Evidentes signos de tortura antes de morir
Tras apagar el incendio, se encontraron con una escena imposible de olvidar: los cuerpos de dos mujeres atadas, amordazadas, con múltiples heridas de arma blanca y con evidentes signos de haber sido torturadas antes de morir. Cuando los Mossos d’Esquadra llegan al lugar, descubren que se trata de dos policías en prácticas del Cuerpo Nacional de Policía y que el fuego había sido provocado para borrar cualquier rastro. Comienza entonces una carrera contrarreloj para encontrar al responsable del doble asesinato.
Porta narra cómo los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional trabajan sin descanso para atrapar a Pedro Jiménez García, un agresor sexual reincidente y ahora presunto asesino de dos policías, que aprovechó un permiso carcelario para cometer esos crímenes además de cuatro violaciones, entre otros delitos. Los investigadores, que conocen bien su historial delictivo, temen que agreda a más mujeres si no lo detienen pronto. Tendrán que aprovechar todos los recursos a su alcance para seguir su rastro y llevarlo ante la justicia.
El capítulo que hoy se podrá ver en Movistar relata las 55 horas de vértigo que los investigadores y policías dedicaron para acorralar al asesino de Bellvitge, después de que la pisada de unas deportivas con sangre de una de las víctimas fuera crucial para condenar al expresidiario con un largo historial violento a 94 años de cárcel. Pedro Jiménez García había conocido a una de las jóvenes poco antes y fue invitado a su casa. Tras varias horas, las dos mujeres fueron atacadas con una violencia extrema. Los cuerpos aparecieron con signos de tortura, y el crimen conmocionó a todo el país.
También la investigación dio un giro decisivo cuando los Mossos d’Esquadra hallaron un recibo a nombre del asesino en el interior del piso. Esa prueba fue determinante para localizarlo y detenerlo tras una intensa búsqueda.