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Antonio Balmón: “Antes de fin de año reforzaremos la seguridad y la convivencia metropolitana mediante los smartphones”
Joan Carles Valero
29 Marzo 2026
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El vicepresidente ejecutivo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y alcalde de Cornellà ya ha confirmado que encabezará la lista del PSC en su ciudad en mayo de 2027. En esta entrevista concedida a nextllobregat en su despacho de Cornellà, manifiesta estar convencido de que en el actual contexto de incertidumbre, el poder público debe corregir las desigualdades que genera el mercado y garantizar la equidad. “Es lo que deberíamos hacer para evitar los populismos de piernas cortas”. Advierte del reto que la comarca del Baix Llobregat afrontará en breve ante el crecimiento de población previsto en la región metropolitana porque será significativo en los próximos años. De hecho, el territorio metropolitano deberá acoger la mayor parte de los 2 millones más de habitantes que tendrá Cataluña en el horizonte de unos años, hasta llegar a los 10 millones.
Prepararse para dos millones más de habitantes
Ese extremo de aumento progresivo de población requerirá, a juicio de Balmón, “planificación adecuada y recursos para evitar problemas de desigualdad, falta de servicios y vulnerabilidad social, como ocurrió en el Baix Llobregat en las oleadas migratorios de los años 60 y 70”. El alcalde de Cornellà y vicepresidente ejecutivo del AMB advierte que las personas que llegarán necesitarán vivienda, movilidad y servicios públicos dignos. “Si no anticipamos esta realidad, se generarán problemas estructurales que luego tardan décadas en corregirse, como ha ocurrido en el Baix Llobregat”, agrega. En esta entrevista avanza, entre otras cuestiones, que antes de final de año se constituirá una empresa mixta, público-privada, que posibilitará reforzar la seguridad y la convivencia ciudadana a través de los teléfonos móviles de los ciudadanos.
El AMB acaba de cumplir 15 años de existencia desde la aprobación de la ley metropolitana, lo que “ha permitido triplicar los recursos y consolidar una propuesta de actuación en movilidad y en la gestión de elementos que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos, y eso expresa claramente la viabilidad del proyecto”. No obstante, el vicepresidente ejecutivo de la entidad metropolitana reclama que “debe mejorar la financiación del AMB”. En materia de retos para el futuro enumera: la gestión de residuos y energética, mejorar la movilidad y la calidad ambiental, ampliar la oferta de transporte público y reforzar servicios esenciales para la ciudadanía en vivienda, derechos sociales y convivencia, además de consolidar el plan director urbanístico ya aprobado para dotar al AMB de capacidad ejecutiva.
Antoni Balmón ha concedido esta entrevista a nextllobregat.cat en su doble condición de vicepresidente ejecutivo del AMB y alcalde de Cornellà
Consolidar el AMB antes de abrir debates de ampliación
Defiende que “la política local no permite atajos: hay que mirar a la gente a la cara y decir hasta dónde se puede llegar, porque no se alcanza nunca el 100%, aunque sí se alcanzan objetivos duraderos y eficaces. El futuro del AMB pasa a su juicio por primero ampliar funciones y consolidar su personalidad antes que plantearse crecer territorialmente hacia la región metropolitana de los 5 millones de habitantes. Por eso Balmón es partidario de consolidar lo existente antes que abrir nuevos debates que “tardarían años en concretarse”. Es partidario de que las administraciones públicas “no aumenten la fiscalidad sin límite, sino combinar recursos públicos y privados de forma eficiente” y señala que la diferencia con Madrid es que Barcelona aspira a tener políticas públicas orientadas a la ciudadanía y la capital española “aspira más a la selva de la libertad en vez de la libertad de la selva”.
-El AMB cumple 15 años tras su refundación con las competencias actuales. ¿Qué balance realiza, también de asuntos pendientes?
-Los hechos hablan por sí solos. Se ha sabido aprovechar una oportunidad para fijar una serie de proyectos y actuaciones en el territorio de una forma muy homogénea y con unos recursos, tanto humanos como económicos, que permiten establecer objetivos razonables para el futuro. La política siempre ha de ser razonable en sus hechos.
La ley metropolitana ha permitido triplicar los recursos y consolidar una propuesta de actuación en movilidad y en la gestión de elementos que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos, lo que expresa claramente la viabilidad del proyecto. Se integraron cuatro administraciones en una única y posteriormente se incorporó personal del Consejo Comarcal de Barcelona, lo que ha permitido desarrollar políticas ambiciosas en materia de trama urbana, vivienda, políticas sociales, protección del litoral y medio ambiente.
Balmón en una imagen tomada hace unos años ante una gran fotografía aérea del área metropolitana barcelonesa
Hoy nadie discute que la preparación técnica del AMB se ha consolidado, ni el trabajo realizado. Pero quedan muchas cosas por hacer. La más importante es resolver y estabilizar su financiación. El AMB se financia en tres partes: la fiscalidad de la ciudadanía, las aportaciones de las administraciones locales y las de la Generalitat. Eso debe mejorarse.
