De los merenderos a la diversificación turística
La relación de Castelldefels con el turismo no es nueva. De hecho, los primeros indicios de actividad turística se remontan a principios del siglo XX, cuando los barceloneses comenzaban a desplazarse hasta el municipio para pasar el día en la playa.
Según explica Xavier Lladó, técnico de Turismo del Ayuntamiento de Castelldefels, la gran expansión llegó durante las décadas de los sesenta y setenta. “Castelldefels vivió el boom del turismo durante aquellos años, pero su eclosión había comenzado mucho antes con los primeros merenderos a pie de playa”, comenta.
Durante muchos años, este modelo estuvo fuertemente vinculado al turismo de proximidad y a la actividad estival. Con el tiempo, sin embargo, la ciudad ha intentado ampliar su oferta para evitar una dependencia excesiva de los meses de mayor afluencia.
Actualmente, según Lladó, la apuesta pasa por potenciar el turismo deportivo, gastronómico y de negocios. “Se busca generar actividad durante todo el año y reforzar una identidad propia más allá del turismo tradicional de sol y playa”, afirma.