La programación ya tuvo una primera actividad este martes, 19 de mayo, en la Jugatecambiental del parque del Canal de la Infanta de Cornellà de Llobregat. También se ha realizado una sesión este viernes, 22 de mayo, en los Jardines de la Font del Rector de Sant Climent de Llobregat, ya que estos dos espacios funcionan en días laborables, después del horario escolar.
El Bioblitz forma parte de la tercera Quincena de la Biodiversidad, que los Servicios de Gestión de Parques y Playas del AMB organizan entre el Día Mundial de la Biodiversidad, el 22 de mayo, y el Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio. Durante estas semanas se han programado más de sesenta propuestas para familias y escuelas, además de una jornada técnica dirigida a profesionales sobre arquitectura y biodiversidad.
Las actividades permitirán realizar observaciones generales de fauna y flora o censos específicos de insectos, aves y vegetación, según el parque o la playa. También se podrán visitar espacios creados para favorecer la biodiversidad, como jardines de mariposas y de hierbas medicinales, hoteles de insectos, balsas naturalizadas, refugios de biodiversidad y sistemas dunares en las playas metropolitanas.
El objetivo es doble: acercar la naturaleza urbana a la ciudadanía y recoger datos útiles para la gestión de los espacios metropolitanos. Las observaciones de especies y su abundancia sirven como indicadores para planificar actuaciones como el mantenimiento de los prados floridos, la instalación de cajas nido o el impulso de los sistemas dunares.
Los datos recogidos durante las jornadas se introducirán en plataformas científicas como Ornitho u Ocells dels Jardins, del Instituto Catalán de Ornitología. Posteriormente podrán consultarse en la web del AMB a través del Visor de fauna, una herramienta que permite buscar especies observadas por espacio y fecha, identificar las protegidas y, en el caso de las aves, acceder a información específica y escuchar su canto.
Con esta nueva edición, el AMB refuerza el Bioblitz como un recurso educativo y científico para explicar la importancia de los parques y playas como reservorios de biodiversidad. También reivindica el valor de estos espacios en un entorno metropolitano denso, donde la presencia de polinizadores, aves y otros organismos contribuye al equilibrio ecológico, al control natural de plagas y al bienestar de la población.