De cara al futuro hay nuevos retos: la gestión de residuos, mejorar la movilidad y ampliar la oferta de transporte público, además de consolidar el plan director urbanístico ya aprobado para dotar al AMB de capacidad ejecutiva, no solo de planificación como ahora, sino que sea un órgano ejecutor, y mantener el ritmo de creación de vivienda y políticas sociales. Están las condiciones para hacerlo, las bases son sólidas, aunque cada mandato tiene ritmos distintos.
-Usted que partidario de las políticas de gestión y “de presente”, ¿cómo cree que debe ser la metrópoli barcelonesa del 2035?
-La política local no permite atajos. Hay que mirar a la gente a la cara y decir hasta dónde se puede llegar. No se alcanza nunca el 100%, pero sí objetivos duraderos y eficaces. El futuro del AMB pasa por ampliar funciones y consolidar su personalidad, algo que solo se logrará plenamente a través del planeamiento urbanístico. Esa es la pieza más delicada de la ley, pero cuando eso se consolide, el AMB tendrá capacidad real de decisión sobre su futuro. También será clave mejorar políticas de gestión de los residuos, calidad ambiental, gestión energética y reforzar servicios esenciales para la ciudadanía, en vivienda, movilidad, derechos sociales y convivencia.
-¿Sigue pensando que no es el momento de contemplar la ampliación territorial metropolitana?
-Sí, y, lamentablemente, los tiempos lo confirman. Vivimos en un contexto de incertidumbre constante, de confusión y de peligro. Lo último es cómo nos afectará la guerra, Era imprevisible y no podía anticiparla, por lo que se debilitan las estructuras. Por eso soy partidario de consolidar lo existente antes que abrir nuevos debates que tardarían años en concretarse. El AMB ha sabido aprovechar oportunidades, como los fondos europeos, y debe seguir centrado en mejorar lo que ya gestiona, sin dispersarse.
Balmón junto al presidente del AMB y alcalde de Barcelona, Jaume Collboni
-¿Cuándo ve factible el proyecto de una AMB de los 5 millones de habitantes que el alcalde Collboni tanto habla?
-Cuando Cataluña tenga plenamente desarrolladas las siete veguerías. Las actuaciones fuera del ámbito actual, como promociones puntuales de vivienda o líneas de transporte, responden a situaciones concretas y no implican una ampliación estructural.
-¿Como la reciente promoción de viviendas en El Masnou sin que ese municipio pertenezca a la AMB?
-Eso ha sido solucionar un problema, una ayuda. Es algo puntual que no lo podríamos haber hecho en Mataró. Por ejemplo, como en las líneas de autobuses en el futuro que si tienen su origen en Martorell (que no es municipio del AMB) no por eso vas a decir que empieza en Sant Andreu de la Barca (que sí pertenece).
-La Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales (SBEES), “think tank” de la patronal Foment del Treball BEES propone potenciar la metrópoli en ámbitos como vivienda, movilidad o seguridad. ¿Qué opina?
-Existe un reto claro: el crecimiento de la población en la región metropolitana. Si no se planifica adecuadamente, habrá problemas de desigualdad, falta de servicios y vulnerabilidad social. Las personas que llegarán necesitarán vivienda, movilidad y servicios públicos dignos. Si no se anticipa esta realidad, se generarán problemas estructurales que luego tardan décadas en corregirse.
Defiende que el ritmo del AMB es lento, pero que “los objetivos siempre deben de ser ambiciosos porque marcan el horizonte”
-Hace dos años usted defendió públicamente 5 grandes ejes metropolitanos a potenciar: seguridad y convivencia, equidad y cohesión social, movilidad sostenible, protección del medio ambiente y planificación del territorio. ¿Qué balance hace cuando quedan 14 meses al presente mandato?
-No se ha avanzado lo suficiente. La gestión es compleja, con limitaciones de recursos y marcos legales que a veces paralizan más que impulsan. Aun así, marcar objetivos ambiciosos es imprescindible. Al final del mandato habrá avances concretos, aunque el ritmo no haya sido el deseado. Las prioridades se han mantenido, pero las dinámicas han ralentizado su ejecución. El ritmo es lento. Los objetivos siempre deben de ser ambiciosos porque marcan el horizonte hacia el que pedalear.
Antonio Balmón presentó recientemente en Madrid el libro "Vivienda en el área metropolitana de Barcelona. IMPSOL 2015-2024"
-La colaboración público-privada la fomenta usted, por ejemplo, en el abastecimiento del agua. ¿Es necesario más coraje institucional en la colaboración con los promotores de viviendas para facilitar el acceso a la ciudadanía?
