporte público, movilidad, agua, residuos, urbanismo, vivienda, espacio público y espacios naturales. Su territorio, de 636 kilómetros cuadrados, concentra el 42% de la población catalana y el 52% del PIB de Cataluña, y dispone para 2026 del tercer presupuesto público del país, con 2.896 millones de euros.
En su intervención, Jaume Collboni ha defendido que en 2011 “se curó una herida” en la gobernanza de la Barcelona y la Cataluña metropolitanas, gracias a un “pacto de país” basado en el consenso y la capacidad de cesión entre fuerzas políticas. El presidente del AMB ha subrayado que el modelo metropolitano barcelonés es hoy objeto de estudio internacional y ha situado entre los principales retos de futuro el impulso de la vivienda pública, la lucha contra la emergencia climática y la aprobación definitiva del Plan Director Urbanístico metropolitano.
Salvador Illa también ha puesto el acento en la cultura del pacto que hizo posible el nacimiento del AMB. El presidente de la Generalitat ha defendido que la dimensión metropolitana es imprescindible para ofrecer buenos servicios públicos y ha definido el modelo del AMB como un ejercicio de “federalismo municipal” y de “capitalidad inclusiva”.