Caballos de mar, doradas y estrellas: ¿quién habita el fondo marino del Puerto de Barcelona?
Next Llobregat
21 Enero 2026
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Conocer, monitorear, actuar. Es la estrategia que sigue el Port de Barcelona para cuidar y fomentar la biodiversidad de su ecosistema marino. Un ecosistema poco conocido y muy rico e interesante. Caballitos de mar, sepias, meros, doradas, peces ballesta, nudibranquios, manadas, espirógrafos, pulpos, esponjas, ascidios, ulvas, estrellas de mar, erizos, anguilas, codium o gorgonias son sólo algunos de los habitantes habituales de este fondo marino. Y la lista sigue hasta superar las 700 especies registradas en el medio acuático del puerto.
"El agua del Puerto de Barcelona es un ecosistema, es decir, un sistema complejo con organismos que se interrelacionan entre ellos. Algunos hacen la fotosíntesis, otros son depredadores, etcétera. Y hacemos todos los esfuerzos para que, dentro de lo posible, este ecosistema no se aleje de la biodiversidad de la costa de Barcelona", explica Javier. Él es el encargado de gestionar una base de datos con unos 12.000 registros de especies, una herramienta clave en el proceso de identificación de la biodiversidad marina y un paso imprescindible para conseguir el objetivo: minimizar al máximo el impacto de la actividad portuaria en el medio marino.
El Port de Barcelona es mucho más que una infraestructura logística: es un ecosistema vivo.
Con las diferentes especies ya identificadas, "reconocemos los impactos que genera la actividad portuaria, los medimos y establecemos estrategias para reducirlos al mínimo, para mejorar la calidad del ecosistema de un puerto como el de Barcelona, con la elevada actividad que tiene a diario", indica Romo.
Esta estrategia, impulsada desde el departamento de Sostenibilidad Ambiental y Transición Energética del Port de Barcelona, se realiza en colaboración con múltiples actores.
Momentos clave
A principios de los años 2000, la apertura de la nueva bocana del Puerto de Barcelona tuvo un efecto beneficioso en sus aguas interiores, reduciendo de manera significativa el tiempo necesario para la renovación de estas aguas. La construcción de una nueva red de alcantarillado, realizada en esa misma época, se sumó a estos beneficios, eliminando presiones sobre la biodiversidad. Y en los últimos años se han dado nuevos pasos. "Sabiendo que la actividad portuaria y marítima tiene un impacto en el ecosistema, se ha extendido a todas las terminales del Puerto de Barcelona la necesidad de disponer de un Plan de lucha contra la contaminación marina, que a nivel normativo tiene la misma importancia que los Planes de Autoprotección (PAU)", precisa Javier Romo.
Conocer las especias es el primer paso para protegerlas.
Microarrecifes biomiméticos marinos de Ocean Ecoestructuras con biodiversidad recuperada en el fondo del puerto barcelonés
Otra novedad importante se produjo en 2024, con la entrada en vigor de la Ordenanza reguladora de operativas de barcos que pueden afectar a la calidad de las aguas portuarias y la calidad del aire. Esta ordenanza establece las condiciones bajo las cuales los buques pueden realizar determinadas operativas en el puerto para reducir su impacto ambiental, tanto en el medio marino como atmosférico. La aplicación de esta ordenanza, mucho más exigente que la normativa ambiental internacional, supone un punto de inflexión en el sistema portuario español y posiciona a Barcelona a la vanguardia de los puertos mundiales.
En cuanto al medio acuático, la Ordenanza establece las condiciones en que pueden realizarse en el Puerto de Barcelona operativas como las descargas de aguas de lastre, aguas grises, limpieza de tanques y bodegas, limpieza de las partes sumergidas o por encima de la línea de flotación de los barcos, pintado y gestión del agua de mar procedente de los sistemas de lavado. Se prohíben o limitan la mayoría de las operaciones de riesgo, para minimizar la posibilidad de producir un episodio de contaminación de las aguas portuarias.
La regulación ambiental sitúa a Barcelona a la vanguardia de los puertos europeos.
La colaboración, clave
A la aplicación de esta avanzada normativa se suman varios proyectos que el Port de Barcelona lleva a cabo junto con otras entidades. "Estamos abiertos a cualquier tipo de colaboración con cualquier organismo que tenga como finalidad la mejora del medio marino. Un ejemplo es el trabajo que hacemos con Anélidas para la protección de los caballitos de mar. O con Ocean Ecostructures, que desarrolla soluciones para rehabilitar la biodiversidad marina y con quienes hemos elaborado un protocolo para la detección de especies invas".
En la prueba piloto del Port de Barcelona se ha conseguido duplicar las especias y un aumento de la biomasa del 75%
Y como el cuidado de la biodiversidad del ecosistema acuático del Port de Barcelona está en constante evolución, existen otros proyectos en gestación. Como, por ejemplo, la instalación de una boya oceanográfica equipada con un hidrófono, o micrófono submarino, para controlar el ruido de la actividad portuaria y realizar el seguimiento de cetáceos, o el uso de materiales biocompatibles en los bloques de escollera. Además, en colaboración con la Sociedad de Pescadores Deportivos de Mar de Barcelona y la Universidad de Barcelona, se está estudiando establecer un sistema de seguimiento de peces para conocer más a fondo su comportamiento. Y se trabaja con la Asociación Cetácea en un proyecto para instalar un observatorio de cetáceos.
La protección marina sólo es posible con alianzas entre instituciones y ciencia.
La actividad portuaria tiene un impacto en el ecosistema marino del puerto, como lo tiene cualquier actividad humana, pero conocer estos impactos nos permite localizar y poner en marcha las soluciones necesarias, consiguiendo mantener las condiciones para facilitar la vida de los habitantes de nuestras aguas”, concluye el responsable de Medio Marino del Puerto de Barcelona.

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