-Tenemos el Instituto Metropolitano de Promoción de Suelo y Gestión Patrimonial (IMPSOL), entidad pública empresarial del Área Metropolitana que promueve vivienda. Pero la musculatura pública no es suficiente para afrontar todos los retos. Es necesario incorporar capital del sector privado, especialmente en vivienda, movilidad y residuos, para acelerar políticas y mejorar su financiación. El camino no es aumentar la fiscalidad sin límite, sino combinar recursos públicos y privados de forma eficiente.
-Hablando de colaboración, ¿las relaciones entre Madrid y Barcelona tienen que ser siempre de rivalidad? ¿No pueden cooperar los dos motores de España que tienen características similares?
-Sobre la relación Madrid-Barcelona, la competitividad es positiva. Madrid juega con unas cartas que el área metropolitana de Barcelona no tiene. Nosotros disponemos de un territorio muy inteligente de conocimiento, recursos y espacio para crecer. Pero todo eso debe de ir acompañado de calidad de vida. La diferencia con Madrid es que Barcelona aspira a tener políticas públicas orientadas a la ciudadanía y Madrid aspira más a la selva de la libertad en vez de la libertad de la selva.
Balmón en la presentación de la aplicación móvil que facilita el contacto con la policía local, germen de la que próximamente se aplicará en toda la metrópoli
-¿Cómo evoluciona el sistema integral de seguridad metropolitana a partir de una aplicación en el móvil que Cornellà fue pionera en su adopción? ¿Se ha constituido o se va a constituir una sociedad mixta, en la que el AMB incorpore a un socio privado que tenga la experiencia de desplegar la tecnología y el servicio?
-Estamos en la fase de finalizar todos los estudios y licitaciones aprobados por el Consell Metropolità y, probablemente, antes de finalizar el año tengamos todas las licitaciones realizadas con el objetivo de crear una empresa mixta antes de finalizar el mandato. El proyecto busca reforzar la seguridad y la convivencia mediante herramientas tecnológicas, apoyando a las policías locales y empoderando a la ciudadanía. El uso del smartphone como herramienta de seguridad será clave.
-Explique el guirigay de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) por la distinta aplicación que hacen los municipios integrados…
-Las diferencias entre municipios son cuestión de matices, porque existe consenso en la necesidad de actuar por razones ambientales y de salud. El objetivo no es imponer ni ir contra nadie, sino corregir. Se incorporan excepciones y adaptaciones para no penalizar injustamente. La concienciación es clave: reciclar y reducir la contaminación en la movilidad. La transición será progresiva. La tecnología evolucionará y permitirá soluciones menos contaminantes.
En el Baix Llobregat hemos conocido momentos de gran polución atmosférica que la crisis de los años 80 eliminó. Sin embargo, en las ciudades el principal elemento contaminante son los automóviles. Pero las ordenanzas municipales incorporan muchos matices y situaciones que se pueden entender por situaciones personales. Por ejemplo, en Cornellà sólo el 7 por ciento del parque móvil tiene esos matices que la industria automovilística va corrigiendo con el tiempo. Concienciar cuesta mucho.
Balmón defiende la aplicación “con matices” de la Zona de Bajas Emisiones para mejorar el medio ambiente y la salud
El planeta debe tener otro uso y solo se le pide al ciudadano que recicle bien los residuos que produce, que su movilidad sea lo menos contaminante posible y ya está. No pedimos más cosas. Y con eso vamos mejorando, está demostrado. También las administraciones naturalizamos nuestras actuaciones, utilizando otros materiales para construir e intervenir en espacios públicos. Todo ese camino ya se ha andado, pero no ha sido fácil. Hay gente que intenta aprovechar eso para jugar con regates cortos, pero la jugada debe ser más de equipo. El coche eléctrico no es la única alternativa y la industria acabará logrando un motor de combustión que contaminará muy poco o nada. En ese sentido, hay hechos objetivos, como que la naturaleza está cargándose los paseos marítimos que las ciudades construyeron en los años 90.
La naturaleza azota en cada temporal las playas metropolitanas, que son un espacio cívico para la población, además de turístico
-Eso es lo que ocurre en el litoral metropolitano y, en concreto, las pérdidas de las playas con cada temporal en Gavà, Castelldefels, El Prat y Viladecans…
-Las playas metropolitanas tienen dos funciones: ambiental y social. Tienen un alto registro de uso de familias y personas que, sobre todo verano, disfrutan de un espacio cercano para pasarlo bien. Eso hay que recordarlo. No se trata sólo de un elemento turístico, porque también cumplen una función social que hay que proteger sin volvernos locos, igual que los espacios forestales como Collserola.
-¿Cómo facilitar la movilidad frente a los problemas de Rodalies, de algunos concesionarios de autobuses en Gavà y l’Hospitalet y la ausencia de transporte público, por ejemplo, entre municipios a ambos lados del río Llobregat?
