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Deportes acuáticos en el Baix, más allá del verano y el mar
Natalia Zablah
21 Enero 2026
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En 2023, el Baix Llobregat recibió 1,2 millones de turistas, registrando 2,5 millones de pernoctaciones en hoteles de la comarca. La ocupación hotelera alcanzó el 67%, superando las cifras prepandemia. El turismo de negocios representó el 49% de las estancias, mientras que las vacaciones constituyeron el 35%. En 2024, el gasto medio de los turistas en Baix Llobregat ha aumentado un 12,2%, llegando a 766,7 euros por persona.
Lo que atrae a los turistas a España es en gran medida el buen clima pero, lo que les atrae a Barcelona y en concreto al Baix Llobregat es la ventaja de estar junto al mar Mediterráneo y contar con esta variedad de cuerpos de agua naturales. Sin embargo, la actividad turística no es todo lo que ocurre en estos cuerpos de agua: también son sede de una variedad de deportes acuáticos, cursos, casales y experiencias recreativas.
Los espacios acuáticos del Baix tienen actividad los doce meses del año.
Tanto si hace sol como si el agua está helada, el Baix Llobregat siempre tiene actividad en estos espacios. Desde el Canal Olímpico de Cataluña hasta el Centro de Vela del Prat, hay una variedad de actividades que se pueden realizar, dirigidas a todas las edades y sea cual sea el motivo: diversión, deporte, o aprendizaje.
Canal Olímpico de Castelldefels
Construido para los Juegos Olímpicos de 1992 y como sede de las competiciones de Piragüismo, el Canal Olímpico de Castelldefels se ha reinventado. Hoy, gestionado por Equacat S.A. y abierto los 365 días del año, combina deporte de élite, actividades escolares, ocio familiar y eventos corporativos. "Aquí vienen más de 45.000 escolares al año", explica Helena Rodríguez Rius, la directora deportiva. "En mayo, junio, septiembre y octubre, esto parece un parque temático acuático educativo", añade.
Alquiler de kayak con remo en el Canal Olímpic de Catalunya
El deporte también es una herramienta educativa y comunitaria.
La clave es la planificación. Cada grupo tiene su franja horaria, el equipo técnico y la secuencia de actividades milimetrada. "El mínimo de participantes son diez, y podemos organizar eventos para hasta ochocientas personas. Cada media hora realizan una prueba diferente. Es una experiencia intensa y dinámica", explica Rodríguez. Y en verano, es una locura: hasta 1.500 niños al día en casales que mezclan robótica y remo, arte y pádel surf. Todo supervisado por monitores formados tanto en deporte como en animación. Es el lugar donde "la seguridad y la experiencia lúdica van de la mano".
Helena Rodríguez Rius, Directora Deportiva de Equacat S.A., Canal Olímpico de Cataluña
Espacio multifuncional y vivo
El canal no es sólo para locales. Aunque no está orientado al turismo de masas, sí atrae a visitantes curiosos. Los hoteles de la zona lo recomiendan como alternativa al sol y la playa. No hay baño libre ni embarcaciones de motor, pero sí alquileres de kayak, canoas, pádel surf o tiro al arco, con tarifas accesibles. "La predicibilidad del canal es una ventaja frente al mar. Aquí no hay corrientes ni olas, todo está controlado", apunta Rodríguez.
También existe espacio para los clubes federados. Los deportistas del Canal Olímpico disponen de una gran variedad de clubs en deportes como el piragüismo, el remo, el tiro con arco o el golf. "Vienen tanto para entrenamientos como para competición. Y por supuesto, los abonados que usan el gimnasio y la lámina de agua regularmente", indica.
Material del Canal Olímpico de Cataluña
Centro de Vela del Prat
El Centro de Vela de El Prat se ha consolidado como espacio clave para la formación y la práctica de deportes náuticos en el Baix Llobregat y forma parte de las escuelas oficiales de la Federación Catalana de Vela. Situado frente al mar, ofrece una programación diversa y continuada a lo largo del año, adaptada tanto para escolares como para adultos. En este entorno, la vela se enseña desde su base, con un enfoque recreativo, accesible y pedagógico. Aparte de la competición profesional, el objetivo es fomentar el aprendizaje progresivo y el enlace con el medio marítimo. Aquí navegar no es sólo una actividad física, sino también una herramienta educativa y comunitaria.
Claudia Gállego Sorribes, instructora del Centro de Vela de El Prat de Llobregat
La actividad en el centro es constante durante todo el año. En invierno, más tranquila y enfocada a grupos escolares. En verano, la actividad se intensifica: un caos organizado. Casales, campus, turistas o escuelas. "Es un caos bonito", apunta Claudia Gállego Sorribes, instructora del Centro de Vela. "En verano llegamos los monitores, nos organizamos como podemos. Pero todo sale."
Aunque el clima juega un factor clave en los deportes acuáticos, el personal del Centro de Vela está entrenado para cualquier situación climatológica. Y si llueve, no se cancela, se adapta. "Un día con rayos hay que pararlo todo. Pero si solo llueve, enseñamos a hacer nudos bajo techo. Siempre se hace algo. A veces incluso salimos si la lluvia es leve", afirma. “Y cuando vienen olas, sacamos las tablas de bodyboard del Decathlon y hacemos surf con los más pequeños”.
Cuando el tiempo cambia, el aprendizaje se adapta.
Todo el mundo puede navegar
La vela es exigente pero accesible. No hace falta tener experiencia ni físico de atleta, sólo ganas de aprender. "Hay gente que se apunta pensando que es como un paseo por el parque, y después descubre que hace falta fuerza, equilibrio, ganas. Sin embargo, la mayoría acaba repitiendo", asegura Gállego.
Material del Centro de Vela del Prat
Además de los cursos, el Centro de Vela colabora con el Ayuntamiento de El Prat a través del programa Vela Escolar, que incluye charlas en las escuelas y jornadas prácticas en el mar. "Hay niños que vienen sin haber visto nunca una vela, y después de unas semanas te piden hacer windsurf. Es muy bonito ver este progreso".
Y si te animas a ser monitor, hay camino. "Muchos de los que hoy dan clases empezaron en los casales como alumnos. Uno de los chicos que he visto hoy navegando empezó como yo, en verano, y ahora se está sacando el título oficial", explica Gállego.
Un mar de opciones
Los deportes acuáticos en el Baix Llobregat no son sólo para verano ni para deportistas. Desde el Canal Olímpico hasta el Club Náutico de Castelldefels o la Escuela náutica Garbí, hay opciones para todos los niveles, edades y motivaciones -desde un paseo en kayak hasta un campeonato de wakeboard con 10 obstáculos-.
En el Baix Llobregat, el agua también es cultura y comunidad.
Base náutica de Gavà
Entre corrientes de aire, vientos y neoprenos, se construye una cultura acuática diversa y dinámica. Una que forma, entretiene y conecta. Una que demuestra que, con o sin olas, el agua también puede ser hogar. Y los cuerpos acuáticos del Baix Llobregat contribuyen a esta labor, nutriendo no sólo los paisajes de la comarca, sino también sus deportes, actividades sociales, turismo y mucho más.

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