-El transporte público nunca podrá ser completamente a la carta y es costoso. La movilidad metropolitana supera los 350 millones de euros anuales, con una aportación ciudadana inferior al 20%. Es necesario optimizar recursos y reforzar especialmente el transporte en autobús, mientras se desarrollan infraestructuras a largo plazo. La crisis de Rodalies es consecuencia de años sin inversión. Ahora las mejoras generarán molestias temporales, pero son imprescindibles.
-El próximo 9 de abril se celebrará en Barcelona un acto con Irene Montero y Gabriel Rufián con la intención de refundar la izquierda a la izquierda de los socialistas…
-Ninguno de los asaltadores de los cielos actuaba sobre la realidad y lo hemos pagado todos. Es lo que pasa con los populismos. Y un ejemplo ha sido el error de prescindir de las autopistas.
Hace unos días, los alcaldes de Barcelona y l’Hospitalet (en la imagen) sentaron las bases de una colaboración más fluida entre ambos municipios
-Barcelona y l’Hospitalet han creado una comisión para unificar ordenanzas y colaborar más estrechamente en las competencias municipales al margen del AMB. ¿Cómo valora esta iniciativa que Collboni ha anunciado que seguirá haciendo con los municipios vecinos?
-Es positivo que ciudades como Barcelona y L’Hospitalet coordinen políticas cuando existen problemáticas compartidas en sus fronteras urbanas. Son dinámicas que complementan, pero no sustituyen el papel del AMB.
-¿Podría también Cornellà establecer esa cooperación con L’Hospitalet, El Prat y Esplugues?
-Es menos necesario.
Acuerdo de gobierno del AMB en el mandato 2023-2027. De izquierda a derecha, Oriol López (ERC), Antoni Balmón (PSC), Isidre Sierra (Junts) i Lluis Mijoler (ECP)
-¿Es trasladable a otros ámbitos institucionales el gobierno de consenso metropolitano entre diferentes fuerzas políticas (PSC, ERC, Comuns y Junts) que huye de populismos, polarizaciones, incertidumbres y dudas?
-No lo sé. Siempre he creído que el acuerdo y el pacto es el mejor instrumento para explicar a la ciudadanía que la voluntad es avanzar y construir. No hay otra forma. El consenso es la mejor herramienta para avanzar. La fragmentación política actual hace necesario el acuerdo entre diferentes fuerzas. Las épocas de los 50 por cientos se acabaron y no lo acabamos de entender que estamos en otra situación que en Europa ya se ve. La fragmentación social y electoral se produce. El modelo del AMB, basado en el pacto, tiene un buen funcionamiento, un buen ADN y todo el mundo lo ha preservado y piensa que es lo que nos hace avanzar. Podría ser exportable, pero no puedo decir en qué ámbito institucional.
-¿Qué hace Cornellà, que no tiene litoral, promoviendo una Universidad del Mar?
-Son oportunidades. Llevamos años trabajando con los fondos de formación y como tenemos gente que quiere dar un salto cualitativo y cuantitativo y disponemos de espacio, y la administración lo que ha hecho es ponerse al lado y por eso estamos trabajando para hacerlo en un edificio junto a la Siemens.
-¿Cómo evoluciona el servicio de serenos del que usted fue pionero en Cornellà hace ya 4 años?
-La valoración es y ha sido muy positiva porque lo que se intenta y ha logrado es tenerar confianza. Este servicio demuestra que los niveles de seguridad e incidencia ahora son bajos.
-¿Y cómo anda la convivencia entre distintas culturas y religiones que habitan Cornellà, ahora que ha finalizado el Ramadán?
-La convivencia sigue siendo positiva, con una buena integración social basada en el respeto y la coexistencia cívica.
Balmón flanqueado por la actual alcaldesa del Prat, Alba Bou, y el alcalde barcelonés, Jaume Collboni
-¿Nos dejamos algo en el tintero que a su juicio es importante destacar?
-En el actual contexto de incertidumbre, el poder público debe corregir las desigualdades que genera el mercado y garantizar la equidad. Es lo que deberíamos hacer para evitar los populismos de piernas cortas. El crecimiento de población en la región metropolitana será significativo porque tendremos la mayor parte de los 2 millones más de habitantes que tendrá Cataluña en el horizonte de unos años, hasta llegar a los 10 millones. Un extremo que requerirá planificación y recursos para evitar conflictos sociales. Es imprescindible contar con presupuestos públicos, tanto en la Generalitat como en el Estado, que permitan dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía. En el ámbito catalán, pido la aprobación de los presupuestos porque cada vez que aplazamos este instrumento a quienes afectamos es a la gente que lo necesita y, por lo tanto, se hace la enmienda a la ciudadanía y no a los partidos políticos.

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